Domingo, 05 Febrero 2017 00:00 Séptimo día

El Gallo de Fuego en China estará vigente hasta el 16 de febrero de 2018

El Gallo de Fuego en China estará vigente hasta el 16 de febrero de 2018
Foto: AFP

El año nuevo en el país asiático empezó el 28 de enero y los festejos se extenderán hasta el 11 de febrero. El gallo es el décimo signo en el ciclo del horóscopo chino, precedido del mono.

Redacción Séptimo Día

Chunjie en mandarín significa ‘Fiesta de la Primavera’, que consiste en la celebración del nuevo año en China. Esta festividad es una de las más importantes del calendario. Cada año está dedicado a un signo del zodiaco chino y este, el presente, corresponde al Gallo de Fuego.  

Según la publicación china Pueblo en Línea, se trata de una festividad antiquísima cuyos orígenes se remontan a los rituales con los cuales se veneraba a las divinidades y a los antepasados.

La Fiesta de la Primavera se conoce también como Guonian o Sobrevivir a Nian. Entre los chinos circulan dos versiones sobre el origen del Nian. Una de ellas afirma que en la antigüedad hubo un feroz monstruo llamado Nian, que en la última noche del año lunar iba de aldea en aldea y de casa en casa buscando personas para saciar su hambre.

Una de esas noches, Nian llegó a una aldea, vio a dos pastorcitos jugando con látigos y al oír sus chasquidos huyó aterrorizado. Luego fue a otra aldea y cerca de la entrada de una casa vio una prenda de ropa roja tendida. Sin saber de qué se trataba echó a correr despavorido.

Al llegar a la tercera aldea, la luz de los faroles de una casa lo deslumbró y el monstruo volvió a salir corriendo. Así fue como la gente supo que Nian tenía miedo de los chasquidos, el color rojo y los faroles. Desde entonces, para ahuyentarlo y protegerse de él, la gente comenzó a tirar petardos, a colgar tiras de papel rojo y a encender faroles.

Por lo tanto, la celebración debió llamarse Paso de Nian o Gou Nian, en chino, pero este término fue cambiando poco a poco hasta denominarse Festival de la Primavera.

De todas maneras, en muchas regiones de este país asiático lanzan petardos por las calles y mantienen las luces encendidas, no vaya a ser que en algún año, cuando menos lo esperen, Nian regrese para acabar con todos.  

Como estaba previsto, las celebraciones por el nuevo año  durarán 15 días -hasta el 11 de febrero- y concluirán con la Fiesta de los Faroles. Se conoce, además, que el horóscopo chino está formado por ciclos de 12 años. A cada año le corresponde un animal. El gallo es el décimo en el ciclo. 2016 fue el año del mono y 2018 será el del perro.

Al mismo tiempo, cada ciclo está gobernado por uno de los 5 elementos: fuego, tierra, metal, agua y madera. Otros años del gallo fueron 2005, 1993, 1981, 1969 y 1957.

Según el diario El País, los especialistas en feng shui chinos aseguran que la gente nacida bajo este animal es trabajadora, honesta, fiel y extrovertida, aunque puede parecer vanidosa en un momento dado.

Entre las familias chinas el gallo se considera un avatar menos auspicioso para un bebé que el dragón o el cerdo, pero más que el tigre o la cabra.

El gallo, como jefe supremo del corral, es también orgulloso (pero de corazón blando), seguro de sí mismo y autoritario.

De acuerdo con la página web Eurorresidentes, la característica del gallo es -ante todo- la lealtad, también “llamar a las cosas por su nombre, ser franco, abierto y sincero”. Por supuesto, siempre dirá la verdad y mantendrá la palabra dada.

A propósito del inicio del año del gallo, la estatua de un enorme pollo ha sido instalada a la entrada de un centro comercial al norte de China. La efigie de gran formato ha llamado en particular la atención de la gente, no solo por sus dimensiones, sino por la parodia que, con la cabellera y ademanes, hace de Trump.

Por otro lado, según los astrólogos, la llegada del año del fuego traerá consigo cambios drásticos. El horóscopo chino señala -además- que este año está bajo la influencia del yin, es decir, que más que gallo debería ser llamado el año de la gallina.

Según el maestro Dong Yilin, quien tiene varias publicaciones sobre el horóscopo chino, este año está representado por una gallina de fuego. Al mismo tiempo, hay quienes consideran que 2017 es el año de las mujeres empoderadas con la pasión del fuego y la fortaleza del metal.

Un calendario complejo

Según el diario español El Mundo, el 28 de enero de 2017 se celebra el Año Nuevo del calendario tradicional chino. Es el inicio de 4715, un año bajo el signo del gallo.

Sin embargo, según lo explica el astrónomo Rafael Bachiller,  el inicio del año anterior, el 4714, se celebró el 8 de febrero de 2016 y el siguiente se celebrará el 16 de febrero de 2018.

Y es que la fecha del primer día del calendario chino, cuando la contrastamos con nuestro calendario gregoriano, varía de un año a otro, pero siempre cae entre el 21 de enero y el 21 de febrero. ¿A qué se debe esta variación? El Año Nuevo chino se celebra en la segunda luna nueva tras el solsticio del invierno boreal, es decir, del hemisferio norte.

Esta fecha está relacionada  con el meridiano 120 este, cercano a Pekín, que sirve de referencia para la hora oficial de toda la República Popular de China desde 1929.

La regla es válida para la gran mayoría de los años y su razón hay que buscarla en el hecho de que, a diferencia de nuestro calendario gregoriano, que es puramente solar, el calendario chino es de tipo lunisolar.

Como en el gregoriano, en el calendario chino la duración del año está determinada por el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa en torno al Sol (365,24 días). A diferencia del calendario gregoriano, la duración de los meses chinos está determinada por la duración real de una lunación (que varía entre 29,27 y 29,83 días).

Además de los meses lunares, el calendario chino también se divide en 24 particiones de carácter solar que se corresponden con 24 secciones de 15 grados en el recorrido de la Tierra en su órbita en torno al Sol. El ciclo de 24 particiones solares -naturalmente- no coincide con el de los 12 (o 13) meses lunares, lo que introduce desfases entre las dos numeraciones. Las reglas para intercalar el mes adicional en los años embolismales no son sencillas: hay que duplicar uno de los 12 meses básicos, pero solo está permitido hacerlo para algunos de ellos, manteniendo siempre el solsticio de invierno en el mes 11, entre otros detalles.

Mientras que, al hablar de los 12 animales, los años del calendario se agrupan en ciclos de 60 años. Cada uno resulta de la combinación del par yin-yang, los 5 elementos celestes (metal, agua, madera, fuego y tierra) y las 12 ramas terrestres (representadas por los 12 animales: rata, buey, tigre, conejo, dragón, serpiente, caballo, cabra, mono, gallo, perro y cerdo. (I)

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