Miércoles, 13 Septiembre 2017 00:00 Walter Franco

Punto de vista

Esfuerzo hay

Por Walter Franco

Hay que reiterarlo, las formas en la producción televisiva ecuatoriana han llegado a un alto nivel, no así los contenidos. Esto último se comprueba con lo ocurrido entre el 4 y 6 de septiembre, final de la tercera temporada de Tres Familias y los dos primeros episodios de La Trinity, 7 años después, por Ecuavisa.

El final de la segunda etapa como novela de Tres Familias tuvo actuaciones para el olvido, tanto de los protagonistas Martín Calle y Marcela Ruete, como de los secundarios Miriam Murillo, Isidro Murillo, Andrea Ordóñez, José Tola y Bárbara Najas. La escena con Efraín Ruales en la piel del modisto ‘Kiki’ fue graciosa no esencial, y fuera de lógica para los Plaza Lagos, quienes se supone deben tener suficiente dinero para comprar un vestido de novia al instante.

Al final, Armando Paz continúa libre y haciendo de las suyas dejando la puerta abierta para una cuarta temporada, lo que no disfraza el hecho de que a dos días de cumplir seis meses al aire, la novela otrora éxito es casi intrascendente. Esta vez la producción no fue tema de toda sobremesa ni tampoco causó furor en redes sociales como sí lo hizo en su nacimiento como serie y cuando se volvió novela. En el episodio climático de la tercera temporada mejor resultó la historia de Patricio González (José Pacheco) que las de las 3 Familias.

El estreno de La Trinity, 7 años después no fue para mejor. Se siguen usando eco, congelados y tomas ralentizadas (cámara lenta leve) para aportar el drama que deberían poner las actuaciones. Todo el elenco está sobreactuado y parece innecesaria la invitación al argentino Nicolás Maiques para retomar su papel del estadounidense Dustin Donald. Se ha recurrido a escenas sensuales y de desnudo en los dos primeros episodios. La única actuación que interesa ver en el tiempo es la de Adriana Bowen en la piel de la villana perturbada Gianella Márquez, mientras el ‘Luchifer’ de Andrés Caballero y la Susanita, de Samantha Grey, han perdido lustre.

Es cierto, la historia apenas comienza, por ello vale destacar los esfuerzos de los equipos de fotografía, dirección de arte y dirección, este último consta de tres realizadores y el director general Paco Cuesta. Más destacables todavía son las cinco personas que componen los departamentos de musicalización y sonido, uno de los puntales para producir La Trinity desde su primera temporada. La historia, principalmente la transformación de Pedro Periñón y la hija perdida de los protagonistas, aparece aguada. Tampoco está totalmente justificado el hecho de ahora compartir la historia entre Chillogallo y la Isla Trinitaria.

Ciertos personajes como Suavecita han involucionado en relación a la primera temporada, otros han cambiado para mal. Esto último ocurre con los personajes de Nacho Cheddar y José Suárez. El tiempo que dure La Trinity, 7 años después será el que pueda cambiar esta sensación.

Manejar con pinzas el tema de Periñón y su transformación en ‘Tupac’, actoralmente a cargo de Ricardo González. Aún hay muchos gestos y miradas del Periñón que interpretara Fernando Villarroel que deberán mutar o evolucionar. Por ahora la producción nacional, sumándole el poco ruido que hace Lo que está pa’ ti, ha dado tres pasos para atrás. (O)

 

ENLACE CORTO
Lectura estimada:
Contiene: palabras
Valora este artículo
(0 votos)
Modificado por última vez:
Sábado, 16 Septiembre 2017 07:12
Inicie sesión para comentar

Google Adsense

Google Adsense