Miércoles, 20 Septiembre 2017 00:00 Tecnología

6 voluntarios emergen de un domo tras 8 meses simulando vida en Marte

A su salida del domo, luego de 8 meses, los jóvenes dieron una rueda de prensa a los medios locales.
A su salida del domo, luego de 8 meses, los jóvenes dieron una rueda de prensa a los medios locales. Foto: cortesía University of Hawai‏

El experimento se inició el 19 de enero de este año y, desde entonces, los miembros de esta tripulación estuvieron aislados del resto del mundo.

AFP

Seis personas, cuatro hombres y dos mujeres, emergieron de un domo aislado en Hawái, donde pasaron ocho meses viviendo en habitaciones minúsculas, comiendo comida seca y tratando de llevarse bien en el marco de la simulación de una misión a Marte.

El experimento, realizado por la Universidad de Hawái, es el quinto de este tipo destinado a ayudar a los científicos a gestionar los enfrentamientos y conflictos interpersonales que pueden surgir entre los astronautas que se embarcan en una larga misión al espacio profundo.

Cuando emergieron el pasado domingo de su cuarentena, los voluntarios disfrutaron visiblemente del placer del sol y del aire fresco en sus rostros, y degustaron frutos tropicales en compañía de amigos y familiares, precisó un comunicado de la universidad.

“Una de las cosas que más eché de menos fue la cocina portuguesa”, dijo Brian Ramos, uno de los miembros de la tripulación, en un video difundido por CBS News.

Kim Binsted, quien dirige este estudio del programa de la NASA de la Universidad de Hawái (HI-SEAS), explicó la importancia de que haya cierta variedad en el grupo.

“Es como si intentamos preparar una caja de herramientas para ir a Marte: no ponemos solo martillos, aunque se trate de los mejores del sistema solar”, explicó en CBS News.

Aunque las tensiones entre las personas son inevitables, todo ha ido bien con esta tripulación, que ha cumplido las tareas esenciales, explicó Kim, profesora de informática. 

Comunicación vía internet

Durante el experimento, que empezó el 19 de enero, el grupo vivió aislado del resto del planeta en un espacio de 11 metros de diámetro y seis metros de alto comiendo alimentos secos y en conserva y, de vez en cuando, algunas verduras cultivadas en el laboratorio.

Cada uno de los tripulantes disponía de su propia habitación, con espacio para un catre y un escritorio, y el domo, alimentado por energía solar, tenía duchas e inodoros de compostaje.

Los voluntarios podían comunicarse por internet con sus amigos y familiares con una espera de 20 minutos en las transmisiones, el tiempo que tardan las ondas radio en recorrer la distancia entre la Tierra y Marte. Cuando salían para efectuar trabajos geológicos utilizaban un traje espacial.

Durante los ocho meses en la costa norte y árida del volcán Mauna Loa, que hace recordar los paisajes marcianos, el grupo realizó experimentos científicos, ejercicio físico y labores de mantenimiento del domo. Está previsto que otra misión de ocho meses comience en enero de 2018.

No es la primera vez que se lleva a cabo un experimento de esta magnitud. En 2015, también 6 voluntarios, tres hombres y tres mujeres, de diversas nacionalidades, se aislaron por completo durante un año en una pequeña cúpula, en Hawái, para reunir información que podría ser usada por la NASA.

Con el domo de Hawái, la agencia espacial estadounidense quiere intentar aprender lo más posible sobre la cohesión y la evolución psicológica de estas personas antes de intentar enviar astronautas al planeta rojo, previsto para la década de 2030. (I)

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