Domingo, 06 Noviembre 2016 00:00 Séptimo día

Hernán Darío Gómez / Exseleccionador de Ecuador

"La clasificación a Japón-Corea 2002 fue el mejor momento de mi vida"

"La clasificación a Japón-Corea 2002 fue el mejor momento de mi vida"
Foto: AFP

El extécnico de la ‘Tricolor’ considera que el ambiente de familia que existía en el grupo fue clave para que Ecuador se clasificara a su primer Mundial. Mañana se conmemoran 15 años de aquella histórica hazaña que significó un punto de inflexión en el balompié nacional.

Rafael Croda

Quince años después, el director técnico Hernán ‘Bolillo’ Gómez aún recuerda con emoción el momento en que se clasificó con la selección ecuatoriana al Mundial Japón-Corea 2002.

Fue en el Estadio Olímpico Atahualpa, el 7 de noviembre de 2001, cuando Iván Kaviedes anotó de cabeza, con pase de Álex Aguinaga, el gol del empate ante Uruguay. Ese tanto clasificó a la ‘Tri’ por primera vez a un Mundial, y el ‘Bolillo’ fue el director técnico que condujo al equipo a esa hazaña.

“Ese es el momento más grande de mi vida, el mejor, por todo lo que sufrió el país esperando la clasificación y por todo el cariño que le dio Ecuador a su selección”, dice el ‘Bolillo’ en entrevista con EL TELÉGRAFO.

Para el técnico colombiano, que dirigió la selección ecuatoriana entre 1999 y 2004, y que hoy está a cargo de la selección de Panamá, Ecuador es más que su segunda patria.

¿Cómo recuerda la clasificación de Ecuador al Mundial 2002?

Si algo me da alegría es recordar esos momentos que viví en Ecuador, no solamente cuando clasificamos, sino todo el proceso. Me fui sintiendo ecuatoriano, me fui sintiendo protegido por todo el país y fui sintiendo la unión de todos alrededor de la selección. El día que clasificamos es uno de los más felices de mi vida porque fue la culminación del proceso.

¿Cuál fue la clave para que Ecuador pudiera clasificarse por primera vez a un Mundial?

Hubo varias cosas. Primero, nos fuimos uniendo en la selección como una familia y luego hubo una unión con la prensa, con los directivos y con el país. Se hizo una cohesión nacional alrededor de la selección y eso nos fortaleció.

¿Y futbolísticamente, qué hizo usted para lograr esa hazaña?

Dentro del terreno de juego Ecuador era un equipo con mucho orden, tenía una gran capacidad individual. En la cancha, los muchachos eran solidarios, eran pacientes, se admiraban unos a otros, se respetaban, y todo eso fue llevando a que el grupo fuera día a día mejor.

Desde esa época Ecuador tuvo un despegue futbolístico importante. ¿Está consciente de que usted tuvo mucho que ver con eso?

Lo que siento es que nosotros, en esa época, fuimos dando un estilo que acabó identificando al fútbol ecuatoriano. Cuando yo llegué, tenían un juego muy largo, de mucho pelotazo frontal, y nosotros fuimos transitando a un fútbol de muy buena técnica, de elaboración y con un buen orden. Esto a los muchachos les fue gustando.

Para el Mundial de Alemania (en 2006, cuando ya el ‘Bolillo’ había dejado la selección), este estilo se confirmó porque ya había una base, un trabajo, y Ecuador jugó muy bien ese Mundial.

¿Usted fue el autor de ese concepto que hasta la fecha caracteriza a Ecuador?

Eso fue una idea que se fue desarrollando y se fue adaptando al fútbol ecuatoriano. Y ahora usted ve a Ecuador en las posiciones grandes de Sudamérica. Eso partió de ahí. Es un estilo que adquirió la selección y que los técnicos de Ecuador han seguido trabajando. Los equipos ecuatorianos se ven. Independiente del Valle peleó el título de la Copa Libertadores con el Nacional (de Medellín). Pero fue muy importante ir a un Mundial porque fue el punto de partida. Eso da credibilidad y muestra que por ahí es el camino.

¿En ese sentido, usted contribuyó a hacer una escuela futbolística en Ecuador?

Es que uno veía que había jugadores para dar ese estilo y esa identidad, que viene de las características del fútbol brasileño. De ahí partimos para jugar con un estilo y una identidad propios. Pero colaboramos todos, no solo yo. Había técnicos que nos ayudaron mucho y jugadores que incorporaron ese estilo y les gustaba.

