En los contratos de preventa de crudo el país dispone de 536 millones de barriles por entregar

En la Refinería del Pacífico el Estado ecuatoriano ha invertido $ 1.528 millones

| 22 de Agosto de 2017 - 00:00
El ministro de Hidrocarburos, Carlos Pérez, durante su comparencia con la Comisión del Desarrollo Económico, Productivo y la Microempresa de la Asamblea Nacional.
FOTO: Foto: Tomada del twitter @refdelpacifico

El Vicepresidente defendió las acciones emprendidas por el Gobierno anterior durante una reunión con el bloque legislativo de PAIS. Consideró como un error desistir de este proyecto.

El diagnóstico del sector hidrocarburífero, presentado por el ministerio del ramo, fue rechazado por el vicepresidente de la República, Jorge Glas, quien no solo defendió las acciones adoptadas por el Gobierno anterior, sino que también arremetió en contra de la decisión del presidente Lenín Moreno de desistir de la Refinería del Pacífico si no se encuentran interesados en invertir.

En la reunión que mantuvo la semana pasada en Quito con asambleístas de Alianza PAIS, Glas aseguró que “no hacer la Refinería del Pacífico es un grave error que, a largo plazo, puede poner en riesgo la dolarización”.

Lo dijo en referencia a que la refinación de petróleo contribuiría al  rendimiento de la balanza comercial porque ingresarían más dólares a la economía nacional por la venta de derivados.

De acuerdo al informe de Hidrocarburos, en el proyecto se ha invertido hasta el momento $ 1.528 millones. Existen cuentas pendientes por alrededor de $ 500 millones por parte de la petrolera venezolana PDVSA.

Inicialmente la refinería se calculó en $ 15.000 millones con una capacidad de procesamiento de 300.000 barriles, la cual tendría por objeto satisfacer la demanda interna de combustibles, reducir la importación de derivados y desarrollar la industria petroquímica en el país.

Las expectativas eran grandes, pero a la fecha no se han concretado negociaciones con inversionistas.

Hidrocarburos prepara ahora una nueva estrategia con los resultados de la consultora Lazard, que tras una evaluación disminuyó el costo del proyecto entre $ 8.000 a
$ 10.000 millones.

Glas también dedicó tiempo a explicar que las operaciones de venta petrolera en la administración del expresidente Rafael Correa se ejecutaron directamente con empresas estatales de renombre, como Petrochina, Petrotailandia y Omán. “Antes (del régimen de Correa) había intermediarios”, resaltó el Vicepresidente.

A los cuestionamientos de grupos de oposición sobre el destino del crudo ecuatoriano, contestó: “Lo que Petrochina hace con el petróleo no es un tema nuestro”.

Según Glas, se trata de un intento de desprestigio y cree que de todas maneras las autoridades de turno volverán nuevamente a China a buscar financiamiento para apalancar un proceso de desarrollo.

En esa misma línea se refirió a la también criticada preventa de petróleo. Respecto al tema, dijo que fue lo único verdadero en el informe que presentó Carlos Pérez, ministro de Hidrocarburos.

Pérez informó que son 1.109 millones de barriles comprometidos, de los cuales 572 millones se han entregado y 536 millones están pendientes a ser repartidos en los siguientes años.

Aproximadamente el 30% de la venta de barriles que aún están por entregarse se asignará al pago de haberes que el Estado mantiene con empresas con las que se hicieron las negociaciones. El 70% restante alimentará la caja fiscal.

“¿Cuánto costó al Estado ecuatoriano tener asegurado mercado en un momento hace dos años, en donde sobraban en el mundo 6 millones de barriles (de crudo) por día?”, inquirió Glas a los legisladores de PAIS, respondiendo que la estrategia empleada permitió que el país siempre tuviera a quién vender petróleo.

De los $ 14.470 millones que debe recibir Ecuador por esos contratos de pago anticipado se han obtenido $ 12.858 millones, lo cual deja un saldo de $ 1.661 millones, según la cartera de Hidrocarburos.

Para Glas, aquello demuestra que “es mentira” que el Gobierno anterior vendió y cobró todo el petróleo del país, como lo han afirmado ciertos sectores.

Los datos señalan que, del total percibido, $ 7.521 millones son capital, mientras que $ 3.446 millones corresponden a intereses.

Finalmente, el Vicepresidente habló sobre el anuncio de cambiar la modalidad contractual de prestación de servicios para volver a los de participación.

La figura de prestación de servicios fue implementada en 2010. Glas aseguró que, de no haber procedido de esa manera, $ 4.158 millones se habrían llevado las compañías petroleras, pero fueron para el Estado ecuatoriano.

De ese monto, $ 1.000 millones se quedaron en la Amazonía. Según sus datos, entre 2011 y 2014, los ingresos adicionales de los contratos aumentaron en más de 62%, pasando de $ 6.586 (sin renegociación) a $ 10.744 millones (con renegociación). (I)