Martes, 03 Enero 2017 00:00 Buen Vivir

Utz K'aslemal, el Buen Vivir de los pueblos mayas

El objetivo central de la vida es  trabajar en la búsqueda del bien del otro y de sí mismo.
El objetivo central de la vida es trabajar en la búsqueda del bien del otro y de sí mismo. Foto: cortesía de Patricio Rivas

La filosofía de esta civilización busca el bienestar material, pero también la plenitud espiritual, por tanto se trata de un sistema de vida armónico.

Redacción Actualidad

Para el investigador José Mucía Batz, “la cosmovisión es un tema de mucha trascendencia para la vida del Maya de hoy, porque nos abre el camino para entrar en un entendimiento con cuantos nos rodea, nos enseña cuál debe ser nuestro comportamiento con los seres animados e inanimados que habitamos el cosmos”.

La cosmovisión del pueblo Maya comprende un sistema de valores que interpreta y relaciona la vida, las cosas y el tiempo. Además, es la explicación y forma de dimensionar el Universo y la Naturaleza. Los mayas tienen una filosofía de vida que busca el bienestar material, pero también la plenitud espiritual, por tanto se trata de un sistema de vida armónico, equilibrado entre los seres vivos, entre los seres humanos y de estos con la Naturaleza y el Universo.

En este sentido, la espiritualidad y las ciencias son la explicación minuciosa de la cosmovisión maya: rituales sagrados, códices, inscripciones en piedras, tecnología, arte, tejido, música, tradición oral y otros.

El equivalente de Buen Vivir para los Mayas se denomina “Utz K’aslemal”, un nuevo concepto que se traduce como “Buena Vida” o “Buen Vivir”.  Al igual que para Ecuador, Bolivia y Perú esta forma de vivir y sentir la vida, y de relacionarse con el entorno tiene sus orígenes en los pueblos indígenas, de allí que resulta coincidente que algunos pueblos compartan la misma forma de entender el cosmos, aun en la diversidad de sus lenguas. Así encontramos:

Utz K’aslemal (Pueblo Maya K’iche, Guatemala); Sumak Kawsay (Pueblo Quechua, Ecuador); Suma Qamaña (Pueblo Aymara, Bolivia); Ñande Reko (Pueblo Guaraní, Bolivia); Jlekilaltik (Pueblo Tojolabal, México); Lekil kuxlejal (Pueblo Tzeltal, México).

El objetivo central de la vida  es trabajar en la búsqueda del bien del otro y de sí mismo, lo que da como resultado la sustitución del sufrimiento de cualquier forma por el gozo y la felicidad, lo más completos posibles.

Esencia de Utz K’aslemal

La riqueza de la lengua está compuesta por la cosmovisión de un pueblo. Para Don Juan León, actualmente Embajador de Guatemala en Cuba, de origen Maya K’iche, Utz K’aslemal significa:

Vivir la vida en toda su plenitud; vivir feliz; desarrollarse integralmente en todos los aspectos; disfrutar de todo lo que está al alcance y de lo mejor que nos brinda la Madre Naturaleza. Vivir en armonía consigo mismo; construir equilibrio con la familia y el resto de la sociedad; convivir en armonía con la Madre Naturaleza y el Cosmos; cuidar de la Madre Naturaleza; ser útil a los demás. En una palabra, “UTZ K’ASLEMAL” es no sufrir.

Según este pensamiento cósmico, los significados de la existencia y de la vida yacen en la correlación entre la conciencia más pequeña y la conciencia más grande:

Criatura-Universo, construyendo su sentido ético de conjunto. Se trata de la experiencia de comunidad. En otras palabras, una visión integral de la vida, que se expresa culturalmente en diferentes ámbitos: espiritual, biológico, social y económico.

Para el Pueblo Maya la plenitud de la vida está entendida tanto en un sentido material como espiritual, por tanto, cabe profundizar en esta última dimensión vinculada al sentimiento cósmico.

¿Qué es el sentimiento cósmico?

El sentimiento cósmico responde a la necesidad espiritual humana; sin duda también relacionada con la satisfacción de las aspiraciones éticas, en particular con las de orden social. Este sentimiento promueve relaciones respetuosas, equilibradas, tolerantes y tiernas.

Los buenos sentimientos a favor de la vida están por delante de la ciencia cuestionando la relación dominante sobre la naturaleza. Para ellos, la ciencia debe responder con lucidez intelectual a las demandas de los seres humanos, pero entendida como una relación de cooperación con la naturaleza.

Asimismo, pensar en las generaciones futuras es parte de lo que llaman “proceso cósmico”. Nuestra existencia está conectada con la de aquellos que vendrán después y esa responsabilidad es la justicia transgeneracional.

En definitiva, esta visión encuentra unidad entre el universo y las relaciones del ser humano con los elementos que lo componen, sin dejar de lado la importancia que tienen las prácticas de sus lenguas y el espíritu de su cultura que son los que les enseñan que el universo físico es una red dinámica de eventos interconectados.

Los valores Mayas

Winak significa gente, universo, totalidad. La correlación entre el universo, tierra, naturaleza y ser humano determinan los valores del Pueblo Maya. Sin embargo, conviven otros valores como el respeto a todo aquello que posee vida y la responsabilidad del ser humano como protector de la naturaleza, estos son dos valores fundamentales en la enseñanza de padres a hijos en la cultura maya. También el respeto a la dignidad humana, basado en la creencia que todos tenemos “nuestra estrella, nuestra misión”, o bien, un don que nos permite cumplir nuestro propósito en la vida.

En contraposición al conocimiento científico que nos ha enseñado que el ciclo de vida es nacer, crecer, reproducirse y morir, su concepción del ciclo de la vida se extiende al incluir la trascendencia, algo muy importante antes de morir. José León, guía espiritual maya, dice que la trascendencia es “el legado que se deja a la humanidad o lo que marca la vida del hombre, por sus actos buenos o malos en la convivencia social y su relación con la naturaleza”.

Por otro lado, el valor de las cosas determinado por Ruj´ux Na´oj se refiere al corazón, la energía del pensamiento y la sabiduría. Un resumen de los principales valores mayas:

El carácter sagrado de la naturaleza, la gratitud, ayudarse mutuamente, el valor del trabajo en la vida, el diálogo y el respeto mutuo.

La relación de complementariedad también se encuentra en el concepto wach´alal que significa “como hermano y mi otro yo”, “lo que te pasa a ti, me afecta a mí”, es decir que no se entiende la vida de modo individual sino como parte de un “nosotros” y esto se aplica también para sus relaciones con la naturaleza.

La sabiduría de las abuelas y los abuelos

Las abuelas y los abuelos mayas son los portadores de la sabiduría ancestral y de ese conjunto de principios y valores que constituyen la cosmovisión del Pueblo Maya. Un gran legado han dejado estos antepasados, como el registro exacto de los ciclos del tiempo a través del Calendario Sagrado de 260 días, creado para conocer y sentir la realidad más allá del universo sensorial. Les permite saber cómo funciona su estructura biológica, física, psíquica y espiritual establecida por la interrelación entre el Sistema Solar y el ser humano.

Los cálculos de los ciclos del Sol son muy importantes en la siembra y el desarrollo cósmico del ser humano y de la comunidad. Por su parte, el calendario lunar está relacionado con la vida reproductiva de las mujeres, cuyos conocimientos son practicados por las “comadronas”. Ellas entienden que la salud va más allá del bienestar físico. Y es que esta comprensión adquiere una dimensión colectiva, pues no basta con estar bien en lo individual, hay que estar en armonía, también, con los demás para lograr ese bienestar completo. (I)

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