Usted tuvo grandes jugadores en la selección ecuatoriana. Álex Aguinaga, el capitán, era uno de ellos…

Álex es un hombre de mucha experiencia, muy inteligente, pero yo tenía relaciones importantes con todos los jugadores. Para mí eran importantes todos. Y había varios líderes en el grupo. Era un conjunto muy maduro, que se entregó, que aprendió y con esa sabiduría fue mejorando partido a partido.

Otro gran jugador era Iván Kaviedes, que anotó el gol del empate ante Uruguay en el partido en que Ecuador se clasificó al Mundial del 2002…

Iván —dice el ‘Bolillo’ con una sonrisa— era un muchacho al que regañábamos mucho, y al que los jugadores mayores aconsejaban bastante. Todos sabíamos de la importancia y la capacidad de él. Era una persona muy humilde y muy noble, con muchas condiciones futbolísticas; me acuerdo que era el jugador que yo más regañaba.

Lo quería mucho y siempre estaba al lado de él.

¿Y por qué lo regañaba?

Porque era el más joven y usted sabe que nosotros éramos como una familia. Es un hombre al que le gustaba mucho el fútbol, pero existían detallitos pequeños que había que corregirle. Eso hay que hacer a veces con los muchachos para que se vuelvan más profesionales.

¿Y cómo ve la actuación de Ecuador en la actual clasificatoria sudamericana para el Mundial de 2018? Va en tercer lugar de la tabla.

Ecuador es uno de los grandes en esta clasificatoria. Yo lo sigo siempre, con la esperanza de que vuelva a estar en un Mundial. Ecuador tiene la capacidad, tiene un gran técnico (Gustavo Quinteros), tiene muy buenos jugadores de fútbol y el país sigue apoyando a su selección. Son muy difíciles las eliminatorias, pero yo veo a Ecuador marcando una pauta importante. Es un equipo muy veloz, muy rápido. Para mí debe estar en Rusia 2018.

¿Qué se llevó de Ecuador, además de su experiencia como técnico?

Hay una cosa muy grande que yo siento cada vez que me encuentro con un ecuatoriano. Es el abrazo, el cariño, el amor que siento por ellos y que a su vez ellos sienten por mí. Cada vez que me encuentro con uno es como si fuera de mi familia. Voy a Ecuador y me siento como en mi casa.

¿Dejó muchos amigos?

Tengo amigos importantísimos en Ecuador. En fútbol, ya todo mundo sabe que el trabajo fue bien y que alguna cosa dejamos importante para la continuidad, pero lo más lindo de todo es lo que siento por los ecuatorianos y viceversa. Para mí es inolvidable Ecuador, por el país, por su gente, por todo. No tengo palabras para agradecer. Yo en Ecuador me siento como en mi casa.

Sin embargo, no todos sus momentos en Ecuador fueron fáciles. En 2001, usted sufrió un atentado en Guayaquil. ¿Cómo recuerda ese momento?

No me acuerdo de los malos momentos. Me acuerdo de todo lo bueno y sigo pensando que la gente me quiere mucho, que yo quiero mucho a Ecuador y que nada raro sería que algún día yo termine viviendo por allá. Para mí es una patria tan importante como Colombia. (I)

EL TELÉGRAFO publicará mañana un especial de 7 páginas con temas como a qué de dedican ahora los 23 mundialistas, un testimonio de Iván Kaviedes, autor del gol histórico, una entrevista con el capitán Álex Aguinaga, y el paso de la ‘Tri’ en esas eliminatorias.   

Datos

El equipo histórico

Ese 7 de noviembre, la ‘Tri’ alineó con José Cevallos en el arco; Raúl Guerrón (Ángel Fernández), Iván Hurtado, Giovanni Espinoza y Ulises de la Cruz en la defensa;  Edwin Tenorio, Alfonso Obregón, Cléver Chalá (Álex Aguinaga), Edison Méndez en el medio campo; Agustín Delgado e Iván Kaviedes (Luis Gómez) en el ataque.

El autor del gol 

Jaime Iván Kaviedes entró en la historia del fútbol ecuatoriano marcando el gol del empate ante Uruguay, tanto que significó la clasificación a Japón-Corea 2002. Corría el minuto 72, la jugada la inició Agustín Delgado, quien cedió para que Álex Aguinaga envíe el centro y el ‘Nine’, de cabeza, marcó la conquista.

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