Martes, 08 Noviembre 2016 00:00 Mundo

NBC señaló que Hillary Clinton ya tendría asegurados 274 votos en el colegio electoral

Las encuestadoras también pasan hoy la prueba de credibilidad

Las encuestadoras también pasan hoy la prueba de credibilidad
Foto: El Telégrafo

La demócrata obtiene el 47% del respaldo frente al 43% del republicano. Este año 27,3 millones de latinos sufragarán; 6 de cada 10 apoyan a la exprimera dama.

Redacción y Agencia AFP

Washington DC.-

A pesar de que la carrera presidencial mantiene hoy la atención mediática entre los candidatos demócrata Hillary Clinton y el republicano Donald Trump, quienes representan a los dos partidos políticos estadounidenses más importantes, la carrera hacia la Casa Blanca también incluye a Gary Johnson, candidato libertario; Jill Stein, del Partido Verde; y el independiente Evan McMullin.

Pese al esfuerzo de estos tres postulantes alternativos, ninguno logró un mayor avance en la contienda y los sondeos los ubican con un bajo porcentaje de respaldo popular. Hasta ayer, los sondeos de The Washington Post y de ABC marcaron la disputa   entre los partidos tradicionales; donde Clinton obtuvo el 47% del voto frente al 43% de Trump.

El giro de este resultado -ya que la semana pasada el empresario lideraba las encuestas- se obtuvo luego de que el director de la Oficina Federal de Investigación (FBI), James B. Comey, informó el domingo al Congreso que no pretendía presentar cargos formales contra Clinton por el escándalo del uso de correos electrónicos enviados desde un servidor privado cuando era secretaria de Estado.

La nueva decisión del FBI alivia la campaña de la demócrata, así como a los mercados financieros mundiales que abrieron ayer al alza.

Por otra parte, un modelo matemático de proyección, elaborado por la red de televisión NBC, señaló que Clinton ya tendría asegurados por lo menos 274 votos en el colegio electoral, cuatro más de los necesarios para sellar su victoria y así suceder a Barack Obama tras dos mandatos consecutivos.

¿Quiénes son los otros candidatos?

El libertario Gary Johnson, de 63 años, pasará a la historia como el candidato que desconocía dónde queda Alepo, la ciudad Siria, donde se disputa actualmente una guerra contra el Estado Islámico (EI). Esta no es su primera experiencia en una carrera a la presidencia. En 2012 obtuvo 1,3 millones de votos, el mejor resultado para un postulante alternativo.

Le sigue Jill Stein, ecologista de 66 años, que quería aprovecharse de la impopularidad de Hillary y Donald. No obstante, su campaña no tuvo repercusión por la falta de un proyecto claro. Stein también participó en los comicios de 2012 y obtuvo el 0,5% de los sufragios.

Por su parte, Evan McMullin, exagente de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), exbanquero y mormón, de 40 años, aspira a ganar en su estado natal, Utah. Impulsado por el lema ‘Todo menos Trump’ tiene el apoyo de la organización Better for America, que defiende las candidaturas rivales a las de Trump y Clinton. (I)

LAS ENCUESTAS DE EE.UU.

Estados Unidos cuenta con un sistema de voto anticipado y en este sentido Clinton ha mantenido la ventaja. La demócrata tiene 55% frente al 39% del republicano.

El voto latino representa el 12% del electorado nacional. De los 50 condados con las mayores poblaciones de hispanos, 10  son clave en los comicios.

Este año, 27,3 millones de latinos se habilitaron para sufragar. Según el Pew Research Center (PRC), seis de cada 10 respaldarán a Clinton, es decir el 58% frente al 19% de Trump.

Los afroamericanos también asistieron al voto anticipado, esto tras el llamado del presidente Barack Obama y su esposa Michelle para que respalden a la demócrata. Hasta ayer, 777.000 afroestadounidenses ya votaron en Florida. (I)

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270 votos dan la victoria al postulante

¿Cómo se desarrolla el complejo sistema electoral estadounidense?

Estados Unidos es el único país del mundo con sistema de sufragio indirecto donde la elección del presidente se decide con los votos del Colegio Electoral, un sistema con 229 años de historia.

Es decir, a diferencia de Latinoamérica, los estadounidenses no eligen directamente al candidato, sino que con su voto delegan esa función en los 538 compromisarios o electores -nominados por los partidos políticos (los dos más grandes son los demócratas y republicanos)- que, en su nombre, votarán en los 50 estados del país y el Distrito de Columbia (sede de la capital).

En otras palabras, cuando el ciudadano de un estado deposita su papeleta o ‘el ticket’ (dúo presidencial formado por el candidato a la presidencia y vicepresidencia) con el voto pide que los electores o compromisarios de su estado voten en el Colegio Electoral por su aspirante.  

Este número de compromisarios es equivalente a los congresistas de la Cámara de Representantes (435), más los legisladores del Senado (100), más los tres delegados que aporta el distrito de Columbia. Es decir, en total se compone de 538 electores, de ellos al menos 270 son necesarios para ganar la presidencia.

La votación por colegios electorales fue creada por los autores de la Constitución de Estados Unidos para proteger a los estados pequeños ante el poder de los grandes.

En cifras, hay estados con mayor número de votos electorales -se asigna según el censo de 2010-, como es el caso de California (55), Texas (38), Florida y Nueva York (29), Pensilvania e Illinois (20) y Ohio (18). La mayoría de los estados (48 de 50) otorga sus votos electorales al aspirante que se adjudica la mayoría absoluta de los votos populares (ciudadanos). No obstante, las excepciones son Maine y Nebraska, que distribuyen los votos del Colegio Electoral mediante un sistema de representación proporcional.

Aunque en teoría, cuando en un estado sale favorecido un candidato, los miembros del Colegio Electoral de esa entidad deberían votar por esa persona, este sistema permite que, en ocasiones, los compromisarios elijan al próximo presidente y no el voto popular. En la historia electoral estadounidense esto ocurrió en 1824, 1876, 1888 y, recientemente, en 2000, cuando el republicano George W. Bush fue designado para ocupar la presidencia, cuando el demócrata Al Gore obtuvo la mayor cantidad de votos populares.

Tras los comicios y cuando hay una proyección sólida en la mayoría de los casos se anuncia al ganador la misma noche de las elecciones (es decir, hoy) y por tradición luego de que las televisoras nacionales anuncien la tendencia ganadora el candidato perdedor da un discurso donde asume su derrota y respaldo al nuevo mandatario.

Sin embargo, no será hasta el lunes 19 de diciembre cuando los compromisarios se reunirán en los parlamentos estatales para emitir su voto oficial para elegir al presidente y al vicepresidente; ahí los estados enviarán los votos certificados al Senado, donde se ordenarán -sin abrirlos-  y se depositarán en dos cajas. El 6 de enero, el Congreso se reunirá en una sesión para contar los votos y declarar a los ganadores.  

Finalmente, el 20 de enero, día de la investidura, el presidente y el vicepresidente electos tomarán sus cargos en el Gobierno de Estados Unidos, poniendo fin a los dos mandatos consecutivos de Barack Obama. (I)

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