Domingo, 27 Noviembre 2016 00:00 Séptimo día

Justicia

El arriendo de celdas del ex-Penal era de 3 a 5 mil dólares

El ex-Penal García Moreno, ubicado en el centro de la capital, actualmente está abierto como museo y conserva las mismas características que tenía hasta antes de su cierre realizado el 30 de abril de 2014.
El ex-Penal García Moreno, ubicado en el centro de la capital, actualmente está abierto como museo y conserva las mismas características que tenía hasta antes de su cierre realizado el 30 de abril de 2014. Fotos:Carina Acosta / El Telégrafo

Quienes no tenían recursos vivían en una celda que albergaba hasta a 10 reclusos.

Redacción Justicia

Como si se tratase de un hotel, en el ex-Penal las celdas tenían un valor, la más cara costaba $ 5 mil. El monto variaba según la condición económica del ‘inquilino’, quien también se hacía acreedor a 2 colchones, una cómoda de ropa, un televisor, sillas, muebles de cocina, vasos, ollas, una ducha eléctrica, pala de basura y un tapete.

Cuando se realizó la limpieza del ex-Penal García Moreno, se encontró un documento en el que se otorgaba el derecho de uso de celda. El contrato decía que la celda 52 tenía un costo de entre $ 3 mil y $ 5 mil.

Para arrendarla se tenía que firmar un convenio que era suscrito por el detenido o sus familiares; en una cláusula se decía que el acuerdo no era motivo de extorsión. La persona que no disponía de dinero tenía que vivir en precarias condiciones en una celda que albergaba hasta a 10 reclusos. Esa situación terminó el 30 de abril de 2014.

Esa fecha, 1.618 personas privadas de la libertad (PPL) que permanecían en el ex-Penal llegaron al nuevo Centro de Rehabilitación Social (CRS), del Cotopaxi. A partir del 19 de diciembre de 2014, el ex-Penal es un museo. Allí, se realizan recorridos teatralizados y 12 guías penitenciarios dan a conocer detalles del panóptico.

La celda de Óscar Caranqui

La celda de Caranqui tenía varias comodidades: lujosos acabados, TV plasma, un vestidor gigante, reproductor Blu-ray, armario repleto de joyas y una nevera con bebidas importadas. Antes de partir le pidió al guía de turno que guardara $ 456 que tenía en su bolsillo.

Las posesiones del reo fueron inventariadas por oficiales de Criminalística y él mismo les puso un candado y un sello para que las retiren sus familiares. El 30 de julio de 2010, Caranqui y otros reos del Pabellón A fueron trasladados a Guayaquil.

Cuando se creó la cárcel de máxima seguridad conocida como ‘La Roca’, llegó Caranqui, quien cumplía una pena por tráfico de drogas. El nuevo sistema que imperaba en el penal tomó por sorpresa al interno, pues lo primero que le dijeron es que se despoje de su ropa de marca, que se bañe y se vista con una camiseta, pantalón corto y las zapatillas que le dieron.

Además protestó por el desodorante roll-on que estaba en el kit de limpieza, él solo utilizaba desodorante marca Obsession.

El hombre, acostumbrado a mandar, a vivir en opulencia y a que nadie le niegue nada, tuvo muchos problemas con la directora de la cárcel, Marien Segura (hoy jueza de la Corte Constitucional), quien era responsable de someter a los internos al modelo de gestión penitenciaria.

“Caranqui estaba acostumbrado a vivir junto con su mujer en la celda, pero acá solo tenía un colchón y media hora de intimidad con su esposa. Un guardia les tocaba la puerta para que salgan, ya que eran 80 presos los que tenían que utilizar ese humilde aposento”.

La detención

Hace 4 años, la tranquilidad de un barrio periférico del cantón Antonio Ante, en Imbabura, fue interrumpida, pues la casa de Rosa Amaguaña fue invadida por un contingente de policías.

Todo ocurrió durante la noche, mientras la familia se disponía a descansar. El ruido de las sirenas, las luces de las patrullas y varios agentes encapuchados derrumbaron la puerta principal de la pequeña casa de adobe de 2 pisos.

Los gendarmes intervinieron la vivienda a fin de encontrar evidencias que implicaran a Pedro Amaguaña como integrante de la organización liderada por Caranqui. “La policía buscó hasta en el techo de la casa, removieron todos los muebles que habían”, comentó Blanca, moradora del barrio.

Esa noche detuvieron al hijo de Rosa, encontraron droga escondida en las artesanías que elaboraba, dijo Rigo, otro de los vecinos, quien añadió que “las actividades que realizaba don Óscar era un secreto a voces”. (I)

DATOS

El 30 de abril de 2014, 1.618 reclusos pasaron del ex-Penal García Moreno al Centro de Rehabilitación Social de la Sierra Centro Norte, en Cotopaxi.

Caranqui cumplía una condena de 16 años por el delito de narcotráfico. También estuvo implicado en varios asesinatos.

Óscar Caranqui, fue detenido en Bruselas en 2005, porque llevaba cocaína en artesanías, desde Otavalo, a Quito y Europa. El 30 de junio de 2013, fue asesinado en Centro de Rehabilitación ‘La Roca’.

La celda de Óscar Caranqui, ubicada en el Pabellón A, del ex-Penal García Moreno (foto), tenía todas las comodidades de un hotel. Lujosos acabados, televisión plasma y una nevera con bebidas importada.

ENLACE CORTO

Publicidad

Promo-galeria