Una excelente educación: el buen vivir, “Las Virtudes y los Valores, el Libro de Todos los Niños”

- 27 de mayo de 2017 - 00:00

La dimensión más importante de una excelente educación son las virtudes y valores que se deben tener como parte del ser y practicar en su vida cotidiana los ciudadanos, las familias, las comunidades y el conjunto del país. Las virtudes y valores corresponden a los ideales superiores que orientan el camino de personas y pueblos que se identifican y buscan un buen vivir para todos. Un buen vivir implica un estado de plenitud interior: serenidad, paz consigo mismo, amor y afán de servicio a los demás, acompañado con la satisfacción de las necesidades fundamentales como la vivienda, el trabajo digno, una excelente educación que permita la liberación, una sociedad libre de vicios y un medioambiente no contaminado. Es decir, una serie de dimensiones y factores que interactúan entre sí en equilibrio, donde no deben existir carencias, exagerada posesión de bienes materiales y desperdicio de sus elementos, sino el justo uso, el reciclaje y aprovechamiento máximo de los productos y materiales utilizados. El Buen Vivir es el modelo de vida alternativo que propone la Constitución del 2008 frente al consumismo acumulador que está destruyendo al planeta.

Coherente con la Constitución se han desarrollado planes de desarrollo para el Buen Vivir, para implementar los diferentes sectores de la realidad nacional. El aparato ideológico para la orientación ha sido la Secretaría del Buen Vivir, que a pesar de su importante objetivo, no ha llegado a incidir profundamente en la conciencia de los ecuatorianos: de los padres, profesores, niños, adolescentes y en general de los ciudadanos. Sin embargo, el libro “Las Virtudes y los Valores, el Libro de Todos los Niños”, producido por la Secretaría del Buen Vivir, es un documento de extraordinaria importancia, publicado el 2015 con tiraje de 300.000 ejemplares y que se encuentra en internet sin costo. En mi opinión este libro vale mucho más que todas las otras actividades juntas realizadas en los años de existencia de la Secretaría del Buen Vivir. Para la población del país, mínimo debieron editarse 6’000.000 de ejemplares para que lleguen a todos los padres de familia, profesores, niños y adolescentes. Todavía nuestro pueblo no lee libros en internet.

Personalmente no he tenido en mis manos un solo ejemplar impreso. El libro “Las virtudes y los Valores, el Libro de Todos los Niños” es de excelente calidad en todos los aspectos: su profundo contenido, su bellísima ilustración, el contenido adaptado a la edad de los niños, excelente selección de materiales y personajes, la adecuada extensión de los temas tratados, altísima espiritualidad y profundo sentido educativo. Este libro no solamente sirve para que los padres y abuelos lo lean a los niños antes de dormir como lo recomiendan la Secretaría del Buen Vivir y los Ministerios de Educación y Cultura, sino que toda la sociedad se empodere de él. Debe ser material de uso diario en la primera y la etapa media de la enseñanza general básica: en lecturas, interpretaciones, dramatizaciones, representaciones teatrales, concursos, etc. Los núcleos familiares y escolares son las bases de los valores y virtudes de una sociedad.

Son los lugares fundamentales donde deben inculcarse los valores, sin ellos cualquier sociedad se descompone y derrumba. Así como no se puede conseguir que los hijos digan la verdad si los padres mienten, no se puede conseguir que los niños tengan valores y virtudes si los maestros y funcionarios públicos no los tienen. El nuevo ministro de Educación Fander Falconí, gran lector y hombre íntegro tiene la autoridad ética y moral para impulsar la lectura de la obra mencionada entre los ecuatorianos y de muchas otras que recomiende, llenos de valores y virtudes en los aspectos culturales, científicos y tecnológicos, que como árbol cargado de frutos sacien el espíritu de los ecuatorianos. (O)