Reflexiones sobre la primera vuelta

- 24 de febrero de 2017 - 00:00

Con respecto a la jornada democrática del 19 de febrero de 2017, podemos plantear las siguientes reflexiones:

1.- Desde el inicio de la campaña electoral, el fraude estuvo ligado al discurso del banquero-candidato, pretendiendo de esta forma deslegitimar la institucionalidad democrática y, por tanto, invalidar los resultados oficiales (si es que no le convenían) que el CNE tiene como obligación proclamar.   

2.- Para la derecha ecuatoriana, las elecciones se ganan mediante ‘vigilias’ y manifestaciones callejeras; la voluntad popular se transforma entonces en un asunto secundario. En definitiva, para que haya elecciones transparentes, el CNE tiene que hacer lo que ella quiere que haga y diga lo que ella quiere que diga; caso contrario, no hay democracia. ¡Vaya lógica!

3.- El banquero desarrolló una campaña basada en propuestas que explicaban el qué hacer; ahora tendrá que explicar a la ciudadanía el cómo hacerlo. Por ejemplo: ¿Cómo va a crear un millón de empleos en cuatro años? ¿Cuál será el tamaño del tacho de basura (tangible) que tendría la capacidad de albergar al intangible conocimiento?

4.- Está en el tapete el país que queremos, ciertamente. Por un lado, en el escenario de que ganara el banquero, las recetas del FMI y del BM retornarán a Ecuador luego de una década. Los incrementos de energía eléctrica, agua potable, servicio telefónico estarán a la orden del día. El mayor peso de las dificultades económicas será echado sobre las espaldas de los más pobres. Los banqueros, grandes exportadores e importadores, se rebajarán los impuestos; en consecuencia, la recaudación tributaria se reducirá a la mínima expresión; se utilizarán de nuevo las ecuaciones inversamente proporcionales: el que más gana, menos paga; el que menos gana, paga más. ¿Eso es lo que desean las mayorías?  

5.- A la luz de los últimos acontecimientos, el Código de la Democracia amerita ser reformado de una manera muy urgente y simple: todos los candidatos a un cargo de elección popular que ofendan en forma reiterada a los demás participantes en una contienda democrática serán descalificados en forma inmediata; adicionalmente, a los que hagan denuncias públicas sin presentar pruebas. Con esta medida se pondría freno a los ahora comunes discursos irrespetuosos y de mala fe.  

6.- La derecha y sus acólitos han pasado de la amargura a la felicidad. Esta curiosa metamorfosis se produjo porque el presidente del CNE convocó ya -en forma oficial- a la segunda vuelta electoral.   

Al momento de escribir esta columna, la página oficial del CNE con datos del 2017-02-23, a las 08:27, establece que por Lenín Moreno votaron 3’707.220 ciudadanos y ciudadanas; en tanto que por Guillermo Lasso lo hicieron 2’647.310. Diferencia: 1’059.910 voluntades. Los votos blancos fueron 285.107; en tanto que los votos nulos contabilizaron 734.627.  

No faltó un oscuro personaje con tendencia patológica a la provocación de incendios que amenazó a Quito. Las primeras manifestaciones xenofóbicas contra Manabí de parte de los que quedaron en segundo lugar salieron a la luz pública; la política del odio y el desprecio será derrotada por voluntad y sabiduría de las mayorías. (O)

Lectura estimada:
Contiene: palabras
Visitas:
Enlace corto: