Domingo, 20 Noviembre 2016 00:00 Séptimo día

El vinagre, el limón y la sal agravan los daños al ingerir mango verde en la calle

 Los vendedores de frutas verdes, generalmente, se ubican en la calle con los productos a la intemperie. La sal, la pimienta y el jugo de limón no faltan entre los condimentos adicionales que están disponibles.
Los vendedores de frutas verdes, generalmente, se ubican en la calle con los productos a la intemperie. La sal, la pimienta y el jugo de limón no faltan entre los condimentos adicionales que están disponibles. Foto: William Orellana / El Telégrafo

Los médicos concuerdan en que las frutas sin madurar vendidas en la calle no tienen un manejo correcto. El principal órgano afectado es el estómago.

Redaccion Sociedad

Desde el mediodía, un poco antes de que los estudiantes terminen su jornada matutina, los vendedores de mangos, ciruelas y grosellas se ubican en los exteriores de los colegios.

La rutina requiere llevar “frutas frescas”, así que muchos expendedores llegan con cuchillo en mano para pelar mangos en el acto.

Mientras ponen los pedazos  en un pequeño cesto —colocado en el piso o en una repisa— los clientes se acercan a comprar. Con la mano que cobra el dinero prosigue de inmediato en su faena de corte.

Para la ciruela y el mango, que aún no han alcanzado su estado de maduración, están a disposición sal, pimienta y jugo de limón, conservado en una botella de plástico.

Las grosellas, generalmente, están en otro envase, encurtidas con vinagre, limón, rábano y sal.

La escena se repite con frecuencia afuera de las instituciones educativas o parques de la ciudad, con clientes mayormente jóvenes que adquieren ‘los bocados’ a $ 0,30 o $ 0,50.

Problemas estomacales

Tanto el mango, como la ciruela y grosella son ricos en vitaminas A y C. El analista zonal de Nutrición del Ministerio de Salud, Álex Benavides, explica que mientras más verde sea la fruta más nivel de vitamina C contiene.

Para Benavides, el problema no es la ingesta de estos productos sino la manipulación, la forma en que son almacenados, lavados, cortados y vendidos.

“Para que la fruta se vea bien, le rocían un poco de agua, pero el agua es un componente para que los organismos proliferen. Siempre va a haber problema de salmonelosis y Escherichia coli”.

De acuerdo con el nutricionista Benavides, de ahí surgen las Enfermedades de Transmisión Alimentaria (ETA), como la gastroenteritis, que en la mayoría de personas pasa desapercibida.

Las principales manifestaciones a causa de las comidas mal manipuladas son gases estomacales, mareos y diarreas.

El jefe de Gastroenterología del Hospital de Niños Francisco de Icaza Bustamante, Félix Carrera, sostiene que las frutas preparadas en la calle y aquellas que están curtidas, no deben consumirse porque tienen irritantes: sal, vinagre y ají.

“Al utilizar estas tres sustancias, con la finalidad de que sea más ácido, se va a inflamar el estómago. Esta irritación puede ser secundaria a la bacteria Helicobacter pylori, que produce inflamación de este órgano y con el tiempo podría convertirse en cáncer gástrico”.

En Ecuador, esta enfermedad  es la sexta causa de tumores, según la Sociedad de Lucha contra el Cáncer (Solca).

El especialista Carrera menciona que la atención de casos por enfermedades gastrointestinales es recurrente en su consulta. Entre los adolescentes de 10 a 14 años, es la segunda causa de morbilidad.

“Las razones son variadas pero en gran porcentaje se debe a la falta de higiene de los alimentos y el lavado de manos”.

Según Carrera, un mango verde es perjudicial porque el organismo debe hacer un proceso adicional para desdoblar ese alimento que todavía no está apto para el ser humano.

“Las frutas tienen su época y son buenas pero siempre y cuando se ingieran maduras y en la cantidad necesaria”.

Añade que el grado de daño estomacal depende de la capacidad del individuo.  

“Si es de vez en cuando, una a la semana, probablemente no pase nada, pero si se hace repetitivo se está produciendo una lesión en la mucosa del esófago y estómago y eso puede producir enfermedades más graves”.

Solo 5 gramos de sal

Pero además de estos problemas hay otro factor de riesgo para la salud humana que se encuentra entre los ingredientes utilizados para comer frutas verdes: la sal.

Javier Arteaga Menéndez, cardiólogo del Hospital Teodoro Maldonado Carbo, aclara que todas las personas necesitan sodio en el organismo para regular la homeostasis de fluidos.

“Si no la tenemos o hay una baja de sal por diferentes causas, podemos llegar a una deshidratación que provocaría hasta la muerte”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda la ingesta de 5 gramos de sal al día, lo cual equivale a una cucharadita.

Carrera indica que cuando hay exceso de sodio se produce un daño a nivel de los riñones y de la presión arterial.

“En el caso de hipertensión esta puede ocasionar enfermedades cerebrovasculares y cardíacas, puede dañar la retina o producir derrame”.

El nutricionista Byron San Andrés precisa que la ciudadanía debe tener en cuenta que la mayoría de alimentos procesados que se consumen ya tienen sal y que una dosis cargada de este condimento en las frutas verdes supera lo recomendado.

La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (Ensanut) revela que solo el 2,7% de la población reconoce que ingiere demasiada sal.

El 0,8% admite que el consumo es exagerado y el 78,2% cree que la cantidad de sal es la correcta.

Además, la prevalencia de consumo de comidas fuera del hogar es de 52% entre los hombres y mujeres de 20 a 29 años.

De acuerdo con la Ensanut esta conducta alimentaria se reproduce en algunas poblaciones de América.

El nutricionista señala que el trasfondo es la ausencia de una cultura sana que promueva la abstención del consumo de alimentos y bebidas contaminadas en la vía pública.

“Hay que evitar que ingieran estos alimentos verdes y que, a su vez, los ingieran maduros en la casa. También es necesario educación y mayor control sanitario de las autoridades”. (I)

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