Análisis

Elecciones 2.0: las calles permanecen tibias, mientras las redes sociales empiezan a hervir

- 18 de Enero de 2017 - 00:00

Los mensajes, a veces falsos, llegan en seguidilla a los grupos de WhatsApp. Los candidatos pautan sus tesis en Facebook y se apoyan con recorridos.

Ecuador vive una intensa campaña electoral-digital, eso tiene sus retos. Desde hace dos semanas los grupos de WhatsApp -de familiares o  amigos- están invadidos por mensajes políticos que, en el mejor de los casos, son graciosos, pero en otros, son falsos. ¿Cuántos usuarios de esta red social se toman la molestia de aclararlos?

El problema de “farandulizar” la campaña es que entre   cientos de imágenes que llegan al smartphone, casi nadie se detiene a verlas con atención. Apenas cae una y surge el gracioso que hace mofa de ella y el debate vuelve a cero.

La denuncia del candidato vicepresidencial de CREO, Andrés Páez, sobre el ‘hackeo’ de cuentas en redes sociales deja suspicacias (leer análisis de ayer). Sin desestimar la campaña sucia 2.0, el problema mayor es la vulnerabilidad del debate. A un mes de los comicios presidenciales, la “opinión pública” en Twitter y Facebook amaneció el lunes hablando del ciberataque; los medios tradicionales (salvo excepciones) se volvieron su eco.

La inmediatez de una idea en 140 caracteres se supera por otra con la misma velocidad. Para el marketing político, esta modalidad resulta más atractiva que recorrer puerta a puerta o llevar multitudes a disputarse el voto en las calles. En Facebook aparecen en seguidilla los mensajes de los candidatos con la etiqueta: publicidad.

Las redes sociales democratizan la información, sí, pero los aspirantes a gobernar el país tienen una obligación ética: garantizar la calidad de lo que difunden. (O)