Lenín es consecuencia en la política

- 23 de noviembre de 2016 - 00:00

La Alianza Bolivariana Alfarista (ABA), que participó desde hace 12 años  junto a otras agrupaciones políticas y sociales en la organización de Alianza PAIS y su proyecto político Revolución Ciudadana, que proclamó como candidato a Rafael Correa, superado el momento de los ‘tira y jala’ y las bajas pasiones electoreras, una vez inscritas las diversas candidaturas para las elecciones de 2007, analizó en su última sesión la actual coyuntura político electoral y en armonía con su línea de lealtad, consecuencia ideológica y de principios de sus miembros, muchos de los cuales han luchado toda su vida, resolvió ratificar el apoyo a Lenín Moreno Garcés, reconociendo, una vez más, los elevados méritos cívicos y patrióticos, y participar decididamente en todos los frentes, territorios y en las estructuras organizativas de su campaña electoral, ya que se trata de un político, humanista y sacrificado luchador por los derechos de sectores vulnerables y, en general, por los altos intereses del pueblo y de la patria.

El momento del país amerita, más allá de errores, sesgos políticos e inconsecuencias, que en otras oportunidades serían imperdonables, enfrentar a la derecha restauradora, que pretende retornar a las viejas políticas antinacionales y antipopulares, entreguistas y retardatarias; derrotarla, a fin de defender para consolidar las conquistas ganadas en toda una década y consolidar el proceso político, ejecutando nuevas reformas, a fin de avanzar en la construcción de una sociedad justa e igualitaria y un país libre e independiente.

Lenín, como político maduro y de reconocida transparencia, sabe que desde el poder se tienen que aplicar las ideas que se profesan y que, por sobre intereses y visiones particulares, es menester la reflexión y decisiones colectivas.

Lenín concita reflexión y equilibrios profundos para buscar diálogos y acuerdos frente a la coyuntura económica adversa; replantear planes y programas para avanzar en la construcción de una sociedad justa e igualitaria, soberana y digna; y en el fortalecimiento de una organización política democrática, que en consecuencia con sus principios incorpore a actores sociales fundamentales, de frentes y territorios, y para que la gestión política sea racional y coordinada entre los diversos poderes del Estado, sin individualismos ni sectarismos; sin imposiciones como argumento, ni quejas y gemidos como conclusiones:

Lenín ha dicho, y esencialmente en la política es válido, que la única discapacidad es la del alma, por ello extiende sus manos a los políticos patriotas y empresarios progresistas; recibe múltiples y masivos apoyos; por ello triunfará junto a su binomio, Jorge Glas.

ABA buscará coordinar acciones con las fuerzas de izquierda, dentro y fuera de AP,  para este cometido y para sentar bases ideológicas y de capacitación y poder avanzar en el objetivo supremo con ellas compartido, de construir el Socialismo del Buen Vivir o Socialismo del Siglo XXI, propio, ecuatoriano, con las raíces históricas, recursos, intereses y prioridades del país.

Amplitud democrática, alianzas reales con movimientos sociales y políticos, claridad programática, ofertas electorales con programas y proyectos prioritarios, combate sin cuartel contra la corrupción, unidad de acción para ganar la Asamblea y aprobar leyes necesarias, destierro del sectarismo y de posiciones personales y utilitarias, redoblar las tareas de nexo directo con la comunidad, son partes de la renovada agenda de la RC. ¡ABA está en la lucha, está contigo, Lenín! (O)