Lunes, 09 Octubre 2017 00:00 Tecnología

La edad de La mayoría de los jóvenes oscila entre 18 y 22 años

Los deportes electrónicos tienen su centro de entrenamiento en China

La concentración es total por parte de los jugadores. Muchos de ellos han dejado sus estudios y trabajos para enfocarse en competir virtualmente.
La concentración es total por parte de los jugadores. Muchos de ellos han dejado sus estudios y trabajos para enfocarse en competir virtualmente. Foto: AFP

Las jornadas de práctica llegan hasta las 16 horas por día. El objetivo de varios gamers es llegar en óptimas condiciones al Mundial de League of Legends.

Agencia AFP

Shanghái, China.-

Café y bebidas energéticas al alcance de la mano, concentración extrema... Adeptos de los deportes electrónicos o eSport se entrenan hasta 16 horas por día en una pieza oscura en Shanghái como preparación para un torneo que puede repartir más de $ 700.000 en premios.

El equipo profesional taiwanés de los Flash Wolves, uno de los mejores del planeta, se prepara en la capital económica china con vistas al Mundial de League of Legends, un juego de combate muy popular cuya final tiene lugar a principios de noviembre en Pekín.

El ambicioso centro de entrenamiento de estos jóvenes de 18 a 22 años refleja lo que está en juego a nivel económico y el extraordinario boom del eSport, las competiciones de juegos de video que sueñan con integrar los Juegos Olímpicos en el futuro.

Cada jugador de los Flash Wolves espera ganar hasta $ 60.000 por año, o más en caso de victoria en una competición importante.

“La gente se imagina que nuestro trabajo consiste únicamente en diversión con juegos de video. Pero no es tan simple”, señala Yu Li-hong, un miembro del equipo que se hace llamar ‘MMD’.

“Cuando es tu trabajo, tu mentalidad jugando es totalmente diferente. Hay que ser serio y prestar atención a todo”, explica el joven de 22 años. Los mejores jugadores mundiales son verdaderas estrellas y los torneos mayores pueden reunir a decenas de miles de espectadores en los estadios. Y más todavía a través de internet.

Una vida ‘muy cruel’

League of Legends es uno de los juegos más populares del eSport. Del tipo ‘arena de batalla’, ve enfrentarse a equipos en el mundo de la fantasía.

La final mundial será organizada el 4 de noviembre en el estadio olímpico de Pekín, el Nido de Pájaro de los Juegos Olímpicos de 2008, que puede acoger a 80.000 espectadores. El equipo que gane la competición se llevará el equivalente a más de $ 750.000.

En espera de ello, los Flash Wolves se entrenan en Shanghái contra equipos locales. Y se imponen hasta 16 horas diarias de entrenamiento, los siete días de la semana.

Decenas de latas de bebida energética son almacenadas en su local, vasos de café vacíos se amontonan en las mesas y algunos jugadores toman comprimidos de vitamina C.

Estos entrenamientos buscan adquirir reflejos y optimizar su conocimiento del juego. Pero los reflejos del ser humano se degradan desde la edad de 25 años, lo que lleva a retiradas precoces en el eSport, explica ‘4Leaf’, el jefe del equipo.

Y la vida de un jugador es muy cruel, según él, ya que si acumula malas actuaciones durante un mes, es apartado del equipo, en beneficio de un suplente. Como un deportista de alto nivel.

No demasiado ejercicio físico

‘MMD’ dejó la universidad a la edad de 19 años tras haber iniciado estudios de turismo.

“Al principio, mi familia me hacía objeciones cada vez que me instalaba delante de mi ordenador”, afirma. “Querían que estudiara para obtener el mejor diploma posible. Pero ahora me apoyan, desde el momento que me gusta y que no es nada malo, como la droga”.

Igual que ‘MMD’, su compañero de juego ‘SwordArt’ tiene una voz dulce, pero cuando se arma con un ratón de ordenador es un verdadero asesino.

El jugador de 20 años, cuyo verdadero nombre es Hu Shuo-chieh, se mantiene en forma gracias a complementos alimentarios, como el aceite de hígado de bacalao. Y no parece muy preocupado por las consecuencias de quedar encerrado en la misma habitación durante jornadas enteras.

“Para este trabajo, paso la mayor parte de mi tiempo delante de mi pantalla y es duro para la vista. Y no hago demasiado ejercicio físico”, admite Hu, uno de los pocos del campo de entrenamiento que no lleva gafas.

“Por el momento, no ha tenido impacto (sobre mi cuerpo). Tal vez porque soy todavía joven”. (I)

Los jugadores toman pocos minutos para estirarse y luego volver a las extenuantes jornadas de prácticas. Foto: AFP

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