Nueva era de realities de talento no cuaja

| 22 de Agosto de 2017 - 00:00

Muchos cambios: falleció Miguel Tanús innovador de espacios concurso y de variedades nacionales, Santiago Castro dejó Las Mañanitas y 100xCiento Fútbol diario –lunes a viernes- ya no existe más y su lugar lo ocupa Escobar, el patrón del mal. Mientras, concluyó Guerra de Los Sueños por Gama e inició Ecuador Tiene Talento 6 de Ecuavisa con apenas 27,3 % de rating ante un 35,3% de TC mi canal emitiendo Frozen. Luego de casi seis meses con audiciones a 5 mil participantes, casting en vivo a 30 participantes y una competencia entre catorce elegidos por el jurado, la inclusión de ocho Reyes de Guerra de Los Sueños, el 14 de agosto concluyó Guerra de Los Sueños con la conducción de Carlos Luis Andrade y Agustín Belforte, quien había dejado el show para dedicarse a la serie Cuatro Cuartos. En la última gala del reality de Gama compitieron Jorge Iglesias, Dayana Senges, Kimberly ‘Campanita’ Cedeño y Juan Carlos ‘JC’  Palma, dos soñadores o guerreros y dos Reyes, ante un jurado de tres, con la notoria ausencia de Fabrizzio Ferretti. El campeón y ganador de $ 10 mil fue Iglesias, a quien al parecer se le hizo justicia esta vez ya que en Yingo Ecuador entró a mitad de la competencia y fue segundo lugar en Cantantes.

Los shows televisivos de la final de Guerra de Los Sueños fueron excepcionales, pero claramente el tributo a Celia Cruz de ‘Campanita’ fue el mejor, aunque los jurados Néstor Balbuena, Carolina Piechestein y Jacqueline Gaete declararon la presentación de Iglesias como la mejor. Sorprendió que el campeón de Soy el Mejor ‘JC’  Palma errara en una cargada de su danza y que Dayana Senges tuviera desafinaciones en su popurrí. Aun así, Guerra de Los Sueños llegó a puerto luego de un viaje bastante irregular, pero un sólido inicio con casting en vivo. Ya en el cerro, Ecuavisa estrenó una sexta versión de Ecuador Tiene Talento, con tres jurados talentosos en múltiples artes, aunque poco televisivos.

El cuarto jurado del nuevo ETT es Angello Barahona quien sabe hacer televisión y marca su jerarquía en un panel de expertos sobrio, pero diluido. Lila Flores y Carolina Aguirre tienen experiencia como invitadas a espacios televisivos o jurados de realities de corto aliento, pero necesitan más “cancha” televisiva. Martín Guerrero, finalista de ETT5, tiene madera de jurado aunque su presencia televisiva resulta tediosa y leve.

No es que los nuevos jurados de ETT sean muy suaves ni que finjan sus peleas, sino que no proyectan simpatía y empatía a la televidencia. Por criticadas que fueran Wendy Vera, Paola Farías y Mafer Ríos, su estancia como jurados de ETT por cuatro temporadas no fue gratuita. El trabajo recae en el nuevo responsable de contenidos de ETT para que haga interesante un show que desde su cuarta temporada, sin importar el alto rating, decayó en su calidad en fondo.

Tampoco ayuda a ETT6 que Lila Flores ya otorgara su botón dorado a los González Hurtado. No porque el acto fuera indigno del premio, sino porque es muy pronto dar un botón dorado en la primera emisión de un reality que en seis programas debe ofrecer audiciones ante jurados. Los realities de talento andan muy a prisa y cuando son reconfigurados sobre la marcha es más bien para mal. (O)

 

 

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