Lunes, 19 Diciembre 2016 00:00 Mundo

Pugna entre Ejecutivo y Legislativo abre crisis política en Perú

El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, le ganó las elecciones a Keiko Fujimori.
El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, le ganó las elecciones a Keiko Fujimori. Foto: LAMULA.COM

Los editoriales de los principales diarios apuntaron a la posibilidad de un gobierno paralelo que estaría ejercido por Keiko Fujimori.

Por Víctor Vimos Vimos, corresponsal en Lima

En junio pasado, Pedro Pablo Kuczynski se impuso en la segunda vuelta electoral a Keiko Fujimori, logrando ganar la presidencia por apenas 41.000 votos de diferencia. Era la segunda vez que Fujimori, cuyo padre cumple una condena de 25 años de cárcel por delitos de corrupción y lesa humanidad, llegaba a la segunda vuelta como favorita. También era la segunda vez que la perdía.

Sin embargo, la alegría de quienes comprometieron su apoyo a Kuczynski, el 46,87% de la población, se supo condicionada al contrapeso político logrado por el fujimorismo: a pesar de que la presidencia se les escapaba de las manos, ganaban una mayoría parlamentaria aplastante. Unos 73 congresistas en sus filas aseguraban al futuro gobierno un ambiente complejo para gobernar.

A menos de cinco meses de que Kuczynski se instalara en el Palacio de Gobierno, la situación política que enfrenta su administración cada vez se vuelve más crítica. La continua resistencia del Parlamento, presidido y dominado por el fujimorismo, a darle paso a las iniciativas del Ejecutivo, ha derivado en un ambiente hostil, entre cuyos efectos más resaltantes se cuenta la reciente censura del ministro de Educación, Jaime Saavedra.

“Insultante” y “triste” fueron los calificativos que usó Kuczynski para nominar la actuación del Congreso frente a su censurado ministro. Con esa referencia el mandatario de Perú ha querido dejar en claro que, aunque el ambiente político esté viviendo una crisis en la que todo parece apuntar a un poder cada vez más aplastante del fujimorismo, él sigue teniendo las riendas del país.

Pero esa premisa ha sido fuertemente cuestionada la última semana debido a los hechos que rodearon la censura. Los editoriales de los principales diarios y noticieros del país apuntaron a la posibilidad de un gobierno paralelo que estaría ejercido, cada vez con mayor claridad, por Keiko Fujimori.

Razones sobran. Su influencia en el bloque legislativo es conocida. Ha sido ella quien decidió los roles que cumple cada uno de sus congresistas, y en conjunto, las acciones y posturas que asumen para hacerle frente a las iniciativas que salen desde palacio.

Por otro lado, el bloque parlamentario oficialista, debilitado frente al fujimorismo, no halla cohesión interna que le permita aglutinar fuerzas aliadas a las estrategias de gobierno. El izquierdista Frente Amplio, por ejemplo, uno de los bloques de oposición directa al fujimorismo, no ha tendido puentes con las iniciativas de defensa oficialistas.

Bajo estas condiciones, el Ejecutivo ha visto necesario convocar a un diálogo nacional con los principales actores políticos del medio. La reunión inicial será con la propia Keiko Fujimori, con quien, se espera, se llegue a acuerdos que viabilicen la gobernabilidad para el resto de años que le quedan a Kuczynski en el poder.

El diálogo se desarrollará la semana entrante y será la oportunidad para que estos dos actores políticos se encuentren después de la segunda vuelta.

Servirá -además- para que el Ejecutivo active una estrategia de apoyos alrededor de sus iniciativas en busca de disipar los cuestionamientos que ya lo ven como un gobierno fallido, antes de siquiera cumplir un semestre en funciones. (I)

ENLACE CORTO