Viernes, 05 Mayo 2017 00:00 Columnistas

Plan de Gobierno 2017-2021 (II)

*Fernando Falconí Calles

El tercer eje tiene relación con la producción. Un país de innovadores, donde la ciencia, la tecnología, proyecten a Ecuador como potencia productiva con visión de largo plazo.

Se busca el fortalecimiento de un país unido. La nueva economía se asienta sobre una plataforma para el desarrollo con energía e infraestructura estratégica, autosustentable, moderna y verde, que contribuya y genere condiciones para la competitividad sistémica. Hoy existen las condiciones para producir más, producir mejor y con mayor valor agregado. Se logrará este propósito con el desarrollo de industrias básicas, como la petroquímica, siderúrgica, astilleros, pulpa. Industrias que desencadenen, impulsen y promuevan el fortalecimiento del tejido productivo. Se propone y promueve una economía de flujos reales y no especulativos, una economía fortalecida en su propia producción y no vulnerable ante choques externos. Se construirá un país que consolide su mercado tradicional, pero que diversifique y promueva su nueva producción.

Se aprovechará la infraestructura estratégica construida en esta década para transformar a Ecuador en  potencia turística, promoviendo nuestras cuatro regiones naturales poseedoras de gran belleza: Costa, Sierra, Amazonía e islas Galápagos. Los turistas nacionales e internacionales serán tratados con calidad y calidez.

La nueva economía se basa en la productividad, la distribución y redistribución. Una producción diversificada respetuosa de la naturaleza y basada en el conocimiento es el camino para un Ecuador posextractivista y pospetrolero. Se trata de superar la histórica dependencia de la  producción primaria, sujeta a las variaciones de los precios internacionales de las materias primas. Se profundizará el cambio de la matriz productiva; este esfuerzo no debe ser solo del gobierno de turno, tiene que ser un objetivo nacional. Se trata de crear trabajo y bienestar; poner la economía y la producción al servicio de una sociedad justa, equitativa e incluyente.

El cuarto eje tiene relación con el trabajo digno. Un trabajo estable, bien remunerado y de calidad es fundamental para la tranquilidad social. Por ello, uno de los principios fundamentales de la Revolución Ciudadana es el ser humano sobre el capital; el trabajo sobre el capital. Para lograrlo, se requiere gobernar a los mercados, entendidos estos como instituciones sociales cambiantes en el tiempo. Un Estado sólido, con mercados gobernados y una sociedad activa forman parte del Plan de Gobierno 2017-2021. Hay que regular y controlar para que la rentabilidad del capital no se asiente sobre la explotación laboral. Por eso ahora, los accionistas no se pueden repartir las utilidades hasta que todos y cada uno de los trabajadores tenga una remuneración digna. Generar trabajo de calidad es la mejor forma de erradicar la pobreza.

Se continuará apoyando las diversas formas de organización del trabajo (comunitarias, asociativas, públicas, privadas, familiares, domésticas, autónomas y mixtas) regidas por la solidaridad y la cooperación. Se apoyará la organización sindical por rama de actividad económica. El combate a la desigualdad es un imperativo político, económico, social y ético.

La Revolución transforma a las instituciones y al ser humano. Ecuador -por decisión de las mayorías- continúa caminando por el sendero de la solidaridad para alcanzar el Buen Vivir. (O)

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