Domingo, 09 Octubre 2016 00:00 Séptimo día

Mina compartía su tiempo entre la pesca, el fútbol y los estudios

Mina compartía su tiempo entre la pesca, el fútbol y los estudios
Foto: Miguel Jiménez / El Telégrafo

La familia del defensa ‘Tricolor’ cuenta los secretos del deportista, quien creció cerca a la playa del cantón Rioverde.

Javier Tamba Guzmán

María Meza, de 50 años, y Guillermo Mina, de 57, escucharon la noticia en la televisión y al principio no lo podían creer. River Plate de Argentina confirmaba que su hijo, Arturo Mina, era uno de sus últimos refuerzos.

María y Guillermo quedaron boquiabiertos y solo se convencieron de la información cuando Arturo les llamó para darles la buena nueva.

En cuestión de horas el tema se hizo viral en Rioverde y se volvió tema de conversación en casi todas las esquinas. Faltaba por definirse al campeón 2016 de la Copa Libertadores y el deportista pasaba de Independiente del Valle al ‘millonario’, cristalizando uno de sus máximos sueños: jugar en el exterior.

Y Mina no se puede quejar de lo logrado hasta ahora, se ganó la titularidad en el equipo, es uno de los más ponderados del club, marcó un gol que valió 3 puntos y conquistó la Recopa Sudamericana, el primer título en su historia como futbolista. Pero esa historia que ahora se traduce en elogios comenzó cuando apenas tenía 9 años y se integró al club Miura, del que su madre es presidenta.

Arturo Mina, que ocupa el número 3 en River Plate, es una de las mejores incorporaciones de ‘la banda’ para la temporada 2016-2017. Desde su arribo se ganó la titularidad. Foto: AFP

Al repasar aquellos años, María y Guillermo sonríen. Pocos adivinarían que el alto y corpulento zaguero central del plantel rioplatense era un flacuchento niño que tenía las de perder en la disputa de las pelotas cuerpo a cuerpo.

Por fortuna siempre fue bueno en las pelotas aéreas, en los rechazos y en los anticipos, pero sobre todo, su personalidad tiene a la constancia como “garantía de fábrica”.

Su lucha por cada balón incomoda a los contrincantes, tanto, que raya en la impertinencia.

—¿Te acuerdas que se bajaba los pájaros con la resortera?

—Claro. También me acuerdo que se escapaba para pescar con la atarraya. Era bueno cogiendo pescado.

El breve diálogo entre los padres del atleta evidencia ciertos atributos que prevalecen en él: la puntería con la resortera se convirtió en precisión para llegar a la pelota y el cálculo adecuado, más la paciencia que exige la pesca son los mismos que requiere el anticipo.

Guillermo nunca olvida el día que un entrenador de Rocafuerte observó a Arturo patear la pelota contra la pared y le llamó la atención su técnica para pegarle al implemento. Tenía 12 años y ya pateaba con cierta elegancia.

Su problema era la delgadez, parecía que un viento fuerte sería capaz de arrancarlo del piso; en los partidos ni se diga, solía perder en las disputas hombro con hombro. Esa realidad cambió cuando cumplió 16 años, época en la que el ahora fornido retaguardista empezó a tomar cuerpo.

Arturo tiene 5 hermanos, él es el cuarto. Los mayores son Marco (34 años), Luis Antonio (33 años) y Sarina (28 años). Las menores: Estefanía, de 23 años y Marela, de 22. El cultor cumplió ayer 26 años.

Sarina trae a colación las tardes en las que ella, Estefanía, Marela y Arturo jugaban fútbol en la calle o en la playa, o hacían bolas de arena para lanzarse entre sí.

Tampoco se le va de la mente la cara de felicidad que puso su hermano el día que su tío Enri Mina le regaló sus primeros zapatos de balompié. Se trataba de unos Adidas auténticos de los que Arturo no quería desprenderse. El exponente tenía 11 años.

