Universidad vinculada con la sociedad

- 20 de mayo de 2017 - 00:00

Hasta hace un siglo la universidad se hallaba encerrada dentro de sí misma, basada en la enseñanza en las aulas de lo que decían los libros extranjeros, pero sufrió un sacudón con el movimiento de Córdoba, en Argentina, que planteó la necesidad de que saliera a enseñar y servir afuera, en la comunidad. Fue el origen de los programas de extensión universitaria. A inicios de este siglo ya está madura la idea de que hay que salir a la comunidad, pero para aprender de ella, de sus necesidades, y ajustar de acuerdo a eso el currículo de las carreras. Porque la universidad debe responder a las necesidades nacionales y no a los intereses individuales de sus graduados.

La vinculación con la sociedad es entonces el tercer pilar misional de la universidad, junto con la docencia y la investigación.   Es la relación de pertinencia entre los requerimientos poblacionales y el perfil curricular de las carreras. Toda universidad debe ser de docencia, investigación y vinculación con la sociedad.  El enfoque es tripartito.

Otro cambio es la misión, no solo centrada en la formación profesional de jóvenes, sino también de adultos, con programas como la Universidad del Adulto Mayor, la Popular, la de Personas con Discapacidad, y la actualización profesional con Educación Continua Avanzada. La formación debe ser inter y transdisciplinaria, en sus prácticas preprofesionales y de posgrado y en los proyectos comunitarios de investigación-acción participativa. Proceso de conocimientos y sentimientos, con formación pragmática, de calidad, que comparte, mediante observatorios, con las vivencias y experiencias de la gente.

Como la ciencia dividió o dicotomizó la realidad por las especialidades, deben practicarse los principios de complementariedad dual y correspondencia del todo con las partes. Lo dual une: subjetividad-cuerpo, hombre-mujer, pensamiento-sentimiento, en unidades de un todo. La investigación y la vinculación deben darse en la enseñanza de cada asignatura para responder a las necesidades mencionadas. Así se aprenderá y mejorará la calidad de vida de la gente, sus modos culturales, sus estilos de vida individuales. Se cambian los libros extranjeros por propios, las viejas aulas por la realidad rural o urbana.

La correspondencia entre requerimientos poblacionales y perfiles curriculares es la esencia de la universidad. Así se cuidará a la naturaleza como madre de todos, se entenderá que la vida es sana y colectiva, y se podrá soñar con un cambio civilizatorio hacia una sociedad austera sin consumismos ni dominaciones. (O)