Costa Rica, pura vida

| 05 de Octubre de 2017 - 00:00

Visité nuevamente a los ticos acompañando a nuestros alumnos de la Maestría en Agronegocios Sostenibles (MAS I) de la Espae Espol durante su Semana Internacional en el Centro Agronómico Tropical de Investigación y Enseñanza (Catie) en Turrialba, Cartago. ¡Qué hermoso país que es Costa Rica!

Está adelante, de acuerdo al Índice de Competitividad Global (ICG), Edición 2017-2018 del Foro Económico Mundial, para Latinoamérica y el Caribe en tres de los 12 pilares: Salud y Educación primaria, Sofisticación de Negocios e Innovación. Chile tiene el más alto ICG Latinoamericano y mantiene el puesto 33 a nivel mundial y una puntuación de 4,71 puntos de 5,86 que tiene Suiza que es el número 1. Costa Rica es el segundo más competitivo de Latam con puesto 47 y 4,50 puntos, mejorando 7 puestos de su clasificación anterior. Ecuador está en puesto 97 con 3,91 puntos y un deterioro de 6 puestos con la medición anterior y está en la posición 16 en Latam. Pero lo raro de este resultado de Costa Rica es que no tiene recursos naturales, excepto su exuberante y fértil territorio con apenas 51.000 kilómetros cuadrados y una población de 4,9 millones de habitantes.

Invierte 6,9% de su PIB en educación, cuando el promedio mundial es 4,4%; probablemente porque no tiene ejército ni gastos militares. Su economía, que estaba basada en la agricultura, se ha diversificado a sectores como: tecnología de sistemas (hardware y software), servicios financieros y corporativos para empresas extranjeras, farmacéuticos y muy especialmente el ecoturismo. Además, ofrecen el atractivo de las zonas francas que son la base de operación de compañías globales de manufactura y servicios que se benefician de incentivos a la inversión e impuestos.

Sin embargo, a pesar de su impresionante crecimiento en el PIB, su baja inflación manteniendo su moneda local, tasas de intereses moderados y un aceptable nivel de desempleo, Costa Rica en 2017 está encarando un problema de liquidez debido a su creciente deuda (50% del PIB) y un gran déficit fiscal que a agosto de este año le ha impedido pagar sus obligaciones crediticias. Es un país muy caro, pero con un más que adecuado nivel de vida y mi percepción es que hay mucha equidad social y económica.

¿Cómo puede lograr este pequeño país ser tan competitivo a nivel mundial? Mi respuesta es muy simple: su altísimo nivel educativo y el desarrollo de una fervorosa cultura país. Tienen todavía que enfrentar varios retos, como son mejorar su muy pobre infraestructura y la eficiencia del sector público que haría crecer la inversión extranjera, que ve con simpatía a esta nación. Los ticos no se quejan. Aceptan su realidad de recursos con mucho optimismo y trabajo. No son raros los terremotos ni las tormentas tropicales; tampoco los políticos ineptos y corruptos de todos los géneros.

Y a pesar de eso, van adelante. Han decidido que la innovación es importante para alcanzar su alto y sostenido crecimiento económico, y como la experiencia internacional lo ha demostrado, es parte de un modelo de crecimiento y transformación estructural que les dirige hacia un rápido y sostenido cambio tecnológico y de mejoramiento de la productividad para la generación de más y mejores empleos, más sofisticadas estructuras ocupacionales y modelos de empleo que resulten en salarios más altos y reducción de la pobreza. Y por supuesto, esto lo van a logar, pues Costa Rica es ‘pura vida’, que simplemente significa su modo y filosofía de vida, de aceptar las cosas como son y tratar de llevarlas a como quisieran que fueran. (O)

Últimas noticias