Miércoles, 21 Septiembre 2016 00:00 Mundo

Hasta mediados de este año murieron 509 personas por acciones de la fuerza pública

Una policía dispara a quemarropa a un afroamericano desarmado en Oklahoma

La violencia y discriminación policial contra los afrodescendientes en EE.UU. genera una protesta social.
La violencia y discriminación policial contra los afrodescendientes en EE.UU. genera una protesta social. Foto: AFP

El lunes, tres días después de la muerte de Terence Crutcher, de 40 años, el Departamento de Tulsa publicó un video del incidente. Este asesinato revive la tensión racial en EE.UU.

Redacción Mundo y Agencia AFP

El Departamento de Policía de Tulsa en Oklahoma, Estados Unidos, publicó un video donde una oficial dispara a Terence Crutcher, un afroamericano desarmado que levantaba las manos por encima de la cabeza, ya que estaba fuera de su carro averiado en medio de la carretera.

Según The New York Times, la Policía inició una investigación criminal sobre el incidente y dijo que el fiscal de distrito del condado de Tulsa, Steve Kunzweiler, revisaría sus conclusiones, a la vez que las autoridades de justicia abrieron una indagación por separado sobre derechos civiles.  

El hecho grabado por un helicóptero de la Policía muestra a Terence Crutcher, de 40 años, levantando las manos, caminando hacia un coche y posteriormente fue alcanzado por el disparo de una pistola de descarga eléctrica Taser accionada por el oficial Tyler Turnbough, antes de recibir el disparo fatal de la agente Betty Shelby que acabó con su vida.

El jefe de la Policía de Tulsa, Chuck Jordan, aseguró en una conferencia de prensa el lunes que el fallecido estaba desarmado y no tenía un armamento en su vehículo.

Según Benjamin L. Crump, abogado de la familia de Terence, el incidente es parte del contexto de ataques de la Policía contra los afroamericanos en el país. “Este es un problema que no es exclusivo de Tulsa, Oklahoma” y agregó que es un tema que parece ser una epidemia en Estados Unidos.

El jefe de Tulsa, Jordan, también pidió a la comunidad mantener la paz, después de que casos similares ocurridos en lo que va del año precedieran al asesinato de cinco uniformados en Dallas (Texas) y tres en Baton Rouge (Luisiana) a manos de dos afroamericanos que manifestaron su animadversión por la Policía contra crímenes raciales.

Los afros son propensos a ser asesinados por policías

Un estudio del diario británico The Guardian efectuado en junio demostró que los jóvenes afros de Estados Unidos son nueve veces más propensos a ser asesinados por parte de policías. En cifras, solo en 2015 asesinaron a 1.134 jóvenes.

Pese a representar solo el 12,1% de la población total de Estados Unidos, los hombres afroamericanos de entre 15 y 34 años constituyen el 15% de las muertes causadas por la fuerza de la Policía, las cuales se mantienen en investigación. Este número es cinco veces más con los hombres blancos de la misma edad.

El trabajo del diario The Guardian fue cotejado con los registros de muertes violentas en el país y encontró que una de cada 65 muertes de jóvenes afroamericanos fue causada por la Policía. Este estudio también determinó que el 25% de los afroamericanos asesinados estaba desarmado en comparación con el 17% de los blancos.

El diario estadounidense The Washington Post tiene sus propias estadísticas de los asesinatos por parte de policías. Sus datos, que contrastan con los del FBI, afirman que hasta mediados de este año murieron 509 personas por acciones policiales, de las cuales un cuarto son afroamericanos (123 personas), el resto es de blancos que portaban algún arma.  

Con estos antecedentes, el diario cuestiona el hecho de que hay casos en los que policías arrestaron a hombres armados que asesinaron a civiles, incluso policías, pero lo hicieron sin necesidad de apretar el gatillo del arma.

El Post evidencia el caso de Joseph Houseman, un hombre de 63 años, quien se paró frente a una tienda, con un rifle en sus manos e insultaba a todo aquel que pasaba por su cercanía.

Cuando los policías llegaron intentaron hablar con él, Houseman se cogió sus genitales en señal desafiante. Cuando un uniformado le pidió que soltara el arma y el hombre se le burló. ¿Fue Houseman disparado? La respuesta es no. La Policía ni siquiera lo arrestó y al siguiente día más bien le devolvió su rifle. Otro caso es el de Dylan Roof que disparó a nueve personas en un estudio bíblico en una iglesia de Charleston. El hombre fue capturado en una carretera sin ningún incidente, pese a que estaba fuertemente armado en ese momento.

Estados Unidos ha vivido repetidos episodios de tensión racial, especialmente tras la muerte en Ferguson (Misuri) en agosto de 2014 del joven afroamericano Michael Brown a manos de un agente blanco que luego fue exonerado de todos los cargos.

Michelle Alexander, profesora y experta en el tema del racismo sistémico contemporáneo, señaló que actualmente hay más hombres afroamericanos en las cárceles de Estados Unidos, o en libertad condicional, que los que estaban esclavizados en 1850. En cifras, los afros  presos constituyen el 40% de la población carcelaria del país.

Robert Goldman, experto en procedimiento penal y derecho constitucional en la Facultad de Derecho de la Universidad de Saint Louis, explicó que una ley de Misuri -de vieja data- da a los policías amplias facultades para disparar a matar “si “razonablemente consideran que el acusado ha cometido o intentado cometer un delito grave” y el uso de la fuerza es imprescindible para proceder a su arresto. Aunque la norma es inconstitucional, encontrar un jurado que lo determine es algo complejo. Y si se trata de un jurado de mayoría blanca que juzga a un afroamericano aumenta la dificultad. (I)

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