¿Qué hacer por la RC?

- 12 de Julio de 2017 - 00:00

Rafael Correa merece todo reconocimiento; sus aciertos y liderazgo, con todos sus límites y errores, condujeron al país por caminos de crecimiento económico y progreso social, de soberanía, derechos y libertades. Impulsó acciones hacia la construcción de un estado democrático, organización y movilización popular.

Los neoliberales y acólitos, abiertos y solapados, no reconocen lo que la mayoría del pueblo, en 10 elecciones y 4 consultas populares, reconoció; dándole apoyo y respaldando su liderazgo en el proceso de la Revolución Ciudadana, lo que no tiene precedentes en la historia republicana. Más de 10 años en el poder permitieron, recuperando el petróleo y cuadruplicando las recaudaciones tributarias, al margen de las políticas del FMI, los mayores índices de crecimiento de la producción y el empleo; la construcción de la más amplia y diversa infraestructura económica social, que ahora hay que aprovecharla, para sortear la coyuntura difícil, provocada por la drástica reducción de los ingresos petroleros.

Como nunca antes, se avanzó en el desarrollo de programas sociales y mejoramiento de la vida popular. Se multiplicó el gasto social y se logró crédito externo no tradicional, sin ataduras ni paquetazos antipopulares. Quedan en la Agenda de la Revolución Ciudadana muchas cosas importantes que ejecutar, entre ellas la Revolución Agraria y completar la laboral y del conocimiento, así como modificar las viejas estructuras productivas, que históricamente fortalecieron la dependencia y al viejo poder oligárquico-terrateniente.

Superar las falencias en la organización y gestión políticas forma parte de ella. Las bases de AP y los aliados demandan unidad y redoblado como vigoroso espíritu de cambio, en consecuencia con los principios revolucionarios y la necesidad de defender lo ganado y consolidar la RC con nuevas reformas y conquistas, a tono con los grandes objetivos nacionales y el interés del pueblo, que decidido está a no ceder posiciones y a luchar por nuevas reformas, dando una y otra batalla democrática, para una vez más vencer a los que quieren volver al pasado, sus testaferros y acólitos.

Lenín Moreno lidera, junto a Jorge Glas, esta segunda etapa de la RC que continúa y sigue adelante como lo afirma; para lo cual cuenta con inmenso apoyo popular y del conjunto de AP, más allá de diferencias que, como en otros momentos, deberán ser superadas. En esencia, es el anhelo de todos. Lenín ha reconocido el liderazgo de Rafael Correa y su acción positiva en esta década, en especial, en beneficio de los pobres. ¿Qué se requiere para ello? Adecuarse a las nuevas circunstancias, entender que hay nuevos liderazgos y formas, con el mismo programa.

Dialogar a todo nivel; lo primero, a lo interno de AP para cohesionarlo, luego con los aliados para garantizar el proceso y cumplimiento de la agenda, ajustando la política de alianzas. Luego hacerlo con otras fuerzas, en procura de superar la coyuntura, flexibilizando posturas, acordando políticas y medidas, siempre preservando los principios y el interés popular y nacional. Por fin, dialogando con todos los que entiendan que es la hora de los pueblos de la patria, de la consolidación  de las libertades, equidad, justicia y progreso, iniciados  con la clarinada de hace unos 12 años, por lo que hoy es AP, que desde las bases bolivarianas y alfaristas ayudamos a construir.

¡Diálogo sí!, democrático, por el progreso y cambio, lo que nunca hizo la oligarquía, que ahora dice respaldarlo.

¿Qué hacer? Apoyar, organizadamente al Presidente en esta importante tarea, en el marco de la RC, practicar un redoblado esfuerzo de unidad, rechazar todo intento de división, que tanto entusiasma a la derecha neoliberal, que busca incentivarla; en fin, dialogar, debatir, luchar y nuevamente vencer. (O)