La admiración frente a la convicción de convertirse en futbolista profesional influyó en que ellas también se inclinen por la práctica deportiva. Cada una en su época tuvo el honor de ser seleccionada de atletismo de Esmeraldas. Practicaron de todo: velocidad, resistencia, saltos y lanzamientos.

No obstante, la identificación con Arturo no únicamente pasa por lo deportivo; su capacidad de cocinar y su generosidad son otras cualidades que lo adornan.

Doña María y Sarina afirman que al defensa le fascina preparar tapao de canchimala, una especie de pez pequeño cuya carne es muy apreciada en la Costa ecuatoriana.

Marela, en tanto, se declara su fan número uno. A diario revisa las redes sociales y las páginas en línea de los periódicos nacionales y extranjeros. Es la portavoz oficial de la familia en lo que a noticias de Arturo se refiere y la responsable de responder las críticas malintencionadas que se riegan en su contra.

“Una acepta cuando no tuvo un buen partido, pero de eso a que le traten mal, como negro hijo de tal, hay una enorme diferencia. Las personas que se expresan de esa manera deberían pensar que detrás de los futbolistas hay madres, padres, hermanos, esposas e hijos. No es necesario insultar”, argumenta.

En cuanto a Estefanía, se mudó con Arturo a Buenos Aires. Allá busca la oportunidad de estudiar o trabajar. La joven engrosó el hogar de su hermano, que está integrado por la esposa de este, Maura Soliz, y sus hijos Darius Ezequiel, de 4 años, y Dante, de 9 meses.

Don Guillermo asevera que su retoño ya está adaptado a Argentina y se esmerará por darle lustro a su permanencia en River. Con la plantilla de la banda anhela dar la mayor cantidad de vueltas olímpicas posibles. Las siguientes metas son ser contratado por un club europeo de primera división y presentarse en un mundial con la ‘Tricolor’.

Alrededor de la carrera de su vástago, Guillermo también construye aspiraciones, como la de ver un clásico River-Boca en el estadio Monumental Antonio Vespucio Liberti, propiedad del cuadro ‘millonario’.

Confiesa además que como buenos hinchas de Barcelona de Guayaquil, fichar en el ‘canario’ es otro asunto pendiente.

Los tiempos han mejorado para la familia Mina-Meza. No solo por el éxito de Arturo, sino porque lograron estabilizar su economía. Lejos quedaron los días en que el aguaje del mar los dejó sin casa (vivían frente a la playa), obligándolos a cambiarse a su actual residencia, situada en la avenida 5 de Agosto.

Aquello ocurrió hace más de 2 décadas y les trajo muchas preocupaciones. Afortunadamente, las actividades que realizan les permiten vivir dignamente. Guillermo se dedica al cuidado de cocoteras; María a la ganadería.

Respecto a otros allegados de Arturo, en la Selección Nacional es muy amigo del portero Alexander Domínguez y en Rioverde tiene entre sus mejores amigos a don Ubencio Quiroz.

Este último es un vecino muy valorado por el futbolista, maestro y cómplice de algunas travesuras. Durante su adolescencia, Ubencio le enseñó a Mina a conducir autos y a podar árboles, habilidades que nunca olvida. Y es que el ‘Rey Arturo’ siempre se hace querer.

El club Miura

El ánimo de los chicos de la categoría sub-14 del club Miura es a prueba de balas. La falta de implementos y la irregularidad de la cancha de la Liga Deportiva Cantonal de Rioverde no impiden que en cada entrenamiento alimenten sus deseos de convertirse en futbolistas profesionales.

El defensa Arturo Mina y los volantes Henry y Elvis Patta son los ejemplos en los que se reflejan; sobre todo Arturo, quien ha logrado disputar la final de una Copa Libertadores, vincularse a un club foráneo y ser seleccionado ecuatoriano.

Con esos pensamientos, luego de cambiarse de indumentaria bajo el techo de la tribuna que amenaza con caerse, se ponen a órdenes del entrenador Michael Cabezas, de 29 años, amigo y excompañero de Arturo Mina en el equipo.

