Jueves, 22 Septiembre 2016 00:00 Mundo

Los Sindicatos de Trabajadores planifican una huelga general para rechazar el gobierno de Michel Temer

Lula da Silva: "Me investigan porque tienen miedo de que sea candidato en 2018"

Lula da Silva participó en un acto de campaña para las elecciones municipales del próximo 2 de octubre en el estado nororiental de Ceará, en el noreste de Brasil.
Lula da Silva participó en un acto de campaña para las elecciones municipales del próximo 2 de octubre en el estado nororiental de Ceará, en el noreste de Brasil. Foto: fotospublicas.com

El expresidente de Brasil criticó la decisión del juez Sergio Moro de procesarlo por supuestos delitos de corrupción y lavado de dinero. La ONU avala campaña internacional a favor del líder del PT.

Pablo Giuliano. Corresponsal desde Sao Paulo, Brasil

Asediado por el juicio en su contra y que si avanza puede condenarlo y sacarlo de la carrera electoral, el expresidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, se refugió en el pueblo más pobre y fiel a su persona, el del noreste del país, la región más atrasada económicamente y la que más se benefició de las políticas sociales del Partido de los Trabajadores (PT): Ceará.

En el interior del estado de Ceará, en el noreste del país, Lula fue aclamado por miles de personas y habló como posible aspirante a la presidencia en 2018, además de proclamar nuevamente su inocencia ante la denuncia de la fiscalía aceptada por el juez Sergio Moro, que investiga el escándalo del ‘petrolao’, la red de corrupción originada en Petrobras.

Frente al juicio por corrupción y lavado de dinero abierto en su contra afirmó que tiene la “conciencia tranquila”. Desafió a la justicia a encontrar pruebas de delitos y aseguró que existe un proyecto para destruir al PT y hacerlo inviable para las elecciones presidenciales de 2018.

“Están investigando mi vida desde hace dos años, porque tienen miedo de que sea candidato en 2018”, dijo Lula a la multitud en la localidad de Barbalha, a 550 kilómetros de Fortaleza.

En el llamado ‘Brasil profundo’,  Lula llegó para participar en las campañas municipales para los comicios del 2 de octubre, pero los actos se concentraron en rechazar el juicio que le inició el juez Moro, el nuevo héroe de los conservadores, que reclamaban el fin del gobierno de Dilma Rousseff y la prisión del líder del PT.

“Si cometí un delito, sabré pedir disculpas. Pero les pido a mis acusadores que tengan dignidad, que si no se prueba nada contra mí tengan el coraje de pedir disculpas”, afirmó Lula, vinculando el proceso judicial a las tradicionales “aristocracias brasileñas”.

Con una multitud pidiendo la renuncia del presidente Michel Temer, el acto también sirvió como un repaso de la gestión de Lula, entre 2003 y 2010, época en la que - según los fiscales- se consolidó el ‘petrolao’, la red de sobornos a cambio de contratos en Petrobras para financiar las campañas políticas.

“Hace dos años que buscan delitos en mi vida y no encuentran. Realmente me buscan por haber mejorado la vida del pueblo. Cometí muchas barbaridades, mejoré la vida del pueblo, ahora comen tres veces al día, los hijos de las mucamas y campesinos son ingenieros y médicos. Eso no lo perdonan”, arengó.

La multitud, en Barbalha,  gritaba “Lula, guerrero, del pueblo brasileño”, en muchos casos identificada con la vida del dirigente, que salió del interior semiárido del estado de Pernambuco, escapó del hambre y la sequía hacia Sao Paulo.

Moro inicia proceso

El juez Sergio Moro aceptó abrir  un proceso en contra del expresidente por corrupción y blanqueo de dinero. El magistrado consideró que hay suficientes indicios para enjuiciar tanto a Lula como a su esposa, Marisa Leticia, y a otros seis allegados por la propiedad de un apartamento en el balneario de Guarujá.

Moro investigará la denuncia de la fiscalía en la cual se acusa a Lula de recibir ventajas indebidas de la empresa OAS (entre ellas el apartamento en Guarujá) como pago por los beneficios que esa compañía constructora obtuvo en contratos de Petrobras durante su gobierno (2003-2010).

El juez recordó que Lula es sometido ya a otra investigación referente a la propiedad de una casa de campo en Atibaia, donde pasó varias temporadas desde que en 2010 dejó la jefatura del Estado brasileño.

“La fiscalía trata cualquier vinculación con estas empresas como parte de los sobornos dados a exfuncionarios de Petrobras, algo que es falso y carece de pruebas”, dijo la defensa de Lula.

En un comunicado, Lula afirmó que Moro “confirmó su parcialidad, que ya fue denunciada ante la Corte Suprema y a la Corte Internacional de Derechos Humanos de la ONU, y dio secuencia al espectáculo de persecución política iniciado por los fiscales la semana pasada”.

Campaña a favor de Lula

En tanto, las organizaciones sociales a favor de Lula trazan un cronograma de actividades, que incluye una jornada de paralización de empleados convocada por la Central Única de Trabajadores para repudiar el gobierno de Michel Temer, quien  debutó ante la Asamblea General de la ONU, en Nueva York, y afirmó que el juicio político que terminó con la destitución de la expresidenta Dilma Rousseff fue “constitucional” y un “ejemplo para el mundo”.

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, argumentó un atraso para no coincidir en la ONU con Temer, quien fue desairado por las delegaciones de Ecuador, Costa Rica, Venezuela, Cuba, El Salvador Nicaragua y Bolivia, que se retiraron del pleno del organismo durante su discurso.

Paralelamente a la Asamblea General de la ONU fue lanzada la campaña internacional ‘Estamos con Lula’ patrocinada por la Confederación Sindical Internacional y avalada por el abogado Geoffrey Robertson, representante de Lula ante el comité de derechos humanos de las Naciones Unidas.

“El mundo mira a Brasil y la comunidad jurídica está sorprendida por las violaciones a las garantías cometidas por los fiscales contra Lula, víctima de una persecución y no de un proceso judicial”, afirma Robertson. (I)

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