Equipo ecuatoriano

| 12 de Septiembre de 2017 - 00:00

La Selección Ecuatoriana de Fútbol, analizada sin pasión, se puede decir que no ha fracasado, solo que hasta ahí podía llegar. Hablando de su presentación, fueron de más a menos; y en individualidades, con la honrosa actuación de don Antonio Valencia, no mostraron llevada del balón al pie, fintas, dribling, solo pases laterales de un toque y de 3 cuartos de cancha hacia atrás. Jugadas improductivas que demostraron que no están capacitados atlética, técnica ni psicológicamente para enfrentar compromisos en donde se requiere temperamento ganador.

El desempeño de Bolivia y Venezuela, que están debajo de Ecuador en la tabla de posiciones, fue de menos a más, superando así los primeros partidos perdidos, con esquemas tácticos que mantenían durante el encuentro e individualmente desarrollaron virtudes futbolísticas dignas del preciosismo de este deporte.

Culpar a la dirección técnica sería como dar un informe de un solo episodio incompleto sin buscar el porqué. La calidad -¿se podría hablar de calidad?- de los futbolistas que nos representaron dista un largo kilometraje de distancia al compararlos con Cevallos, Elizaga, Reasco, Capurro, Hurtado, Urrutia, De la Cruz, Méndez, Guagua, Benítez, Delgado, Aguinaga, Kaviedes, etc.

César Antonio Jijón Sánchez