Domingo, 20 Noviembre 2016 00:00 Séptimo día

El polo tecnológico de Silicon Valley, incómodo con la victoria de Trump

Una ciudadana muestra un forro de celular con la imagen de Donald Trump y su eslogan: “Hacer a América grande otra vez”.
Una ciudadana muestra un forro de celular con la imagen de Donald Trump y su eslogan: “Hacer a América grande otra vez”. Foto: AFP

Las políticas del nuevo inquilino de la Casa Blanca podrían perjudicar a empresas que se nutren de migrantes.

AFP

La inesperada victoria electoral de Donald Trump descolocó al sector tecnológico que ahora tiene un presidente de Estados Unidos que no quería y lo expone a políticas desfavorables a sus intereses.

“Felicitaciones @realDonaldTrump”, escribió en tono conciliador Jeff Bezos, presidente de Amazon y opositor a Trump. En su mensaje en Twitter dijo tener “espíritu abierto” y le deseó “un gran éxito en su servicio al país”.

Bezos rechazó tanto las posturas del multimillonario que llegó a decir que le “reservaría un asiento en el cohete Blue Origin”, uno de sus emprendimientos en transporte espacial.

Salvo la notable excepción del inversionista Peter Thiel, todo Silicon Valley apoyó a la demócrata Hillary Clinton y no esperaba la victoria de Trump, a quien tildó de incompetente.

Ahora, los ejecutivos de ese polo de innovación están más apaciguados. “El único medio de avanzar, es avanzar juntos”, escribió Tim Cook a sus empleados de Apple mientras que el director ejecutivo de Facebook, Mark Zuckerberg, declaró que “crear el mundo que queremos para nuestros hijos” es una tarea “más grande que cualquier presidencia”.

Eso no es óbice para que el sector tecnológico haya sido uno de los pocos castigados en Wall Street por la llegada del republicano al poder. Amazon, Alphabet (Google), Apple y Microsoft perdieron entre 2% y 4%.

Más acceso privilegiado

“No hablaría de venganza” pero en la campaña “no encontramos vientos favorables para esas compañías”, dijo Art Hogan de Wunderlich Securities.

Trump criticó o directamente amenazó a compañías como Amazon o Apple. “Las empresas tecnológicas fueron las grandes beneficiadas por la globalización” y con él quedaron expuestas a medidas proteccionistas, dijo Jack Ablin de BMO Private Bank.

El impacto de la presidencia del magnate es, por ahora, incierto por cuanto “las cuestiones tecnológicas no eran la prioridad de su agenda electoral”, comentó Melinda Jackson, profesora de ciencia política de la universidad de San José, California.

Hillary Clinton pasó por Silicon Valley, pero especialmente en busca de fondos para su campaña. Su contrincante no buscó conversar con los dirigentes de las compañías del sector ni tenía necesidad de su dinero.

“Trump se concentró en cuestiones muy diferentes a la tecnología e innovación” y expresó ocasionalmente “comentarios muy críticos” para el sector, dijo la fundación de estudios tecnológicos ITIF. Empero, finalmente tuvo “pocas posiciones políticas articuladas fuera de fiscalidad o comercio”, señala un texto de ITIF.

Rob Atkinson, presidente de ITIF, no cree que los gigantes tecnológicos vayan a ser castigados, pero “esos sectores no tendrán la posición privilegiada que tuvieron durante la administración de Obama”.

“Dicho esto, Estados Unidos no puede recuperar su grandeza sin un sector tecnológico fuerte”, dijo Atkinson, quien indicó que no todas las medidas mencionadas por Trump son forzosamente desfavorables.

Las restricciones a la entrega de visas que eventualmente él imponga pueden, en cambio, convertirse en algo “problemático” para empresas que emplean muchos técnicos extranjeros. Además eso puede ser una fuente potencial de problemas para la seguridad pública y la encriptación de datos. (I)

Las redes sociales, las armas con las que el republicano disparó su mensaje

Ante la hostilidad de muchos grandes medios de comunicación, Trump envió su mensaje político a través de medios conservadores y de las redes sociales, que sus seguidores convirtieron en una plataforma de información alternativa.

Barack Obama fue el primer presidente de la era de las redes sociales, pero para él eran solo algo adicional. Trump las convirtió en su principal medio de comunicación.

“Trump podía cambiar una historia a través de Twitter porque tiene una cantidad considerable de seguidores”, dijo Alan Rosenblatt, especialista digital de la consultora Lake Research Partners y Turner4D.

El formato de Twitter le permitía a Trump desarrollar su discurso sin contradicciones y en un formato más atractivo, directo y contundente.

El magnate neoyorquino contó también con muchos sitios de información conservadores, sobre todo Breitbart News, una plataforma muy editorializada  que se convirtió en referente para los republicanos.

Trump incluso contrató, en agosto, al director general de este sitio, Stephen Bannon, como presidente de su comité de campaña.

Entre los republicanos crece el sentimiento de que “la prensa tradicional es de izquierda y de que los conservadores deberían tener sus propias plataformas de información”, explica Rosenblatt.

Pese a la publicación continua en los medios tradicionales de informaciones comprometedoras, como su situación fiscal y sus declaraciones sobre las mujeres, el promotor inmobiliario logró conservar su impulso a lo largo de toda la campaña.

Además de la cuenta de Twitter de Trump, algunos seguidores usaron las redes sociales para publicar informaciones que escapaban a todo control de fiabilidad.

“Logró construir un discurso alternativo e, incluso, una realidad alternativa”, estima Gabriel Kahn, profesor de la escuela de periodismo de la Universidad de Carolina del Sur.

“De esta manera, empezaron a circular contradicciones y mentiras” que se instalaron “en el ecosistema mediático”, explica.

Este fenómeno disminuyó en parte la influencia del gran trabajo de verificación que hacían los medios tradicionales, que analizaban la más mínima declaración de Trump.

Muchos de los que apoyan al republicano usaron Twitter, Facebook y otras redes como única fuente de información, sin consultar los medios de información tradicionales, pese a que esas plataformas eran en general alimentadas por seguidores del magnate.  

Los mensajes en las redes, muchas veces, no eran precisos y reunían informaciones falsas, según los observadores. “Hillary Clinton llama a la guerra civil si Trump es electo” y “el Papa sorprende a todo el mundo y apoya a Donald Trump” son dos ejemplos de títulos engañosos detectados por Joshua Benton, director del Nieman Journalism Lab de la universidad de Harvard.

“Facebook construyó una plataforma que permite difundir estas mentiras, en parte porque circulan muy bien”, denunció. (I)

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