Jueves, 01 Diciembre 2016 00:00 Mundo

El Senado votará la enmienda constitucional el 13 de diciembre

Congreso brasileño congela el gasto público

Estudiantes protestan frente al Congreso contra el proyecto de ley que congela el gasto público por 20 años.
Estudiantes protestan frente al Congreso contra el proyecto de ley que congela el gasto público por 20 años. Foto: AFP

Legisladores inmovilizaron por 20 años los presupuestos de salud y educación. La población protestó y fue reprimida.

Pablo Giuliano. Corresponsal desde Sao Paulo, Brasil

El inédito ajuste que lleva adelante el gobierno de Michel Temer, en Brasil, recibió la primera luz verde del Senado, pero sus detractores, en las calles, fueron reprimidos con balas de goma y la acción de infiltrados de ultraderecha que intentaron desmovilizar las manifestaciones de protesta frente al Congreso, en Brasilia.

“El gobierno golpista manda provocadores y envía a la Policía a cohibir el derecho a la protesta”, dijo la presidenta de la Unión Nacional de Estudiantes (UNE), Carina Vitral, una de las líderes de las manifestaciones contra la aprobación de la enmienda constitucional que congela por 20 años el presupuesto nacional, una medida que busca combatir el déficit fiscal.

El martes por la noche, mientras el país lloraba por la caída del avión del equipo de Chapecoense y la muerte de 71 pasajeros, la Policía lanzó una represión de grandes proporciones en Brasilia, que fue respondida con la ocupación de seis ministerios y dos automóviles incendiados en torno a la Catedral.

Es que la protesta apuntaba a dejar en evidencia a los senadores, que aprobaron en la primera ronda de votación la enmienda constitucional 55. Este congelamiento del gasto es inédito a nivel mundial y tiene como referencia más cercana a Grecia, con un plan amarrado a las metas fijadas por el Banco Central Europeo en Bruselas para disminuir su déficit.

Luego de una sesión de más de 8 horas, el Senado, poco antes de la medianoche, aprobó ayer por 61 votos a 14 la primera de las dos votaciones necesarias para modificar la Constitución de 1988 y congelar por 20 años el presupuesto, apenas actualizado por la inflación. Se congelarán los presupuestos de salud y educación, lo que está motivando protestas en todo el país, sobre todo con la toma de escuelas y universidades por parte del movimiento estudiantil.

El Senado votará en segunda votación la enmienda constitucional el 13 de diciembre, ya que Temer tiene previsto promulgarla este año como la gran victoria de su gobierno, iniciado en mayo en forma temporaria y en definitivo el 31 de agosto, cuando fue destituida la presidenta Dilma Rousseff. Así, la coalición derechista le dio a

Temer una importante victoria política luego de una semana en la que perdió a dos ministros, uno de los cuales lo acusó de haberlo presionado en favor de un proyecto inmobiliario.

El Supremo Tribunal Federal pidió la grabación de una conversación que tuvo Temer con el exministro de Cultura Marcelo Calero, quien denunció presiones del mandatario, antes de dejar el cargo, a la Policía Federal.

Temer tiene 7 pedidos de juicio político que no prosperaron en la Cámara de Diputados y un pedido de investigación abierta por la oposición en la fiscalía general por defender negocios privados desde el primer escalón del Estado nacional.

La coalición derechista que respalda a Temer en el Congreso defendió la enmienda constitucional. “La base de apoyo a Temer cree que esta medida es dura, que costará mucho, pero es necesaria para retomar el crecimiento económico y el empleo”, dijo José Aníbal, senador del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), principal aliado de Temer.

Desde el Partido de los Trabajadores (PT) y sus aliados de izquierda denunciaron que la enmienda forma parte de los motivos del golpe parlamentario con el que destituyeron a la expresidenta Dilma Rousseff, en un juicio político hace tres meses.

“Esto está condenando a futuras generaciones, congelar los presupuestos provocará menos servicios públicos ante el avance de la población. Se esperan 20 millones de nuevos brasileños para 2036”, dijo el senador Lindberg Farias, del Partido de los Trabajadores (PT).

La economía retrocede

Por otra parte, en otro frente abierto de la crisis brasileña, el económico, el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) exhibió índices oficiales que indican que el giro neoliberal dado en mayo por Temer no ha dado frutos. En el tercer trimestre, la economía brasileña retrocedió 0,8%, con una caída acumulada del PIB del 4% en los primeros 9 meses del año. En el tercer trimestre (julio-agosto-septiembre) la gestión de Temer no tuvo la confianza del empresariado ni del sector financiero, ya que el índice de inversión retrocedió al récord del 3,1%.

Los números se conocen luego de que Temer dijera ante inversores financieros, el viernes pasado, que el país “no tiene instituciones sólidas”, una declaración que habla de la fragilidad del Gobierno para sostenerse más allá del control del Congreso y el discurso aliado en los grandes medios de comunicación si de economía se trata.

La tasa de inversión fue la más baja del tercer trimestre, el equivalente al 16,5% del PIB, contra el 18,5% de 2015.

Por otra parte, la Cámara de Diputados le dio media sanción al paquete de medidas contra la corrupción que había edificado el equipo de fiscales y el juez Sergio Moro, que investigan la corrupción en Petrobras a través de la Operación Lava Jato. Sin embargo, diputados de todos los partidos le dieron a los fiscales una medida que estos no preveían: el aumento de las penas para el abuso de autoridad de los miembros del Poder Judicial, algo que no existía. (I)

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