Tiempos de cambios

- 26 de Mayo de 2017 - 00:00

El 10 de agosto de 1996, Sixto Durán-Ballén entregaba la banda presidencial al candidato triunfador, Abdalá Bucaram. A partir de aquella fecha, no se volvió a producir esta entrega-recepción. Era tal el caos, que el nuevo mandatario no tenía ni idea de por dónde comenzar su gestión. No se implementaron políticas de Estado, no había continuidad. Los regímenes posteriores a 1996 fueron de corte neoliberal y marcaron una grave inestabilidad hasta 2006.

En aquellos tiempos, todos los males los tenía el Gobierno anterior; el estribillo fácil de los politiqueros era: “Por culpa del Gobierno anterior, nos vemos en la necesidad de tomar varias medidas que, sin ser de nuestro agrado, son indispensables para salvar a la patria”; inmediatamente el ‘paquetazo’ caía groseramente sobre las sufridas espaldas de los sectores populares.

El presidente Rafael Correa se retira con la satisfacción del deber cumplido y con una neumonía a cuestas, por el esfuerzo realizado hasta el último minuto de su gestión. Cuando las turbulentas aguas de las pasiones ya se calmen, se harán evaluaciones objetivas sobre su exitoso período de gobierno.

En días recientes los equipos de trabajo del Presidente saliente y entrante trabajaron para informar e informarse sobre la situación del país. Procedimiento políticamente responsable y administrativamente beneficioso que refleja un cambio de época.

El Presidente en funciones ofrece implementar el programa ‘Ternura’, que consiste en proporcionar salud, nutrición y estimulación en los primeros tres años de vida para todos los niños y niñas de Ecuador; de esta forma, en los próximos cuatro años se erradicará la desnutrición infantil. Con el plan ‘Casa para Todos’, se construirán 325.000 nuevas viviendas que generarán 136.000 puestos de trabajo. Estas casas serán sin costo para 191.000 familias que están en el quintil 1 y 2; para las demás familias, las cuotas mensuales serán de $ 20, $ 40 o $ 60, dependiendo del tipo de vivienda elegida.

Para el programa ‘Impulso Joven’ se han destinado $ 241 millones que van a generar nuevos emprendimientos; se darán créditos de hasta $ 15.000 para financiar proyectos. En cuanto al programa ‘Mis Mejores Años’, se duplicará la pensión de $ 50 a $ 100 para 560.000 adultos mayores que, además, tendrán acceso a servicios gerontológicos, actividades educativas y recreativas. El Bono de Desarrollo Humano se incrementará de $ 50 hasta $ 150, en función del número de hijos o familiares con discapacidad; en dos años se erradicará la pobreza extrema. El nuevo Presidente también se comprometió a trabajar “para enamorar al mundo de Ecuador” y así recibir a millones de turistas. “Los recibiremos con los brazos abiertos”, puntualizó. Citando a monseñor Leonidas Proaño Villalba,  manifestó: “Bienvenidos, luchadores de la paz y de la vida”.

Las Escuelas de Formación Política, que llevarán el nombre de tan ilustre sacerdote, deberían ser inauguradas con prontitud en todos los rincones de la patria porque no es posible que buena parte de las masas populares hayan sido engañadas por el candidato de la derecha bancaria.    

Se abre una nueva etapa en la historia de Ecuador. El programa de gobierno 2017-2021 es la hoja de ruta. La Revolución Ciudadana continúa con la piedra angular del proceso: el ser humano sobre el capital.

Por el bien de este hermoso país y de las generaciones futuras, le deseamos los mejores éxitos, señor Presidente. (O)

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