Lunes, 03 Octubre 2016 00:00 Mundo

Momentos históricos

Noruega y Cuba: acompañantes de un proceso que ha sido mundialmente reconocido y aplaudido

Los representantes de los países garantes: Dag Naylander (izq.), de Noruega, y el canciller cubano Bruno Rodríguez (segundo a la der.), acompañan a los líderes negociadores de las FARC, Iván Márquez (segundo a la izq.) y del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle.
Los representantes de los países garantes: Dag Naylander (izq.), de Noruega, y el canciller cubano Bruno Rodríguez (segundo a la der.), acompañan a los líderes negociadores de las FARC, Iván Márquez (segundo a la izq.) y del Gobierno colombiano, Humberto de la Calle.

El presidente Juan Manuel Santos también destacó el apoyo de Chile y Venezuela, a través de sus gobernantes, Sebastián Piñera y Michelle Bachelet, así como de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Redacción Mundo

Los diálogos de paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) empezaron oficialmente en octubre de 2012 en Oslo, Noruega, con la instalación de la Mesa de Conversaciones que posteriormente se trasladó a La Habana, Cuba. Ambas naciones, que participaron como garantes, colaboraron estrechamente con Chile y Venezuela, los dos países acompañantes en los diálogos por la paz.

En septiembre de 2012, el entonces ministro de Asuntos Exteriores de Noruega, Espen Barth Eide, señaló: “Debemos ser fríos, pueden surgir muchas sorpresas y las negociaciones pueden ser duras, aunque si no se empieza a hablar, nunca habrá una solución”. No se equivocó.

Noruega se ha destacado por ser un país mediador en procesos de paz; tuvo una participación exitosa en 1996, en el acuerdo de cese al fuego entre el Gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca. Además, ha tenido actuaciones pacíficas en Somalia, Nepal, Uganda, Congo, Filipinas, Myanmar, Indonesia, Haití y Chipre, entre otras naciones.

Noruega, como país garante y facilitador, trató de contribuir al avance del proceso de paz de una manera constructiva y eficiente, basado en las necesidades y los pedidos de las dos partes en las negociaciones, respetando la confidencialidad y la dinámica de la Mesa.  

Mientras que Cuba, como nación  garante y sede, no solo les ofreció a ambas partes las garantías necesarias de seguridad, sino que también les brindó toda la logística para negociar el fin del conflicto.

En noviembre de 2015, Rodrigo Granda, miembro del Estado Mayor de las FARC, destacó el papel de Cuba que “muchas veces fue hasta desconocido, porque desde hace mucho tiempo La Habana ya venía buscando la paz para Colombia”. Además, resaltó el rol de los líderes de la isla: Raúl y Fidel Castro, quienes se mantuvieron atentos al avance de este proceso.

El embajador de Cuba en Ecuador, Rafael Dausá, destacó a EL TELÉGRAFO que “para cualquier cubano es un orgullo haber contribuido a la paz en un país hermano de América Latina”. Asimismo, la primera ministra de Noruega, Erna Solberg, felicitó a las dos partes por este paso valiente y señaló que su nación seguirá apoyando a las partes en la implementación del acuerdo.

En este proceso, Santiago y Caracas también jugaron un rol importante, y el propio presidente colombiano, Juan Manuel Santos, reconoció en varias oportunidades el acompañamiento pacífico liderado por los gobernantes de Venezuela: Hugo Chávez, en su momento, y su sucesor, Nicolás Maduro; así como de los chilenos Sebastián Piñera y Michelle Bachelet.

De ganar el ‘Sí’ en el plebiscito iniciaría la dejación de armas con el traslado de los combatientes a las 23 zonas veredales transitorias, según lo acordado en la mesa de diálogos de La Habana. (I)

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