Sábado, 17 Diciembre 2016 00:00 Economía

En 2014 el país tenía 7.000 hectáreas de este cultivo

El déficit de chocho llega a 6.397 toneladas

Mediante la investigación, el Iniap logró producir semillas de chocho que rinden 1.500 kilos por hectárea.
Mediante la investigación, el Iniap logró producir semillas de chocho que rinden 1.500 kilos por hectárea. Cortesía: Magap

El Ministerio de Agricultura impulsa alternativas para aumentar la producción y satisfacer la demanda interna.

Redacción Economía

Ecuador tiene condiciones agroclimáticas óptimas para la producción de chocho. Por ello, el Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca (Magap), con los agricultores, implementa alternativas para impulsar su cultivo. El chocho o tarwi es un producto de alto valor nutritivo con minerales como calcio, fósforo y hierro, características que lo convierten en alimento de alto contenido nutricional.

Para favorecer su siembra, a través de la Estrategia Hombro a Hombro, el Magap entregó semilla certificada de la variedad INIAP 450 Andino, con lo que se activaron 191 hectáreas (ha) para producción comercial y, también, se consolidaron 41 hectáreas para producir semilla. Esta intervención benefició a 373 agricultores de Carchi, Imbabura, Pichincha, Cotopaxi y Tungurahua.

“La siembra y producción de chocho es apoyada”, manifestó Julio Bravo, miembro de la Corporación de Productores de Leguminosas y Granos Andinos del Pueblo Puruwa, (Corpopuruwa), quien agregó que el Magap, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Instituto Nacional de Investigaciones Agropecuarias (Iniap) capacitan a los productores de la serranía y les entregan semilla básica .

José Vargas, agricultor del sector Jatún Era, ubicado en el cantón Saquisilí (Cotopaxi), ratificó que los agricultores reciben capacitaciones para la siembra y desinfección del chocho. “Es un grano muy nutritivo y bastante comercial. Nosotros empezamos la siembra en marzo. Nos enseñaron a analizar el terreno y la semilla, además de que nos suministraron los insumos. Ahora, los técnicos recorren los terrenos para ver el desarrollo del grano”.

Paúl Vaca, técnico de la Dirección Agropecuaria en Cotopaxi, dijo que para lograr un buen cultivo de este grano se debe “desinfectar el suelo para que tenga un balance adecuado de nutrientes, lo que permitirá a la planta evitar plagas que podrían situarse al revés de la hoja. Así, el cultivo es controlado y se obtiene una semilla de calidad”.

Las semillas de Iniap rinden 1.500 kilogramos por hectárea

Para Nelson Mazón, investigador del Programa Nacional de Leguminosas y Granos Andinos del Iniap, los microclimas de la serranía permiten el cultivo de este producto. De manera más específica, el chocho está adaptado a los suelos arenosos y a la baja precipitación.

Este tipo de terrenos se encuentra, por ejemplo, en Sigchos, Latacunga y Pujilí (Cotopaxi); Guano, Guamote y Alausí (Chimborazo); y Cayambe y Mejía (Pichincha). Actualmente, precisó Mazón, el 70%  de la producción de chocho proviene de Cotopaxi y Chimborazo.

A pesar de las bondades de los suelos, Ecuador es todavía deficitario en la producción de chocho. Por eso, indicó el funcionario, la demanda doméstica del grano es cubierta con productos provenientes de Perú y Bolivia.

En 2014, según datos del Magap, 7.000 hectáreas de este cultivo produjeron 4.200 toneladas de granos, con un rendimiento promedio de 0,6 toneladas por hectárea (t/ha). A nivel nacional, sin embargo, se registró todavía una demanda insatisfecha de 6.397 toneladas, aproximadamente.

Mazón señaló que se requiere aumentar la producción nacional y mejorar la productividad. Según el investigador, en Ecuador los cultivos de chocho rinden unos 400 kilos por hectárea con las semillas tradicionales. Sin embargo, el rendimiento puede llegar a 1.500 kilos por hectárea cuando se utiliza la semilla Iniap 450 Andino.

Esta variedad mejorada tiene como ventaja su ‘precocidad’, es decir, se la puede cosechar entre seis y siete meses después de su siembra. En las variedades locales, en cambio, el período de espera para cosecha puede llegar hasta 13 meses.

La difusión tecnológica favorecerá cultivo del tarwi

Para suscitar un incremento generalizado de productividad del cultivo en todas las regiones de la serranía, se requiere todavía trabajar en la difusión de las alternativas de siembra, en la capacitación de técnicos y en la dotación de infraestructura para cosecha, dijo Mazón.

“En la mayoría de casos, la siembra procede sin preparar el suelo y con semilla de mala calidad; además, el agricultor solo regresa a la cosecha. Estas prácticas, aunque son habituales, disminuyen la productividad de los sembríos. Como cualquier otra leguminosa, el chocho es   afectado por plagas”.

A su vez, a futuro, el incremento de la productividad dependerá de mayor promoción de la ciencia aplicada y de la difusión social de la tecnología agrícola. “En Ecuador, la investigación científico-tecnológica relacionada con el chocho debe dirigirse principalmente a recuperar aspectos fundamentales del cultivo, aumentar la productividad y potenciar su capacidad nutricional”, dijo Javier Ponce, titular del Magap. (I)

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