Miércoles, 23 Noviembre 2016 00:00 Mundo

La oposición lanzó su propia propuesta

Macri incumple promesa de eliminar tributo

El presidente argentino, Mauricio Macri, participa en una ceremonia oficial en Buenos Aires.
El presidente argentino, Mauricio Macri, participa en una ceremonia oficial en Buenos Aires. Foto: AFP

El presidente argentino presenta proyecto para elevar el 15% el mínimo no imponible del Impuesto a las Ganancias.

Marcelo Izquierdo, corresponsal en Buenos Aires

Mauricio Macri tiene una lista extensa de promesas de campaña incumplidas. Como muestra solo hacen falta algunos botones en un traje en el que sobran varios ojales.  Prometió que no habría ajuste, pero hubo uno grande. Juró que no devaluaría, pero el peso perdió más del 40% de su valor en relación al dólar en la primera semana de gobierno. Y garantizó la gratuidad de las transmisiones televisivas del fútbol, pero a partir de enero próximo habrá que pagar para ver los partidos. Y el inventario se extiende.

Pero tal vez lo que más impulsó a un sector de los trabajadores a votarlo fue su promesa de tirar abajo el Impuesto a las Ganancias, una virtual tasa a los salarios medios y altos de los argentinos impuesta durante el “kirchnerismo” para financiar políticas sociales.

“El Estado no tiene que quedarse con el fruto de tu trabajo. En mi gobierno los trabajadores no van a pagar Impuesto a las Ganancias”, decía Macri en un aviso publicitario de campaña.

Ese fue uno de sus “caballitos de batalla” para seducir al entonces líder de la Confederación General del Trabajo (CGT) Hugo Moyano, un exdirigente “kirchnerista” que apoyó la candidatura del hoy presidente argentino. El sindicalismo lo presionó desde un principio para que cumpliera su palabra. Recién en febrero Macri anunció una subida del mínimo no imponible, elevándolo a 25.000 pesos ($ 1.580) del salario bruto para trabajadores casados con dos hijos y 18.880 pesos ($ 1.200) para los solteros. Pero no era lo que había prometido.

Ahora, en medio de fuertes reclamos gremiales que amenazan con un paro general y una situación social que se agudiza a cada paso, el gobierno presenta en el

Congreso un proyecto de ley para reformar otra vez el monto mínimo no imponible a partir del cual se calcula ese impuesto. No para derogarlo.

El proyecto se presenta días después de que el Frente Renovador (peronismo disidente) del diputado y excandidato presidencial Sergio Massa lanzara otro similar que eleva el mínimo no imponible a 48.000 pesos ($ 3.000) de sueldo bruto para los trabajadores casados y con dos hijos; a 34.000 pesos ($ 2.100) para los solteros  y a 60.000 pesos ($ 3.800) para los jubilados.

“No se puede esperar más. La gente está mal, no le alcanza el dinero”, dijo el legislador que abogó por sancionar la ley antes de fin de año. Massa hizo su jugada. A un mes y medio del inicio de un año electoral, necesita despegarse del gobierno, ya que un importante sector del electorado lo ve cercano a Macri porque su bloque respaldó las iniciativas oficiales en el Congreso, como el pago a los “fondos buitres”.

Macri recibió la estocada y salió a presentar su propio proyecto. La idea -lejos de derogar el impuesto como prometió en campaña- es subir otra vez el mínimo no imponible entre el 15% y el 17% sobre el tributo actual, pero para que entre en vigencia el año próximo. También habrá un retoque de las escalas salariales para que los sueldos más bajos tributen menos que ahora (el plan es que sea del 5% para los salarios bajos y de hasta el 45% para los más elevados).

“Si se aprueba en el inicio de las sesiones ordinarias del año próximo igual tiene impacto a partir de enero, así que tenemos tiempo para discutirlo sana y racionalmente y es lo que esperamos que suceda”, afirmó el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay. Además, el funcionario anunció exenciones al impuesto a las ganancias en el cobro del medio aguinaldo de diciembre, como prometió el gobierno a la CGT para calmar un poco la tensión social.

Prat-Gay fustigó sin nombrarlo a Massa por presentar un proyecto alternativo. “Me preocupa la demagogia de algunos opositores”, aseveró y agregó: “el Estado puede afrontar un cambio gradual en Ganancias, no el que está proponiendo la oposición”. El costo fiscal de la medida se calcula en torno a los 27.000 millones de pesos, $ 1.700 millones.

Ahora el gobierno está obligado a consensuar ambos proyectos en las próximas semanas. Pero las negociaciones van más allá de lo que diga la nueva ley. En Argentina se ha dado el puntapié inicial de una campaña electoral que se avizora fundamental para un gobierno que está en minoría en ambas cámaras del Congreso. Macri sabe que solo podrá gobernar sin ataduras si vence en unos comicios previstos para fines del 2017, que renovarán un tercio del Senado y la mitad de la Cámara de Diputados.

La crisis, el ajuste y la recesión parecen, por ahora, darle la espalda mientras sigue sin resolver sus promesas incumplidas. (I)

DATOS

El 10 de diciembre de 2015, Mauricio Macri, se convirtió en Presidente de Argentina tras derrotar en el balotaje al candidato del FpV, Daniel Scioli, por menos de 3 puntos.

Entre las medidas más importantes están: El levantamiento el cepo cambiario, lo que significó una devaluación del 40%.El desembolso de $ 9.352 millones para pagarles a los fondos buitre. Aumento de las tarifas del servicio eléctrico, la nafta, el gas, el agua, trenes y colectivos. Eliminó las retenciones a la exportación de trigo, maíz, girasol, carne, productos regionales y minería, y bajó el gravamen de la soja. El gobierno reconoció 120.000 despidos. (I)

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