Los 'autogoles'

- 28 de enero de 2017 - 00:00

El 19 de febrero será una fecha trascendente en la historia de Ecuador. Se consolidará un proceso que, iniciado 2007, ha permitido que Ecuador avance en forma notoria en todos los ámbitos, destacando algunos en forma impresionante, o retrocederemos a una etapa en la cual se agudizaron los problemas económicos y sociales del país.

Al momento, todas las encuestas señalan como puntero, en porcentajes variables, al candidato de Alianza PAIS. La oposición centra esfuerzos en obtener una segunda vuelta, que les permita lograr la unidad que no consiguieron. En ello ponen su empeño y no hay línea roja que no traspasen. Las redes sociales, que impactan entre sectores de las clases media y alta, son utilizadas para lanzar en forma anónima los más disparatados, audaces y mentirosos comentarios. El resto lo cumplen los medios de comunicación, mayoritariamente en manos de la burguesía, que se han constituido en voceros de la verdad y jueces de cuanto acontece o debe suceder, según sus criterios.

Es difícil contrarrestar la enorme maquinaria electoral de la derecha encabezada por las Cámaras de la Producción, cuyos dirigentes arrastran a sus agremiados tras sus candidaturas. Sin embargo, las fuerzas populares han alcanzado un mayor nivel de conciencia política y en forma casi espontánea manifiestan su adhesión por quienes han cumplido sus promesas en educación, salud, vivienda, bienestar social, durante la década.

Lo lamentable son los errores u omisiones casa adentro. En momentos en que muchos de los dirigentes son candidatos a varias dignidades hay, en numerosos sectores, desazón frente a  lo que consideran ausencia de una dirección fuerte y consolidada, cercana a los militantes y partidarios en general, que atienda con rapidez y eficacia iniciativas y pedidos relacionados con la campaña. A niveles provinciales se exacerba el sectarismo y la exclusión; grupos valiosos quedan fuera de las convocatorias y, por cuenta propia, se integran a caravanas, programas de opinión, marchas, etc.

Valiosas personalidades se quejan de la inaccesibilidad de los candidatos, a quienes quisieran hacer llegar sugerencias y proyectos. Temen que desde ya se esté constituyendo una suerte de ‘anillo’ que los  cerque, posiblemente para estar lo más cerca posible a la hora de -si se triunfa- ocupar altas dignidades. Por eso no quieren dejar espacios a quienes consideran como posibles rivales a la hora del ‘reparto’ de funciones importantes.

La asesoría política de Alianza PAIS se anotó un éxito al decidir junto a los candidatos la no concurrencia al debate promovido por las Cámaras. Su claro sesgo se evidenció en una noche que la propia prensa comenta con desencanto. No tiene sentido que quien encabeza todas las encuestas debata hasta con quienes alcanzan mínimos porcentajes. Un diálogo de altura -como lo plantea Lenín Moreno- debería darse en la segunda vuelta, si ocurre. Lo contrario es darle escenario a quien quiere lucirse en la diatriba o la oferta barata porque no tiene ningún chance de ser electo.

En esta última etapa hay que tener más cuidado que nunca con los ‘autogoles’. (O)