Sábado, 12 Noviembre 2016 00:00 Columnistas

Prensa privada auxilia a la oposición quebrantada

Oswaldo Ávila Figueroa, ex docente universitario

Los medios privados, confundidos y desalentados por la proliferación de agrupaciones en la oposición y frente al fortalecimiento de Alianza PAIS y sus aliados que avizoran otra victoria electoral en 2017, indagan problemas para escandalizarlos, promueven campaña de difamación contra funcionarios de la administración del Buen Vivir y hasta movilizan a los relatores de Naciones Unidas (ONU) y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), como si en Ecuador se atentara contra la libertad de expresión y se persiguiera a periodistas por pensar diferente a la tesis del Gobierno.

A este lanzamiento de alerta de las relatorías externas por la Ley de Comunicación, se agrega la impertinencia del argentino Jorge Lanata, invitado y condecorado por la Municipalidad de Guayaquil, para burlarse de nuestra Ley de Comunicación y sostener que se trata de un instrumento de censura. En el fondo, se evidencia el temor de los diseminados grupos de oposición y su prensa privada, de perder en la próxima contienda electoral, y con ello la esperanza de volver a la era neoliberal, del atraco y enriquecimiento ilícito.

La historia no se puede borrar, enseña y demuestra, en nuestro medio, que la prensa ‘independiente’ funcionó y sigue funcionando, aliada a la derecha política, y hoy, cuando ya entramos a un enconado proceso electoral, arman varios frentes, entre ellos una pertinaz campaña de escándalos y mentiras con la intención malsana de lesionar la imagen del gobierno de la Revolución Ciudadana, el liderazgo de Rafael Correa y del binomio triunfalista, Lenín Moreno-Jorge Glas. Con acierto y precisión el Primer Mandatario ha invocado a los ecuatorianos a estar preparados a una campaña de mentiras por parte de la oposición. “No lo lograrán, jamás lograrán arrebatarnos la alegría y la esperanza. Pero estén preparados, porque ya comenzaron con sus mentiras”.

Los presidenciables de la oposición, sin opción a una segunda vuelta, pero para ser tomados en cuenta por los medios privados en el proceso electoral, a manera de adulo, insisten como principal oferta de campaña derogar la Ley Orgánica de Comunicación por considerarla nefasta y atentar contra la libertad de expresión y opinión.
Ciertos periodistas abusivos y dirigentes políticos desprestigiados suponen que la libertad de expresión es una licencia para ofender al prójimo y se olvidan de que en la Ley de Medios se contempla y garantiza un periodismo serio y obliga a los profesionales de esa rama a respetar normas de conducta y asumir responsabilidad ulterior. El infractor será sometido a la justicia, sin excepción.

Luego de un aparente silencio, la prensa comercial y sus columnistas, debido a la fracasada unidad de la oposición, reemprenden furibunda campaña de difamación, mediante la difusión de hechos falsos, rumores, comentarios antojadizos, acusaciones sin sustento y otras artimañas contra el régimen de la Revolución Ciudadana, su líder de proyección continental y el binomio de la victoria de Alianza PAIS y sus aliados, Lenín-Jorge.

A los aduladores de los medios privados, les recordamos que la ley vigente garantiza la responsabilidad en el ejercicio profesional de los periodistas y que ya no se consideren los dueños de la verdad. Tener presente y no olvidarse de que la tarea periodística está sometida a regulaciones acordes con la ética dentro del convivir en democracia, como cualquier otra profesión. (O)

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