Declaración sueca abre los canales de diálogo diplomático

22 de Agosto de 2012 - 00:00

Según las Naciones Unidas, todos los países miembros de esa entidad deben sujetarse a las convenciones internacionales que se hayan firmado, y probablemente la más importante de ellas es la de Viena.

Allí se estipula que todas las entidades diplomáticas están sujetas a la extraterritorialidad, esto significa que las misiones son extensiones de un país fuera de sus fronteras.

De acuerdo con el catedrático suizo Jovan Kurbalija, director de DiploFoundation, “el asilo diplomático suele estar vinculado a la extraterritorialidad de las embajadas. En base a esta teoría, la legación ecuatoriana en Londres se considera parte de Ecuador y en consecuencia, un sitio donde no puede ingresar la policía británica”.

Es por eso que surge la crisis con Reino Unido, por la amenaza que hizo contra la embajada de Ecuador en la capital británica. En una “ayuda memoria” enviada a Ecuador, los ingleses mencionan una norma que les permite retirar el “carácter diplomático” a la embajada para poder entrar al edificio y detener a Assange. 

Se trata de la Ley sobre Locales Diplomáticos y Consulares de 1987, la cual tuvo origen en un hecho de sangre sucedido en la embajada de Libia en Reino Unido.

Desde esa legación, se disparó y mató a una gendarme inglesa. Eso generó que el Gobierno de Reino Unido llevara a cabo una revisión de sus medidas para tratar de evitar el abuso de privilegios de los enviados diplomáticos, pero siempre respetando lo establecido en la Convención de Viena sobre las relaciones diplomáticas.     

Ese tratado estipula que “los locales de la misión son inviolables. Los agentes del Estado receptor (RU) no podrán penetrar en ellos sin consentimiento del jefe de la misión. En los otros puntos se hace hincapié en que el país donde se asienta la sede diplomática es quien debe proteger la seguridad de la embajada.

Pero, el gobierno inglés también cita el  artículo 41, numeral 3, del tratado de Viena. “Los locales de la misión no deben ser utilizados de manera incompatible con las funciones de la misión”, reza ese acuerdo. 

Kurbalija aclara que la policía británica no puede entrar en locales diplomáticos, no por la extraterritorialidad sino por la función de la misión diplomática que es, según él, representar a su país, por lo que necesita ser protegida de cualquier presión por parte del gobierno anfitrión.

Xavier Flores, experto en derechos humanos, explica que Reino Unido tiene la obligación de intervenir por su propio interés para investigar y sancionar un hecho donde resulten victimados sus ciudadanos.

Pero aclara que “Assange no ha afectado a los ingleses con los supuestos actos por los que se lo quiere extraditar a Suecia y tampoco se considera delito fuera de ese territorio”.  

El artículo 33 de la Convención de los Refugiados de 1951 establece  que ningún país pondrá a un refugiado en las fronteras de otra nación donde su vida o libertad peligren, siempre y cuando el individuo no sea peligroso para quien lo acoge o tenga “una condena definitiva por un delito particularmente grave” que lo convierta en amenaza para ese territorio.

Es bajo este último marco jurídico que Ecuador ha otorgado la calidad de refugiado a alrededor de 50.000 colombianos que han cruzado la frontera para huir de su país. En Ecuador también viven refugiados haitianos.