Rusia

- 13 de junio de 2017 - 00:00

El 12 de junio se celebra el día de Rusia, país de gran tradición cultural, científica y artística. En su seno habitan pueblos numerosos y antiguos que dan origen a su muy variada cultura. Los rusos son eslavos descendientes de nobles guerreros vikingos que se cristianizan el 988, luego del bautizo del príncipe Vladimir. La simbiosis de las culturas eslava y bizantina, llevada por los santos Cirilo y Metodio, caracteriza al Imperio ruso y a la Rusia moderna.

A partir de la derrota de los mongoles, en la batalla de Kulikovo de 1380, el Principado de Moscú se expande y conforma el Imperio ruso, que se extiende desde Polonia y Finlandia hasta el norte de California y Alaska. Luego de la caída de Bizancio en 1453, Rusia se convierte en el mayor Estado cristiano de Europa.

El zar Iván IV consolida el Estado ruso. Pedro I, el Grande, derrota a los invasores suecos en Poltava, culturiza Rusia y funda San Petersburgo. Catalina II, la Grande, consolida la obra de Pedro I, convierte a Rusia en una potencia europea y apoya la independencia de EE.UU.

Napoleón invade Rusia en 1812 y es derrotado luego de la batalla de Borodinó; en suelo ruso perece casi el 90% de sus fuerzas. Los oficiales rusos, que ocupan París, llevan a Rusia ideas liberales y en diciembre de 1825 se rebelan contra la autocracia zarista. La fuerte represión a este levantamiento frena el desarrollo de Rusia.

Alejandro II decreta la abolición de la servidumbre en 1861 y emprende reformas que facilitan la industrialización de Rusia. Después de la Revolución de 1905, Nicolás II nombra Primer Ministro a Stolypin, quien implementa un plan de modernización, inicia una reforma agraria que abastece a las ciudades con productos baratos y reduce las importaciones. Su muerte en 1911, en un atentado terrorista, frena estas reformas.

La I Guerra Mundial y la Guerra Civil, que se da a partir de la Revolución Rusa, desangran a Rusia; el socialismo se consolida en su seno luego de que los comunistas derrotan la intervención extranjera y a las fuerzas blancas, comandadas por el barón de Wrangel, el almirante Kolchak y los generales Yudiénich y Denikin. Bajo el socialismo, la URSS (Rusia) se convierte en la segunda potencia mundial.

Hitler forma en 1941 la coalición militar más poderosa de la historia, Europa ocupada por Alemania, y junto a sus aliados invade Rusia en 1941, provocándole la muerte de 27 millones de sus ciudadanos y la destrucción de bienes materiales por un valor cercano a los $ tres billones; el pueblo ruso, sin ayuda de nadie, reconstruye su país. La bandera soviética es izada sobre el Reichstag el 2 de mayo de 1945 y una semana después el nazismo capitula ante los Aliados.

Fue Rusia la que llevó el fardo más pesado de esta contienda, merced a su valentía salvaron su vida millones de europeos, estadounidenses e ingleses. Edward Stettinus, durante la Segunda Guerra Mundial, secretario de Estado de EE.UU., reconoce que el pueblo norteamericano debería recordar que en 1942 estaba al borde de la catástrofe. Si Rusia no hubiera sostenido su frente, los alemanes hubieran estado en condiciones de conquistar Gran Bretaña y apoderarse de África y América Latina.

Si Rusia derrotó tanta agresión militar en el pasado, ¿cómo no va a derrotar ahora a la actual rusofobia mediática? (O)