Jueves, 01 Diciembre 2016 00:00 Mundo

Dirigente barrial pide la instalación de un corredor humanitario

Civiles huyen de Alepo tras la incursión de las fuerzas sirias

Las familias sirias huyen con pocas de sus pertenencias del este de Alepo mientras prosigue la toma de la ciudad por parte de las fuerzas gubernamentales.
Las familias sirias huyen con pocas de sus pertenencias del este de Alepo mientras prosigue la toma de la ciudad por parte de las fuerzas gubernamentales. Foto: AFP

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos eleva la cifra de desplazados a 50.000. El Ejército sirio lanza una ofensiva para controlar la ciudad.

Agencias AFP y Prensa Latina

El éxodo de civiles se intensifica en los barrios rebeldes del este de Alepo, que fueron abandonados por más de 50.000 habitantes en cuatro días, mientras al menos 21 personas murieron ayer víctimas de la artillería de las fuerzas del régimen.

Sitiados desde hace cuatro meses, desprovistos de comida, de medicamentos y de electricidad, cada vez más habitantes del este de Alepo huyen de los combates terrestres, el fuego de artillería y los incesantes bombardeos aéreos.

Más de 50.000 personas -entre los 250.000 residentes de esta zona- abandonaron sus casas en los cuatro últimos días, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

“Los que huyen están en una situación desesperada. Muchos lo perdieron todo y llegan sin ningún equipaje. Rompe el corazón”, lamentó Pawel Krysiek, responsable de comunicación de la Cruz Roja en Siria. “Nuestra prioridad es ayudar a la gente tan rápidamente como sea posible”, agregó.

En el frío y bajo un cielo gris, familias enteras esperaron en el barrio de Jabal Badro antes de subir a un autobús proporcionado por las autoridades para dirigirse hacia los barrios controlados por el régimen, en el oeste.

Los ancianos incapaces de desplazarse recibían ayuda para caminar o se movían en improvisadas sillas de ruedas, y los padres llevaban a sus hijos en brazos.

Entre los 50.000 desplazados, más de 20.000 encontraron refugio en los barrios del oeste, mientras que otros 30.000 se dirigieron hacia el enclave de Sheij Maqsud, en poder de las fuerzas kurdas, según el OSDH.

Corredor humanitario

El presidente del consejo local de los barrios rebeldes del este de Alepo reclamó ayer la instauración de “un corredor de seguridad” para que los cientos de miles de civiles de la zona puedan abandonar la ciudad.

“Dejen salir a los civiles, protejan a los civiles, establezcan un corredor de seguridad para que puedan marcharse”, declaró Brita Hagi Hasan, tras un encuentro en París con el ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Marc Ayrault.

Unos “250.000 civiles están en peligro de muerte. En los barrios reconquistados por las fuerzas del régimen y las milicias iraníes, hay ejecuciones sumarias, ajustes de cuenta, y todos los menores de 40 años son detenidos. El régimen practica una política de tierra arrasada para masacrar Alepo y ocuparla después”, contó Hasan.
Ayrault aseguró que se abordaría la protección de los civiles en la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU de ayer en Nueva York.

“En nombre de la Humanidad, en nombre del derecho internacional, pedimos que se les permita a los civiles abandonar Alepo e ir adonde quieran. ¿Por qué irían a refugiarse en zona gubernamental?, ¿por qué irían a refugiarse en casa de sus verdugos”, añadió.

Los combates

Las fuerzas del régimen, que conquistaron un tercio del este de Alepo desde el domingo, seguían avanzando hacia el sureste de la zona rebelde con la ayuda de combatientes extranjeros.

Nuevos disparos de artillería provocaron ayer la muerte de al menos 21 personas, incluidos dos niños, y dejaron decenas de heridos en el barrio rebelde de Jeb al Qobbé, según el OSDH.

Muchas víctimas quedaron atrapadas bajos los escombros de los edificios destruidos, indicó el director del OSDH, Rami Abdel Rahman.

Los Cascos Blancos, el servicio de socorristas en zona rebelde, contó que esos disparos alcanzaron a un grupo de civiles que huían de los combates.  

Desde el inicio de la ofensiva del régimen el 15 de noviembre, cerca de 300 personas murieron en el este de Alepo, según esta organización. Los rebeldes mataron, por su parte, al menos a 48 civiles al disparar cohetes hacia los barrios gubernamentales.

Mientras el conflicto ha dejado más de 300.000 muertos desde que inició en marzo de 2011. (I)

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