Miércoles, 19 Octubre 2016 00:00 Columnistas

"Por los medios que sean necesarios" (II)

Juan Montaño Escobar

La formidable grandeza de las ideas de Frantz Fanon, Malcolm X y el liderazgo africano anticolonialista de los 60 del siglo XX (Kwame N’Krumah, Sekou Turé, Patricio Lumumba, Ahmed Ben Bella, entre otros), crearon aptitudes individuales y colectivas en la juventud afroamericana, para nada previstas por el establecimiento blanco estadounidense, aquello asustó al Gobierno; otro inesperado fantasma recorría las barriadas de sus ciudades.

La exhibición de unas cuantas armas (permitidas por las leyes), la voz acaramelada de cianuro del ghetto, la proclamación del black power (después cambiado por la diversidad combativa: All power to the people), la valentía de elogiar a líderes comunistas en el caliente escenario de la Guerra Fría y solidarizarse con el Viet Cong desconcertó, primero, porque fallaban las explicaciones clásicas de la sociología política estadounidense y luego se tomaron en serio un Vietnam casa adentro presagiado por analistas superficiales e histéricos.

Los componentes mayores y vigorosos de la raíz teórica de aquella inolvidable aptitud político-cultural del Partido de los Panteras Negras (BPP, siglas en inglés), de acuerdo a Eldridge y Kathleen Cleaver, fueron la interpretación de los escritos de F. Fanon y la oralidad de Malcolm X. Ya no solo era colocar “rostros negros en lugares visibles”, más que eso se reclama unas acciones de liberación y de cambio revolucionario. El BPP daba el salto de las tareas sociales de afirmación política a las de “liberación nacional, (d)el renacimiento nacional…” porque es una lucha contra el “esquema de dominación colonial”, dentro y fuera del país, interrelacionado con el racismo y todas las formas de violencia. O sea contra el capitalismo.

El proceso de liberación empieza por actos de resistencia de mucho tiempo atrás y los de esos días, por eso, en uno de los diez puntos fundacionales los panteras negras exigían: “Nosotros queremos una educación que nos enseñe nuestra verdadera historia y nuestro papel en la sociedad actual. Creemos en un sistema educativo que permita a nuestra gente el conocimiento de sí mismos. Si no tienes conocimiento de ti mismo y de tu posición en la sociedad y el mundo, entonces tendrás pocas oportunidades de conocer nada más”. Eso es transitar de la pedagogía de la opresión a la pedagogía de la liberación y avanzar hacia la humanización sencilla del individuo, no hace falta proclamar y reconocer unos ‘derechos humanos’, porque al voltear la mirada cualquiera distinguirá más allá de su ciudadanía a un ser humano. Será, un día de estos, otro estadio (cambio de época). Aún en ciernes.

El BPP avanzó en el internacionalismo cimarrón en un desafío sin precedente llamando a los soldados negros a no luchar, en los campos de batalla, contra los vietnamitas y a volver los fusiles “contra los cerdos racistas”. 50 años después de ese proyecto de liberación nacional queda la interpretación del mensaje: “Por los medios que sean necesarios”. (O)

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