Sábado, 05 Noviembre 2016 00:00 Mundo

Rajoy presenta un gobierno "europeísta y abierto al acuerdo"

El funcionario de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo de la Serna, informó los temas tratados en el primer consejo de ministros.
El funcionario de Educación y portavoz del Gobierno, Íñigo de la Serna, informó los temas tratados en el primer consejo de ministros. Foto: AFP

El nuevo Ejecutivo -compuesto por 13 ministros- presenta 6 novedades, entre las que destacan Alfonso Dastis, que sustituye a García-Margallo en la Cancillería.

Gorka Castillo, corresponsal en España

Lastrados por la minoría parlamentaria del Partido Popular (PP), los 13 ministros del nuevo Ejecutivo español presidido por  Mariano Rajoy juraron ayer sus cargos con la confianza en su capacidad de diálogo con la oposición para sacar adelante un país que hoy se encuentra encerrado en un atolladero. El nuevo equipo asume con el desafío independentista de Cataluña y la enorme desigualdad social, pero además con la Unión Europea (UE) reclamando el pago de una deuda de 5.500 millones de euros y unas relaciones comerciales tensionadas al máximo.

Para resolver estas interrogantes, Rajoy introdujo frescura en su gabinete: seis novedades que, en algún caso, han causado sorpresa. La más llamativa es Alfonso Dastis, hasta ahora embajador español ante la UE desde 2011, en sustitución de un veterano como José Manuel García-Margallo al frente de la Cancillería. Tanta fue la extrañeza de este nombramiento que gran parte de los analistas se quedó sin palabras.

¿Quién es Alfonso Dastis?

Quienes lo conocen bien por su trabajo en Bruselas aseguran que el nuevo canciller de España es “lo contrario que Margallo”. Se trata de un diplomático profesional al que no le gustan las declaraciones fastuosas, un técnico que deberá aprender a ser político para afrontar con garantías dos de las mayores negociaciones que España tiene a la vuelta de la esquina: el Brexit y el pago de la deuda millonaria que reclama la ‘Troika’.

Sin excesiva experiencia en la realidad política de América Latina, la apuesta de Rajoy por Alfonso Dastis es un claro guiño al ‘europeísmo’ que marcará la agenda del Ejecutivo. Su designación como responsable del Ministerio de Exteriores fue calificada ayer por el propio García-Margallo como “muy acertada, ya que se trata de un trabajador meticuloso y un gran negociador en la sombra”.

Dastis tiene 61 años y desde 1983 forma parte del cuerpo diplomático. Una carrera, que a juicio de sus mentores, está jalonada de cargos relacionados con Europa, casi todos durante los años en los que gobernó José María Aznar.

En 2004 fue nombrado embajador de España en los Países Bajos hasta que 7 años más tarde asumió una de las plazas diplomáticas más relevantes y de mayor desgaste para un país como España, que estaba al borde del colapso financiero. Negociar a diario con acreedores en plena recesión fue su difícil tarea y que ahora, a tenor de su nombramiento, debió colmar de satisfacción al presidente del Gobierno.

Al lado de Alfonso Dastis seguirá Luis de Guindos, el referente económico del nuevo Ejecutivo conservador, un halcón del neoliberalismo financiero que en la era que hoy comienza deberá conjugar con políticas distributivas aplazadas en los últimos cinco años.

Rajoy presume que, gracias a la política de rigor, España salió de la recesión y volvió a tener crecimiento, además de reducir su desempleo.

Soraya Sáenz de Santamaría, ¿la heredera?

Otra de las sorpresas del nuevo Ejecutivo español es el papel relevante que Mariano Rajoy ha otorgado a su posible heredera, Soraya Sáenz de Santamaría, para comandar las negociaciones con Cataluña y sofocar la rebelión independentista. Ahí es donde el papel de Sáenz de Santamaría se presenta crucial. Como nueva responsable de Administraciones Territoriales, asume la estrategia para desactivar uno de los mayores retos que se le presenta al jacobismo político de España, como es el de encontrar el anclaje catalán a la causa nacional.

Y no solo eso, la  número dos del gobierno de Rajoy tiene la compleja misión de acercar posturas con los nacionalistas vascos para sacar adelante unos presupuestos que la UE vigilará con lupa.

Todo demasiado trascendental para el futuro político de un gobierno que, si no logra acuerdos de calado, tiene los días contados. Quizá esta sea la razón por la que el resto de los ministros posean perfiles más abiertos que el de sus predecesores. El de interior, Juan Ignacio Zoido, exalcalde de Sevilla, será el encargado de gestionar la estrategia antiterrorista y favorecer la salida final que reclama el grupo armado ETA.

El de Energía, Álvaro Nadal, es una persona de la máxima confianza de Sáenz de Santamaría. Exactamente igual que la de Sanidad, Dolors Montserrat; y el de Fomento, Íñigo De la Serna. Todos fueron presentados como ministros con habilidades para la negociación y el consenso, algo que se presenta imprescindible en España. (I)

Datos

España, todavía convaleciente de la grave crisis económica de 2008-2013, ha prometido a Bruselas reducir su déficit del 5,1% del PIB que registró en 2015 a 4,6% este año. Para 2017, el objetivo es bajarlo a 3,1%.

El gobierno conservador de Rajoy, en minoría en el Parlamento, “confía en que va a cumplir el objetivo de déficit del 4,6% del PIB acordado con la UE”, aseguró su portavoz, Íñigo Méndez de Vigo, al finalizar la primera reunión de ministros.

Igualmente, están confiados en respetar el objetivo de déficit de 2017, el 3,1% del PIB.

Bruselas advirtió a España que para ajustarse a lo exigido deberá acometer un ajuste de 5.500 millones de euros. El Gobierno español aún no explica cómo cumplirá la meta. (I)

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