¿Qué tienes en la cabeza cuando votas?

- 27 de marzo de 2017 - 00:00

Este es el título, pero en plural, del libro de H. Haime, consultor político, en el que describe las técnicas de las campañas electorales. Esta obra nos devela lo que está detrás de estas y cómo inciden en la decisión del votante.

Según el autor, en las campañas electorales los candidatos contratan a consultores políticos para diseñarlas y, en base a estudios, definen, entre lo más importante, una estrategia y un plan de acción cuyo objetivo es tratar de convencer a los ciudadanos, usando neuromarketing, de que la agenda y su candidato son los mejores. Según Durán Barba, además la estrategia electoral busca mejorar la imagen del candidato.    

Haime dice que la mente del elector está influida por el sistema de creencias de la sociedad que incluye la familia, la religión y el trabajo. Esta tiene demandas que están “vinculadas con el trabajo, la seguridad física, el cuidado de la salud y la educación”. El vínculo entre el político y el ciudadano es a través del poder y, para alcanzar este, el primero tratará  de satisfacer estas demandas, según el segmento de clase, que están influidas además por valores, entre los que resaltan, según la sociedad, clase social y cultura, la patria, la honestidad, el esfuerzo. Así, a la clase media le interesa el ascenso social, desarrollo personal y éxito. No solo buscan empleos más calificados sino que también exigen servicios públicos de calidad. En cambio, las clases populares demandan trabajo, además de servicios básicos que elevan su nivel de vida. En síntesis, el elector se inclinará por quien haga ofertas creíbles para satisfacer sus demandas. Señala que también los electores se fijan en los atributos del candidato, por ejemplo: liderazgo, conducción, valores morales, y si se preocupan por los temas que interesan a la sociedad. Por ello, hay candidatos  del Opus Dei, asisten a misa, van con familiares a campaña y ofrecen solucionar problemas.

Haime señala que en la elección pesa más lo emocional que lo racional, con lo que coincide Durán, pues buscan influir en los afectos, temores, resentimientos, necesidades y sueños de la gente.  Vistazo publicó en febrero que los sueños de los ecuatorianos según la encuesta de PRCG son: bienestar familiar (17%), mejor empleo (16%), más ingresos (11%), negocio propio (10%), mejor educación (8%), casa (7%), etc. En  síntesis, los candidatos ofrecen crear empleo, eliminar impuestos, construir casas, etc.

Las promesas electorales tratan de convencer al elector. El libro Estrategias Políticas, de P. Schroder, señala que se busca vender al candidato y su programa como el mejor producto, aplicando marketing.  

Por ello no hay que dejarse sorprender por las ofertas inviables e imagen que te pintan de los candidatos, su historia, etc. Se decide nuestro futuro y el del país. Medita tu voto, en base a tu conciencia, elige a un líder creíble, honesto, equilibrado, que sea guía y con un buen proyecto nacional que solucione los problemas del país, promueva el desarrollo y busque el bienestar de las mayorías. Según Durán, las masas definen la elección.  (O)