El timonel aprovecha para agradecerle al zaguero central de la ‘Tricolor’ por donar 12 pares de botines para sus pupilos. Lamentablemente hay que cambiar las tallas de los zapatos, pues llegaron medidas grandes. Entiende que esa será la primera ayuda de Mina con su antiguo elenco. El reconocimiento es general. Los jóvenes están motivados porque el símbolo de la institución no se olvida de ellos.

La práctica evidencia algunas dificultades, como la falta de mallas detrás de los arcos para evitar que los balones se pierdan o se ponchen al estrellarse contra las filudas ramas de ciertos árboles.

El índice de bolas desaparecidas es tal, que en esta ocasión una pelota es compartida por los 40 niños que acuden a los ensayos.

“Algunos balones se pierden en el monte o en el cementerio. Debemos trabajar con tino”, menciona Cabezas, subrayando que detrás del pórtico oeste existen el panteón y terrenos sin ocupar.

La pasividad de los difuntos del camposanto contrasta con la alegría de los exponentes. Esa alegría se convertirá en desazón para los 18 jugadores que sean excluidos, ya que para el torneo cantonal sub-14 cada plantilla únicamente puede inscribir a 22 cultores.

El instructor les recuerda que toda competencia es así, unos ganan y otros pierden. Les alienta al decirles que la vida siempre depara nuevas oportunidades. Hay que aprovecharlas.

También les aconseja estudiar, porque sería imposible que todos lleguen a ser futbolistas y cosechar el éxito en el profesionalismo.

Pero mientras no se sientan fuera no pueden dejar de fantasear. Jonathan Bautista, de 13 años, es líbero y le agradaría alcanzar la calidad de Arturo Mina. Una de sus principales expectativas es conocer al central de River en persona; solo lo ha visto en televisión.

Limber Escobar, de 12 años, es delantero derecho y su objetivo es ser como Énner Valencia. Afirma que conoce y hasta ha charlado con Mina. “Es que mi mami es prima de la mamá de él”, explica.

Nelson Sanetti, de 12 años, es arquero. No ve otro futuro que como futbolista. Es hincha de Barcelona, pero podría actuar en Aucas, Emelec, El Nacional o cualquier entidad que le brinde un espacio. De adulto quisiera tener la elasticidad de Máximo Banguera y contar con defensas tipo Arturo Mina.

María Meza, progenitora del seleccionado ecuatoriano y presidenta del Miura, no recuerda la fecha en la que el club se fundó, pero calcula que debe tener más de 3 décadas.

Califica de anecdótico que antes de cambiarse de nombre a Miura, a finales de los noventa, la entidad se llamara Independiente. Cree que fue una premonición de que su hijo triunfaría en otro club con ese nombre: el Independiente del Valle.

El uniforme del Miura es idéntico al de la Selección de México: camiseta verde, pantaloneta blanca y calcetines rojos, los mismos colores que tiñen la bandera de Rioverde.

Son las 18:00, la noche se avecina y Cabezas termina la práctica. Algunos padres de familia observan desde los únicos graderíos del escenario. Apuran a sus hijos para ir a casa y no ser sorprendidos por una probable lluvia. El comportamiento del clima es tan incierto como el futuro de los muchachos. (I)

El 'Rey Arturo' vive un romance con el éxito y se afianza en River Plate

Integrar el 11 ideal de la Copa Libertadores de América es una de las razones que hacen de 2016 un año inolvidable para Arturo Mina. El defensa de 1,88 de estatura quedó fijo en el equipo soñado del torneo en todas las encuestas efectuadas por medios de comunicación. En el sondeo que el sitio www.pasionfutbol.com efectuó para elegir a los 11 mejores elementos del certamen, Mina se convirtió en el más votado, llevándose el 63% de las simpatías. El estudio se realizó a través del perfil de Facebook del portal, en el que se manifestaron casi 100 mil personas de América y de otros países del mundo. En la consulta efectuada por www.90min.com, el zaguero ecuatoriano también obtuvo el reconocimiento de la fanaticada.

