Viernes, 18 Agosto 2017 00:00 Mundo

Exmandatario afronta un juicio por corrupción

Lula recorrerá 19 ciudades en busca de apoyo popular

El expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, participa en un congreso de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), en Río de Janeiro, Brasil.
El expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, participa en un congreso de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), en Río de Janeiro, Brasil. Foto: AFP

Jair Bolsonaro asciende en los sondeos y tiene 25% de la intención de voto.

Pablo Giuliano. Corresponsal desde Sao Paulo, Brasil

El escenario político brasileño puede mostrar un mayor ascenso del ultraderechista Jair Bolsonaro, en caso de que el favorito en las encuestas, el exmandatario Luiz Inácio Lula da Silva, sea inhabilitado para ser candidato presidencial.

Lula inició ayer jueves en Salvador, capital del Estado de Bahía, una caravana que durante 20 días lo llevará a 19 ciudades de la región nordeste, la más pobre del país donde el mandatario pretende reunir apoyos y presentarse como un candidato con las bases mayoritarias para las elecciones del año próximo.

Pero ante la crisis política y de representación que encarna Michel Temer, apenas apoyado por un Congreso conservador que se alinea con el empresariado en la agenda económica, el tablero político para el próximo año encuentra al ultraderechismo en alza.

Es el caso del diputado federal Jair Bolsonaro, un excoronel del Ejército famoso por sus escándalos para defender la homofobia, hablar mal de los indígenas y de los afrodescendientes y de reivindicar la dictadura militar (1964-1985). Se hizo más famoso Bolsonaro el año pasado, por su discurso en el Congreso cuando apoyó la destitución en el juicio político contra la entonces presidenta Dilma Rousseff.

El voto de Bolsonaro reivindicó a Carlos Brilhante Ustra, el jefe de la comisaría de la policía política donde durante 22 días fue torturada Rousseff en enero de 1970.

El diputado que debe afiliarse al diminuto Partido Ecológico Nacional (PEN), al que le quiere  cambiar el nombre por el de Patriota, pertenece actualmente al Partido Social Cristiano y logró establecerse en el electorado evangélico más radical.

Bolsonaro fue condenado ayer en tercera instancia por haber agredido a la exministra de derechos humanos y diputada del Partido de los Trabajadores (PT), María do Rosario Nunes, a quien en medio de una sesión le dijo que no quería violarla porque no era su tipo. La condena no impedirá que se inscriba en la carrera electoral.

Sin Lula, Bolsonaro lidera con 25% seguido por un 12% del ultraliberal populista Joao Doria, el magnate alcalde de Sao Paulo y un 9% del laborista Ciro Gomes y 6% de la ecologista Marina Silva, según la encuesta del sitio político Poder360. El sondeo indica que Lula subió tras la condena que recibió en julio pasado del 23% al 31% de intención de voto, seguido por Bolsonaro, con 18%.

Por eso el propio Lula empezó a nombrar a Bolsonaro en sus intervenciones: “El equipo de Lava Jato que me persigue lo único que lograron fue parir a Bolsonaro”, dijo recientemente al presentar un libro que objeta la condena en su contra.

Lula culpa a sus acusadores de haber actuado en contra del PT y de la política en general, criminalizando la actividad a raíz de las investigaciones por corrupción.

La participación de Lula en las elecciones de octubre de 2018 está amenazada por una condena en primera instancia por corrupción, que, si llega a confirmarse en la cámara de apelaciones, le impedirá ser candidato. (I)

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