Lunes, 27 Marzo 2017 00:00 Columnistas

¡Yo voto por Lenín!

Werner Vásquez Von Schoettler

El próximo 2 de abril son las elecciones y el escenario político es muy claro. Dos visiones de país están en juego y es evidente los intereses que están detrás de los candidatos. Votar por Lenín es claramente la mejor y única vía para que el Ecuador supere las dificultades económicas e impulse la generación de empleo. Cuando se habla de emprendimiento, no es suficiente decir que cada uno se salve como pueda como lo propone el neoliberalismo, sino que los emprendedores requieren de un Estado y de un gobierno con la suficiente claridad para apostar por ellos. Ecuador con la infraestructura que ha desarrollado, con un sistema social de derechos fundamentales cubiertos como manda la Constitución, con la inversión social a lo largo de 10 años, está preparado para que esos emprendimientos tengan como fin el mejoramiento de la calidad de vida, sacar de la pobreza a los millones que faltan, y consolidar una clase media responsable. Sin lo hecho en esta década, estaríamos pensando en emprendedores que se devoren entre sí; buscando cualquier vía para hacer plata y sacarla fuera del país. La visión de emprendimiento exige corresponsabilidad social y Lenín tiene suficiente claridad para velar que la economía esté al servicio de los ciudadanos. Que el capital dé todo de sí, no para explotar a las personas, flexibilizando el trabajo, sino, por el contrario, fortalecer la seguridad social para que nadie quede por fuera del bienestar. Solo así se puede construir un país, una nación diversa, solidaria, justa y equitativa. Ahora no se trata de repetir lo que fue el Ecuador antes del 2006: un desastre. Sino tener claridad del Ecuador para los próximos años. Lenín plantea con justicia la urgente necesidad de saldar la deuda con el sector agrícola y rural. Plantear que tener vivienda es tan fundamental como tener empleo es decirle a la ciudadanía que el bienestar humano, familiar, no pasa solo por consumir, gastar, ser clientes, sino que debemos mejorar nuestras relaciones humanas. ¡Que no es posible seguir con la indiferencia contra la violencia de género¡ Que las familias, las comunidades, los barrios, los recintos son y deben ser los ejes del fortalecimientos de las relaciones sociales. Que debemos quitarnos el miedo de revolucionar la cultura dejando atrás falsas pretensiones elitistas, diferenciadoras. Que seguir levantando un país, una Patria, una Nación, no se lo hace teniendo más cajeros de bancos, sino más escuelas, colegios, universidades técnicas, centros de salud. Hay mucho pero mucho por hacer. Los que salieron de la pobreza o se consolidaron como clase media, no pueden olvidarse de aquellos que aún no salen de esa condición. Que el Ecuador tiene que producir más y mejor, ser más productivo. Eso significa fortalecer la producción nacional, diversificar la economía, y eso no pasa por flexibilizar el trabajo o permitir que los capitales especulativos gobiernen la política económica. Con Lenín podemos tener visión de país a mediano y largo plazo. Por eso dialogar, conversar con aquellos que le apuestan al Ecuador entero es clave. Conversar con los ciudadanos, no con el capital. A este se lo usa para el bien de todos. Lenín es el candidato de la unidad nacional, de la creatividad para generar empleo, del respeto a los derechos humanos, pero sobre todo es el candidato de la honestidad. Es un político honesto y combatirá cualquier forma de corrupción pública y privada. Mi voto por Lenín. Mi voto por el presente. Mi voto por el futuro de mi país. (O)

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