Sábado, 25 Marzo 2017 00:00 Columnistas

Reforma, transformación, revolución

César Hermida

De Enrique Dussel, filósofo argentino (24 12 1934) nacionalizado mexicano, aún vivo, algunas reflexiones para la situación política ecuatoriana actual. En 20 tesis de política (Siglo XXI, México, 2006, P. 127, Tesis 17) asegura: “Entre reforma y transformación, la revolución es un modo radical de transformación. (…) En ciertos grupos de izquierda se piensa que el que no afirma la posibilidad empírica y actual de la revolución es un reformista. (…)  Los procesos revolucionarios… duran siglos para presentarse. Es verdad que se los puede preparar, adelantar, pero dentro de tiempos limitados. Pensar que se encuentra hoy América Latina en una coyuntura revolucionaria, como aconteció con la Revolución cubana (porque las revoluciones de Chile con Allende o del sandinismo en Nicaragua, por ejemplo, fracasaron por un cambio de la situación geopolítica), es confundir políticamente las cosas, produciendo errores lamentables. Marx escribe textos para ser meditados al respecto: ‘La articulación del cambio de las circunstancias con el de la actividad humana (…) solo puede concebirse y entenderse racionalmente como praxis transformadora. Los filósofos se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos; de lo que se trata es de transformarlo’”.

Puntualiza (P. 129): “La ‘transformación’ política significa… un cambio en vista de la innovación de una institución o que produzca una transmutación radical del sistema político, como respuesta a las interpelaciones nuevas de los oprimidos o excluidos.   La transformación se efectúa, aunque sea parcial, teniendo como horizonte una nueva manera de ejercer delegadamente el poder.  Las instituciones cambian de forma (trans-forman) cuando existe un proyecto distinto que renueva el poder del pueblo. En el caso de una transformación de todo el sistema institucional, podemos hablar de revolución, la que a priori es siempre posible. (…) Creer que la revolución es posible antes de tiempo es tan ingenuo como no advertir, cuando comienza el proceso revolucionario, su empírica posibilidad”.

Señala (Tesis 20, P. 151): “El poder no se toma… El poder es una facultad de la comunidad política, del pueblo. El poder que pareciera que se ‘toma’ es solamente el de las mediaciones o instituciones del ejercicio delegado”.

“Cambia la Constitución al comienzo del ejercicio delegado del poder” (Hugo Chávez, Evo Morales, Rafael Correa). “Conservar lo sostenible, eliminar lo injusto, crear lo nuevo. No se toma el poder en bloque. Se lo reconstituye y se lo ejerce críticamente”. (O)

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