Viernes, 23 Septiembre 2016 00:00 Mundo

173 AFROamericanoS FALLECIeron ESTE AÑO EN MANOS de Los organismos de seguridad PÚBLICA

Video del asesinato de Scott no será liberado

Una mujer levanta sus manos donde se lee el pedido: ‘No disparar’, en una manifestación en Charlotte.
Una mujer levanta sus manos donde se lee el pedido: ‘No disparar’, en una manifestación en Charlotte. Foto: AFP

La muerte de un afroestadounidense, atribuida a un agente, generó fuertes manifestaciones en contra del racismo policial en EE.UU. Tras disturbios en Charlotte, el gobernador ordenó toque de queda.

Redacción y Agencia AFP

Mecklenburg Kerr Putney, jefe de Policía de Charlotte, comunicó que su departamento no liberará los videos de seguridad sobre la muerte de Keith Lamont Scott, un afroestadounidense de 43 años, que el lunes recibió 4 disparos de un agente en el estacionamiento de un condominio.

El asesinato generó el estallido de la comunidad que ha mantenido dos noches de protestas en rechazo a la ola de racismo policial que vive Estados Unidos.

La solicitud de la liberación de los videos fue emitida por familiares de Scott; el jefe policial, como respuesta, declaró: “El departamento liberará el video cuando creamos que es una razón de peso”. Putney dejó en claro que las imágenes probablemente no serían muy útiles para calmar la ciudad.

La medida la tomó después de que Pat McCrory, gobernador de Carolina del Norte, declaró la noche del miércoles el estado de emergencia para sofocar las violentas protestas antirraciales que ya registran 44 heridos y un agitador abaleado que está con pronóstico reservado.

“He declarado el estado de emergencia e iniciado esfuerzos para desplegar la Guardia Nacional y la Patrulla de Caminos para asistir a la Policía local en Charlotte”, escribió el gobernador McCrory en Twitter.

“No podemos tolerar la violencia. No podemos tolerar la destrucción de propiedades y no toleraremos los ataques contra nuestros policías que se producen en este momento”, declaró el gobernador en la cadena CNN.

Cientos de policías fueron desplegados para evitar nuevos saqueos.

Todo comenzó cuando una manifestación pacífica, contra los abusos policiales, se desbordó con actos de violencia. Centenares de manifestantes empezaron a romper ventanales y lanzar proyectiles contra las fuerzas del orden, que respondieron con bombas de gas lacrimógeno, observó un periodista de la AFP.

Los manifestantes están convencidos de que Keith Lamont Scott, un afroamericano de 43 años, abatido por disparos de la policía, fue víctima de un flagrante error.

Los uniformados que asesinaron al afroamericano afirmaron que abrieron fuego contra Scott porque aparentemente estaba armado con una pistola y representaba una amenaza inminente, ya que no llegaron a un consenso, incluso discutieron con él. El hombre recibió un disparo del agente Brentley Vinson. Sin embargo, la hija de la víctima afirma que no estaba armado y que solo tenía en sus manos un libro mientras hacía tiempo para recoger a su pequeño hermano en una escuela cercana.

Lo del arma “es una mentira”, aseguró Taheshia Williams, vecina del barrio, cuya hija estudia en la misma escuela que uno de los hijos de Scott. “Le quitaron el libro y lo reemplazaron con un arma. Ese hombre esperaba sentado aquí todos los días a su hijo hasta que saliera del autobús”, añadió.

El agente Vinson fue suspendido a la espera de los resultados de una investigación administrativa.

La mañana de ayer los funcionarios de Charlotte se comunicaron para ver cómo se recuperará la población tras la segunda noche de manifestaciones que dejó varios negocios destruidos. La alcaldesa Jennifer Roberts dijo en una entrevista con Good Morning América que trabajan juntos para superar este difícil momento.

“Somos una ciudad de poder hacer, de colaboración, un lugar que recibe a los visitantes, que incluye a todas las voces en la mesa. Y estamos decididos a trabajar juntos para asegurarnos de que volvamos a ese estado de colaboración”.

Obama llama a los alcaldes

Ante los últimos crímenes racistas, Barack Obama, presidente de Estados Unidos, se comunicó con la alcaldesa Roberts para abordar la problemática. Asimismo, llamó a Dewey Bartlett, alcalde de Tulsa (Oklahoma), porque desde el lunes la ciudad también vive su propio caos tras divulgar un video que muestra cómo una policía mató el viernes pasado a Terence Crutcher, de 40 años, quien estaba desarmado con su auto averiado en medio de la carretera.

Según un funcionario de la Casa Blanca: “Ambos alcaldes pusieron al día al presidente de la situación sobre el terreno”.

Policía fue acusada de homicidio

En horas de la tarde se informó que la policía estadounidense Betty Shelby, que mató a Terence Crutcher,  en Tulsa, fue acusada de homicidio involuntario. La mujer policía “es objeto de una orden de arresto”, precisó en una rueda de prensa el fiscal Steve Kunzweiler.

Shelby está acusada de dispararle a Crutcher, quien ya era apuntado por varios policías que le ordenaron que caminara con las manos en alto hasta su vehículo.

Según los documentos entregados al tribunal de Tulsa, y que fueron consultados por la AFP, Shelby se sintió amenazada por Crutcher, aunque él no llevaba arma, tampoco en su vehículo.

Los candidatos a la presidencia de Estados Unidos también se refirieron a los sucesos en Charlotte y Tulsa.

Hillary Clinton, candidata demócrata, destacó que la muerte de afroamericanos a manos de policías “comienza a ser intolerable”, mientras que Donald Trump, aspirante republicano, calificó los hechos de “trágicos”.

De acuerdo con datos del diario The Washington Post, en lo que va del año, la Policía en Estados Unidos ha matado a 706 personas, de las cuales 173 son afroamericanas. (I)

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