Viernes, 13 Enero 2017 00:00 Politiko 2017

Obispos 'iluminan' al elector para los comicios

Obispos 'iluminan' al elector para los comicios

En carta pastoral se resalta que “el Estado tiene un valor subsidiario y no debe sustituir la iniciativa privada”.

Redacción Política

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana emitió ayer la carta pastoral ‘Convocados a caminar juntos’. Uno de los puntos es el referente a la subsidiaridad, y en su explicación resalta que “el Estado tiene un valor subsidiario y no debe sustituir la iniciativa privada”.

Para Santiago Aguilar, magíster en Opinión Pública y catedrático de la Universidad Central, este eje no solo se trataría de la privatización, que en el fondo defiende la propiedad privada, sino también que acepta una sociedad con jerarquías y que unas estén al servicio de las otras, “que algunas personas estén al servicio del enriquecimiento de otras”. Es decir, la carta, en el fondo, tiene un carácter de clase.

Añadió que la carta, al leerla bien, busca defender las formas capitalistas de producción, pero con la regulación del Estado por fuera de ello. “Apuesta por una visión del mundo que trata de defender, a ultranza, el capitalismo”.

Sin embargo, monseñor Fausto Trávez aclaró que los obispos no están para hacer política, pues “la Iglesia no puede asumir una política partidista porque es resultado de la decisión consciente, responsable de los ciudadanos”.

La subsidiaridad, según lo explica en su blog el Movimiento Federalista Bretón y Europeo, creado como principio social de la Iglesia católica en sus inicios, buscaba el bien común, pero impedía al Estado la intervención en grupos o asociaciones que, según la Iglesia, podrían bastarse por sí solas. Añade que posteriormente fue usado en derecho para justificar la abstención de regulación estatal. Es decir, el principio de subsidiaridad al que se refiere la Iglesia promueve la privatización de ciertas empresas.

En otros puntos de la carta pastoral emitida ayer, los obispos destacan que “el estatismo, el centralismo y el discurso único, son una gran tentación de poder y de control...”.

En lo referente a la interculturalidad, señalan que “... dividir a los indígenas, debilitar sus organizaciones, es un grave atentado al derecho que los pueblos tienen a vivir y progresar en paz”. Además, aclara compromisos que toma la Iglesia y debería asumir el Estado y la ciudadanía, que es el compromiso ético, respeto a la vida y cuidado de la familia y la ‘creación’.

Monseñor Julio Parrilla dijo que “la Iglesia quiere iluminar la conciencia de los fieles y de todo hombre y mujer de buena voluntad. La política necesita una iluminación ética” y con ello, pidió el “voto responsable de la ciudadanía”. (I)

https://issuu.com/prensaiglesiacatolicaec/docs/cartafinal

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