El país de las cárceles

| 15 de Noviembre de 2017 - 00:00

"EE.UU. representa el 5% de la población mundial, pero tiene el 25% de los presos del mundo". No lo ha dicho un enemigo de ese país. Lo dijo el anterior presidente Barack Obama. El excelente documental 13ª Enmienda, disponible en Netflix, añade: 1 de cada 4 prisioneros del mundo está en "la tierra de los libres" (como pregona su himno nacional: "the land of the free"). Ahora resulta que es el país de las cárceles.

No ha entrado el siglo XX, peor el XXI, a las cárceles de EE.UU. No se considera la reclusión como rehabilitación, sino como castigo o hasta venganza de la sociedad contra el sentenciado.

El título del filme hace alusión a la abolición de la esclavitud de 1863, que dice: "Ni la esclavitud ni la servidumbre involuntaria, excepto como castigo por un crimen, con sentencia condenatoria en debido proceso, podrán existir dentro de EE.UU. ni en cualquier otro lugar sujeto a su jurisdicción". Esa excepción ha sido usada los últimos 150 años, para continuar con la explotación de muchos de los descendientes de esclavos.

Con el argumento de que el Estado no puede mantener a los presos, los hacen trabajar sin sueldo. Hacen un trabajo que merecería al menos el sueldo mínimo (que es por hora en EE.UU.). A cambio viven en una habitación que ni las mascotas aceptarían, con comida de cuarta categoría y no reciben un dólar del excedente. El ganador es el Estado a veces. Pero generalmente trabajan para empresas privadas que se benefician al pagar sueldos de hambre no al empleado sino al Estado o a otra empresa privada. Sí, ya que ahora muchas de las prisiones son administradas por firmas privadas, más ahorradoras e ineficientes que el Estado.

Por cierto, los mayores afectados han sido los afroamericanos y ahora también los latinos. Es como si la esclavitud se perpetuara. No son elucubraciones ni percepciones de activistas. Son estadísticas reales. ¿Qué posibilidades tienes de que te arresten en EE.UU. al menos una vez en tu vida? Si eres blanco, una en 17. Si eres afroamericano, ¡una en tres! Los afroamericanos representan apenas el 6,5% de la población estadounidense. Sin embargo, constituyen el 40,2% de los presos (casi un millón).

Claro que los que más ganan con los encarcelamientos son los empresarios que viven del trabajo de los esclavos (’slave labor’, lo mismo que acusan los estadounidenses a China y la India). En 1972 había 300.000 presos en EE.UU. Hoy, 45 años después, existen 2,3 millones de presos en ese país (el número se ha multiplicado por 7,7). Y el crimen no ha subido en esa proporción, peor la población. La gente pobre que es arrestada recibe con frecuencia un ofrecimiento de este estilo: "Si vamos a juicio, podría estar preso cinco años. Declárese culpable y saldrá en cinco semanas". A veces, el acusado acepta. Pero un convicto queda marcado de por vida, se le dificultará conseguir trabajo, peor becas de estudio. Por eso algunos acusados se niegan a hacer tratos con la fiscalía y el juez castiga su atrevimiento con la máxima pena. Si por suerte salen absueltos, tras varios meses de prisión, nadie les indemniza.

Esta es una película que recomiendo. Aprendamos de otros países, imitando lo bueno y evitando lo malo. La visión del turista suele nublar la observación crítica. (O)