Miércoles, 04 Enero 2017 00:00 Cartas al director

2017, el verdadero cambio

Cartas al Director

Hace apenas 2 meses, en el balneario de Chachimbiro, por casualidad encontré a un empresario francés que vino a nuestro país con el fin de comprar -por lo menos- un contenedor mensual de uvillas. Había recorrido ya: Pimampiro, Cotacachi, Perucho y sus alrededores, y otros más. Encontró muchas pequeñas producciones, pero no había la suficiente, y peor aún organización ni asociación.

Amigos, aún estamos en una etapa donde la falencia mayor de la producción agrícola es la falta de organización, de unidad, de integración. Todos estamos a merced de los intermediarios. Los consumidores adquirimos, por lo menos, tres veces más al precio que le pagan al agricultor. Por ejemplo, a nivel finca, el mejor aguacate se paga de $0,25 a $ 0,30 centavos la unidad, el mismo que en el mercado cuesta $ 1; y así todos los productos que consumimos. Es igual en la compra de insumos y maquinaria, así vemos a intermediarios muy florecientes y a los agricultores quebrados.

La mayor obra, el mejor cambio para que el agricultor que ama su tierra permanezca en el campo, sería la organización para el mercadeo, para obtener utilidades sustentables. Y mucho más eficaz sería la capacitación para las organizaciones. ¿Acaso no es el mejor ejemplo el padre Graziano Masón con Maquita Cushunchic? Antes el intermediario le compraba a un precio de $ 50 a $ 60 el quintal de cacao en grano, hoy, ya dentro de la organización, venden el mismo quintal entre $ 150 a $ 160; se ha triplicado su precio, se han capacitado, tecnificado, ha subido el rendimiento por cada planta, es rentable y sustentable. Los ecuatorianos podemos comer a la mitad o la tercera parte del costo actual y el agricultor puede triplicar el valor de sus productos y será verdad el Buen Vivir.

Hace 50 años conocí cómo Bélgica ya lo realizaba con sus dos cooperativas: Le Martau y El Boerenbond Belge. Son sus directivos los que negocian los productos con los supermercados y los fabricantes de insumos y maquinaria. ¿Hasta cuándo vamos a seguir trabajando para los intermediarios? Hemos llegado a esta realidad como fruto del capitalismo que transformó la estructura económica que había antes de la conquista.

Existía una economía comunitaria, la minga, el prestamanos; hoy tenemos que cambiar el tremendo egoísmo, del yo, que mata al nosotros. Prohibido olvidar, cómo en casi 10 años de cambio, cómo la salud, la educación, los servicios, etc., eran un negocio de los adinerados. Todo querían privatizarlo. Por favor, no permitamos que vuelvan los mismos. (O)

Guillermo Jurado A.

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