Entrevista / Pedro Sánchez / gerente general de Coface en Ecuador

"Control a importación vendrá en el corto plazo"

| 04 de Julio de 2017 - 00:00

La recomendación es focalizar un incremento de aranceles en ciertos productos y no en bienes de capital ni insumos.

Ante la escalada de las importaciones tras la eliminación de las salvaguardias, sectores industriales demandan al Gobierno políticas que defiendan la producción nacional.

Coface, líder mundial en seguro de crédito con presencia en 100 países, analizó el impacto de las sobretasas implementadas desde marzo de 2015 y hace una serie de recomendaciones para sostener el superávit de la balanza comercial.

¿Cuál es la evaluación de la Coface al término de las salvaguardias?

Las salvaguardias contribuyeron a nivelar nuevamente la balanza comercial. Permitieron generar un superávit en la balanza comercial para el 2016. Es importante recordar que la caída del precio internacional del petróleo generó, a su vez, una caída en los ingresos petroleros muy importante. De mantenerse un déficit en la balanza comercial en el mediano y largo plazo hubiera sido un riesgo para el sistema de la dolarización en el país, porque implicaba una salida de divisas permanente.

Junto con la contracción generalizada de la economía, la medida causó una serie de efectos que llevaron a que haya una caída de 29,9% de las importaciones, lo cual compensó una disminución de las exportaciones. Ahora en 2017 también la balanza comercial es positiva. Se esperaría que la situación se mantenga igual el resto del año.

¿Cómo afectó la medida a la producción local?

Ha sido muy criticado el tema de la implementación generalizada de las salvaguardias, porque sí trajo un impacto en la actividad industrial local en donde se encarecieron bienes industriales procesados que utilizan insumos importados. Tal vez en el momento que estaba viviendo Ecuador (en 2015) fue una medida de aplicación de ‘el mal menor’.

Es difícil cuantificar cuál fue el costo e impacto que tuvo en la producción local, pero por nuestro portafolio de clientes que trabajan con insumos importados sí hubo un perjuicio en la actividad que, además, generó un efecto en cadena.

Esto tenía que traducirse en la inflación del país, pero no se dio un impacto significativo. El año anterior la inflación llegó a un nivel del 1,1%. También está anclado a una caída de la demanda y el consumo en la población, ocasionada por varios factores, que hizo que ese incremento (de precios) finalmente no se vea tan reflejado en la inflación.

Con estos antecedentes, ¿qué opciones le quedan al país ahora?

En política de comercio exterior se pueden aplicar medidas por dos vías: fomento a las exportaciones y control de importaciones. La más sana para la economía nacional es la primera.

Se pueden aplicar acuerdos con el sector productivo que vayan orientados a fomentar las exportaciones. Por ejemplo, acuerdos de inversión, para incrementar la capacidad productiva enfocada hacia el mercado internacional.

Además acuerdos comerciales internacionales. Hay otro tipo de medidas de incentivos directos a las exportaciones, como tener una carga tributaria menor. Esas opciones el Gobierno las está barajando y creo que va en la línea correcta a través de los consejos consultivos.

Pero son medidas a mediano y largo plazo, ¿qué hacer en lo que resta del año?

La medida que va a venir en el corto plazo, por mayor rapidez en la implementación, es por el lado de control de las importaciones. El desmantelamiento de las salvaguardias en junio, de una manera radical está generando un aumento en la demanda de bienes importados y eso podría complicar el equilibrio de la balanza comercial. Ya hay un anuncio de un incremento de aranceles del 5% para 400 productos, que está en análisis.

Una medida así, enfocada en determinados productos y que no tenga un impacto en las materias primas ni en los bienes que sirven como insumos para la producción local, podría no generar mayores distorsiones y contribuir a mantener el superávit comercial.

Creo que también analizará otras alternativas como la que se tomó con el sector automotriz con el alza de garantías de 150% para los créditos, lo cual no complica temas con la Organización Mundial de Comercio (OMC), porque son de aplicación interna. (I)