Domingo, 10 Septiembre 2017 00:00 Guayas

Los dauleños navegaron para acompañar al Cristo Negro

En la embarcación donde era transportada la efigie iban un cura, policías, feligreses y un grupo musical.
En la embarcación donde era transportada la efigie iban un cura, policías, feligreses y un grupo musical. Foto: Lylibeth Coloma / El Telégrafo

La procesión fluvial se realiza por octavo año consecutivo. Los lugareños pidieron por sus familias, su salud y cosechas.

Karla Naranjo Álvarez

Ángela Cobo se abrió espacio entre los jóvenes, que tomaban fotos con sus celulares, y acarició las piernas y los pies del Cristo Negro, patrono del cantón Daule. Luego se persignó y caminó detrás de la imagen con sus manos entrelazadas, una posición de oración.

“Él ha hecho muchos milagros en mi vida desde que yo era una niña, pero hoy vengo a buscar consuelo, porque hace tres meses que falleció mi esposo y hace seis meses murió mi hijo. Estoy sola”, expresó llorando la mujer, de 72 años, quien vestía completamente de negro.

En la playa del río Daule, Ángela esperó una hora la llegada de la embarcación que transportaba la imagen desde la cabecera cantonal. El recorrido por el río Daule duró aproximadamente una hora. Ahí en una balsa asentada sobre tres canoas, llamadas Lady Dayana, estaba una base de madera en la que reposaba la figura coronada con un arco de flores blancas. En la parte de atrás, cinco ciudadanos vestidos de blanco entonaban trompetas y tambores para darle un toque más festivo al desfile náutico que se realiza por octavo año consecutivo.

Este año unas 150 canoas navegaron siguiendo a la representación del hijo de Dios. Durante la navegación, el sacerdote José Lara, quien cubría su cabeza con un sombrero de paja, extendía su mano para bendecir también a las personas que mostraban su respaldo desde ambas orillas no solo moviendo sus manos, sino también lanzando fuegos artificiales. En cada caserío los lugareños adecuaron altares con globos y banderines de colores.

“Esto es producto de la fe de la gente, aquí hoy hay más de 1.000 personas. Esta es una festividad importante que beneficia a la comunidad dauleña. Ellos le piden al patrono por sus familias, salud, su pueblo y el agro”, precisó Pedro Salazar, alcalde del cantón.

Yanina Paredes, de 30 años, dijo tener mucha fe en el Cristo Negro, porque siempre ha cuidado de su pueblo. “Conocemos que una vez un esclavo negro era torturado por su fe y el Señor tomó su color para mostrar que lo acompañaba”. La joven espera que ahora haga un milagro con la juventud que está perdida en las drogas. “Si conocieran a Dios fueran diferentes”.

Lo mismo piensa Dennis Ronquillo, de 19 años. Ella fue una de las 20 personas que turnándose cargaron la imagen durante la procesión en tierra que se realizó por una distancia de aproximadamente 5 kilómetros. “Me siento honrada de caminar junto a Él, me siento bendecida porque siempre había querido cargarlo. Yo lo sigo porque abrió mis ojos y cambió mi vida”.

Antes de llegar a la Iglesia donde se realizaría una misa campal, María Cruz, secretaria del Santuario del Señor de los Milagros, contó el milagro que el Cristo Negro hizo en su familia. “Mi sobrino tenía ataques y problemas mentales y lo sanó gracias a Dios”. (I)

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