Preguntas post-electorales

| 13 de Mayo de 2017 - 00:00

Desearía fomentar inquietudes a través de las siguientes preguntas dirigidas a la ciudadanía en general y, en algunos casos, y muy especialmente a los furiosos y frustrados derechistas:

La palabra cambio de la que fraudulentamente se adueñaron los opositores durante la campaña, ¿debe ser traducida como el intento de regreso al neoliberalismo?

¿La visceral calificación de dictadura al actual régimen debe ser comparada con el de León Febres Cordero?

La corrupción, ampliamente tolerada por todos los anteriores gobiernos, ¿es patrimonio de la derecha ecuatoriana?

El permanente saqueo del que fue objeto nuestro pobre país durante casi toda su historia, ¿es prueba de que el sacrificio y trabajo de millones de ecuatorianos solo sirvieron para crear una élite indecorosamente rica y soberbiamente prepotente?

Las manifestaciones de un odio visceral sin precedentes en la política ecuatoriana hacia el actual Presidente, ¿obedece a que ya perdieron sus privilegios y eso cuesta asimilar?

¿La irritación de los opositores se produce solo cuando se habla de derechos  que corresponden al de todos los ecuatorianos?

Si la agenda de la Conaie no es acogida sin beneficio de inventario por el presidente electo, ¿se afiliarán a la alianza CREO-SUMA?

¿Existe algún otro presidente del Ecuador que haya puesto los millonarios regalos que le otorgaron, al servicio de todos los ecuatorianos? Al parecer para la derecha eso es corrupción porque no tienen la mínima talla de honor y amor a la patria.

¿El colegislar para el beneficio de todo un pueblo es justificación suficiente para granjearse el odio de las élites, sin medir consecuencia alguna?

¿El tratar de deslegitimar las elecciones pasadas con monstruosas y vergonzosas mentiras corresponde a una cínica manera de ver el futuro de la patria o a provocar el segundo capítulo de la telenovela mexicana, “Los ricos también lloran”?

Estas y muchas más preguntas deberíamos plantearnos los ecuatorianos para mantener vigente el sentido de la dignidad nacional y el orgullo de vivir en una época de valiosos cambios que permanecerán para el bienestar de las futuras generaciones.

Kléver Medina Alvarado