Martes, 29 Noviembre 2016 00:00 Tecnología

La lucha contra las noticias falsas lleva a Facebook al banquillo

Directivos de Facebook piden tener prudencia porque también se puede caer en la censura de los usuarios.
Directivos de Facebook piden tener prudencia porque también se puede caer en la censura de los usuarios. Foto: AFP

La red social es criticada por no eliminar páginas que dan informaciones distorsionadas. Especialistas aconsejan unir fuerzas con los medios.

AFP

La batalla contra las informaciones falsas, que pudieron contribuir con la victoria del republicano Donald Trump, recrudece en Estados Unidos y ejerce una presión particularmente fuerte sobre Facebook, aunque Twitter y Google también están bajo escrutinio.

Google y Facebook tomaron medidas hace unas semanas para reducir los ingresos publicitarios de las páginas de falsas noticias.

Pero algunos quieren más: exigen que se considere a Facebook una empresa mediática con una responsabilidad editorial, una denominación que la red social hasta ahora se rehúsa a incorporar.

“Ellos están en el mismo negocio que la mayoría de medios de comunicación, los cuales generan audiencias y utilizan eso para vender publicidad”, estima Gabriel Kahn, un experiodista que dicta clases en la Universidad de California del Sur.

De acuerdo con Kahn, al presentarse como una plataforma ‘neutral’ Facebook ‘permite que el ecosistema mediático se contamine’ con noticias falsas.

Elad Gil, un empresario tecnológico, cree que para una empresa con la experiencia técnica de Facebook no debería ser tan difícil determinar si un artículo es engañoso.  “Un grupo de estudiantes de Princeton fue capaz de crear un clasificador de informaciones falsas durante una hackatón de 36 horas”, una competencia entre programadores, señaló Gil en una publicación en su blog.

‘Árbitros de la verdad’

El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, se comprometió a intensificar los esfuerzos para eliminar las noticias falsas, con una “detección reforzada”, haciendo más simple el procedimiento para que los usuarios alerten sobre ellas.

Pero Zuckerberg instó a la prudencia. “Los problemas son complejos, tanto técnica como filosóficamente”, dijo en un mensaje publicado en la red. “Creemos en darle voz a las personas. (...) No queremos ser los árbitros de la verdad”.

Dan Kennedy, profesor de periodismo en la Universidad del Noreste, considera que es importante distinguir entre los sitios  ‘atrapa-clics’, que fueron descubiertos en Macedonia y que solo buscan ganar dinero con informaciones sensacionalistas falsas, y portales de noticias con motivaciones políticas.

¿Clasificar o censurar?

En un contexto de creciente desconfianza del público hacia los medios del establishment, cualquier intento de filtrar las voces divergentes podría “conducir a revivir viejas polémicas sobre la parcialidad de los medios”, agregó Kennedy.

Por su parte Scott Shackleford, editor de la revista Reason, considera difícil trazar una línea entre el filtrado de información falsa y la censura de contenidos con motivaciones ideológicas: “Si Facebook toma la decisión de censurar las ‘noticias falsas’, inclinaría la balanza a favor de los más ‘poderosos’ medios tradicionales”.

En un blog, Jeff Jarvis, profesor de periodismo en la Universidad de Nueva York y John Borthwick, un empresario, estimaron que la solución debe pasar por una mayor cooperación entre el sector tecnológico y el de los medios de comunicación para ayudar a los usuarios a evaluar la credibilidad de los contenidos.

“No creemos que a las plataformas les corresponda juzgar lo que es verdadero o falso (...) como censores de todo”, escribieron. Pero “es necesario que den más información a los usuarios y es necesario que los medios los ayuden”.

También sugieren a las plataformas en internet que contraten a periodistas para ‘aportar un sentido de la responsabilidad pública a sus empresas’ y ‘explicar el periodismo a los técnicos y la tecnología a los periodistas’. (I)

ENLACE CORTO