Pero la temporada del ‘Rey Arturo’ continuó deparando satisfacciones, tras su salida de Independiente del Valle en julio pasado, después de disputar la final de la Libertadores, en la que marcó un gol ante Atlético Nacional en Quito (1-1), el defensa llegó para reforzar a River Plate de Argentina. Y sí que es un refuerzo. En menos de 3 meses con la camiseta ‘millonaria’, de acuerdo con el diario Olé, es el quinto cultor con mayor cantidad de pases efectivos dentro de ‘la banda’ (240) y por ende, uno de los baluartes del juego asociado que propone el técnico Marcelo Gallardo.

A eso se suma que ya marcó un gol, ante Talleres de Córdoba, por el torneo argentino y ganó un título: la Recopa Sudamericana frente al Independiente Santa Fe de Bogotá, que constituye a la vez el primer cetro internacional del esmeraldeño. Conforme al portal de River, el accionar del ecuatoriano tiene un promedio de calificación de 7 sobre 10, convirtiéndolo en uno de los hombres con más regularidad.

Por si fuera poco, Mina se afianzó en la Selección Nacional y ahora es titular fijo en la plantilla del timonel Gustavo Quinteros.

Todo este cúmulo de logros permite comprender las declaraciones del líbero, quien califica el actual como el mejor momento de su carrera y el de mayor cercanía con Dios, ya que es un cristiano ferviente. (I)

Punto de vista

Mina mejora porque mantiene humildad

Carlos Castro Cadena, exdefensa central por derecha

La principal fortaleza de Arturo Mina es su permanente evolución, desde que lo veo jugar ha ido mejorando distintos aspectos técnicos y sus desempeños son cada vez más impecables. Se nota que es un hombre al que le gusta aprender y ese es el camino hacia la sabiduría.

Comenzó desde abajo, jugando en equipos de segunda categoría como Deportivo Puyo, Sociedad Deportiva Municipal de Santo Domingo o UTE de Quito, hasta darse a conocer en el Macará de Ambato.

Su papel en la campaña que llevó a Independiente del Valle a la final de la Copa Libertadores de América fue fundamental. Ahora es titular indiscutible en River Plate de Argentina, uno de los equipos grandes del continente. Estoy seguro de que, de la mano de un entrenador como Marcelo Gallardo, Arturo se depurará en River; eso es positivo para ese plantel como para la Selección Ecuatoriana.

En cuanto a sus virtudes, a su excelente juego aéreo le ha sumado una mejor cobertura en el uno contra uno, al punto de que para los rivales no es fácil eludirlo. Sabe utilizar muy bien su cuerpo para ganar la posesión de la pelota y se ubica de forma correcta, circunstancia que le ayuda a no desgastarse innecesariamente. También es bueno en acciones de ataque. Últimamente lo observo con mayor personalidad para salir con el balón dominado y dar un pase en lugar de rechazar sin destinatario. Es este punto el que debe esmerarse en pulir, pues en ocasiones se apresura y falla al combinar la bola.

Confío en que esto también lo perfeccionará, tiene mucho camino por recorrer. Por ahora su presencia en la defensa de Ecuador es una garantía, garantía que crecerá si mantiene la humildad. (O)

Datos

Arturo Rafael Mina Meza nació en Rioverde el 8 de octubre de 1990. No terminó el bachillerato por dedicarse al balompié.

Aunque se probó también en la delantera y en el arco, Mina siempre se desempeñó mejor como back-centro.

Según Guillermo Mina, el compañero ideal de Arturo en la zaga de la Selección es Luis Caicedo, su mancuerna en IDV.  

El lance más grato para la familia Mina-Meza es el IDV-Atlético Nacional; Arturo marcó un tanto.

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