Sábado, 17 Junio 2017 00:00 Cartas al director

La cobertura mediática de la corrupción en Ecuador

Cartas al Director

Vamos a hablar claro. La corrupción es un problema estructural que desde siempre ha atormentado a la política ecuatoriana. Esto no justifica su existencia, ni mucho menos. Sin embargo, la cuota que le toca al tema de la corrupción dentro de la esfera y opinión pública depende mucho de la coyuntura política que esté atravesando el país; por las oportunidades que vislumbran aquellos que utilizan los medios de comunicación como herramientas para disputar el poder.

Según como se la conciba, la corrupción puede estar presente en casi todos los espacios, con unas pocas diferencias en términos de los sectores implicados, los montos y las afectaciones. Pero para poder conocer a detalle una sociedad, siempre es preciso analizar qué es lo que esta considera como corrupción y cuál es la eficacia de los mecanismos para enfrentarla.

No hay duda de que el primer paso para atacar este mal siempre será denunciarlo, y aquí es donde los medios de comunicación juegan un rol fundamental. El mejor antídoto contra la corrupción siempre concurrirá en un fomento a la libertad de expresión y en una mayor participación ciudadana, dos elementos correlacionados que podrían encontrar en los medios de comunicación una herramienta de acción fundamental. Sin embargo, en una sociedad aún inequitativa, donde los medios de comunicación están en pocas manos, al servicio de los poderes económicos y políticos, el flujo y la calidad de la información está siempre en riesgo y este es un tema sobre el cual debemos reflexionar al momento de informarnos.  

La información que circula sobre la situación y los avances en la lucha contra la corrupción influye mucho en la percepción que adquieren los ciudadanos sobre su país, sus instituciones, e incluso, es elemento fundamental en la construcción del ciudadano como tal y su autoestima, al sentirse miembro de una sociedad que actúa, o no, de manera eficaz contra la corrupción.

Por otro lado, no hay valores más importantes para la democracia, que la libertad y el apego a la verdad, es por esto que en el escenario mediático actual, la sospecha infundada y la injuria temeraria, que de manera irresponsable pueden ser transmitidas por los medios de comunicación, causan un daño social muy elevado y difícil de reparar.

En la actualidad, la información que circula sobre el tema de la corrupción se genera en dos espacios básicamente: los medios de comunicación tradicionales (radio, prensa y televisión) e internet con las redes sociales. Hay un velo generado por quienes emiten las opiniones y la información, que nos impide ver con claridad algunos temas sobre los cuales se han construido mitos que andan circulando sin vergüenza alguna por el espacio mediático, y que nos impiden tener nociones previas básicas al momento de informarnos.

En ese sentido, es preciso tener claro que no es lo mismo libertad de prensa y libertad de expresión. Hay que analizar bien quién nos está informando. Los medios de comunicación inducen y crean las condiciones de apropiación del sentido, para generar una tendencia sobre una idea o información que pueda imponerse sobre otra.

Por esa razón, en Ecuador no siempre lo que se transmite en el espacio público va a coincidir con una amplia circulación del sentido, es decir, con una forma común de ver una problemática e interpretarla. Aquello es porque el espacio público nacional se forma con unas pocas opiniones, de aquellos grupos que logran posicionar sus ideas en esta esfera. En Ecuador, los medios de comunicación aún no son de libre acceso para la participación de toda la sociedad. (O)

Andrés Groner

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